Statement in defense of Venezuela against US aggression

 Statement in defense of Venezuela against US aggression

Desde la llegada de la Revolución Bolivariana al poder, y con más énfasis desde hace 7 años, los distintos gobiernos norteamericanos han venido arreciando una serie de ataques, como especie de collective punishment, hacia el pueblo venezolano. Estas agresiones han sido multiformes:  bloqueos y ‘sanciones’ comerciales, cercos financieros, intentos de magnicidio y golpes de Estado, sabotajes a instalaciones estratégicas, ofensivas mediáticas para el desprestigio internacional, creación y financiación de figuras de Poderes paralelos a las oficiales (tales como otro Presidente de la República, Tribunal Supremo de Justicia y Fiscal General). Todas ellas han tenido como colofón un discurso falaz y exacerbado acusando al gobierno venezolano de violación de los DDHH, corrupción y la ausencia de democracia. Todo ello ha causado un daño terrible en casi todos los indicadores sociales y económicos que, en definitiva, han mermado la calidad de vida de la población violando su derecho al desarrollo pleno y a su libre relacionamiento.

El 26 de marzo de 2020 el fiscal general de Estados Unidos anunció la presentación de cargos formales contra el presidente legítimo de los venezolanos Nicolás Maduro, y a un grupo de altas autoridades de su gobierno, poniendo precio a sus cabezas atribuyéndose una extravagante y cuestionable aplicación extraterritorial de su sistema de justicia, utilizando ahora el pretexto de delitos de terrorismo y narcotráfico que les afectan, sin presentar ninguna evidencia ni prueba concreta. Paralelamente, el 31 de marzo de 2020, el secretario de Estado presentó una propuesta para la “transición democrática” que contempla la renuncia de Maduro y la formación de un gobierno de unidad que guiaría al país hasta nuevas elecciones. La propuesta incluye la posibilidad de levantarle las sanciones impuestas a Venezuela siendo inmediatamente rechazada por su Cancillería alegando que es un “país libre, soberano, independiente y democrático, que no acepta, ni aceptará jamás, tutelaje alguno, de ningún gobierno extranjero”. El paquete de ofertas norteamericano vino acompañado con la movilización de una fuerza naval militar hacia el Caribe, siendo “Ordered the largest US military deployment to our region in 30 years, with the aim of threatening Venezuela and dragging our region into a costly, bloody, and protracted war.”, as denounced by President Maduro himself in an open letter to the American people, dated April 5, 2020.

Siendo éste un año electoral en Estados Unidos, y previendo las enormes consecuencias sociales y económicas que la pandemia del Covid-19 causará en la ya mermada economía norteamericana, pretende el presidente Trump aprovechar que el mundo está concentrado en controlarla para concretar, sin mayor resistencia, su plan –histórico- de hacerse de los enormes recursos petroleros y geoestratégicos que ofrece la República Bolivariana de Venezuela, y a la vez convertir este ataque “defensivo” en cortina de humo para distraer a sus connacionales de sus propios desaciertos contra la pandemia, esperando recibir, quizá, un apoyo popular  para enfrentar  al “enemigo común externo” y remontar en las encuestas.

The Working Group Legal Critique and Sociopolitical Conflicts We emphatically reject these actions, which reveal the most decadent—and dangerous—face any empire has ever displayed, attempting to impose an arbitrary international order on the world through its military might, thus significantly weakening the stability and the promising future we aspire to in Our America. We urge all of public opinion, and especially its active forces, to remain vigilant and make a tremendous educational effort to counter the monumental campaign of lies and distortion against Venezuela, its people, and the government they freely elected. It is essential to launch a campaign demanding that their respective governments not support belligerent adventures that would inexorably affect the daily lives of ALL inhabitants of the region, including those in the Caribbean, whose impact would be imminent due to their proximity and extreme vulnerability.

El modelo bolivariano ha pretendido ser una alternativa contrahegemónica a los intereses transnacionales, que aspira a la construcción de una Patria Grandesolidaria y prósperasoñada por su Libertador Simón Bolívar; ha defendido su independencia y soberanía a un precio muy alto, apostando por un relacionamiento mundial pluripolar en paz. Ante esta postura indeclinable, Estados Unidos la considera “un mal ejemplo” y ha venido implementando de manera inmisericorde centenares de Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU), mal llamadas sanctions, What do they seek compeler, obligando aun Estado (y su pueblo) a hacer lo que no quiere voluntariamente a través de la fuerza. Impide a Venezuela poder utilizar sus recursos para comprar alimentos y medicamentos, violando expresamente normativas del derecho internacional; así lo ha reclamado el gobierno ante la Corte Penal Internacional.

Sanctions are a war by another name. This war is presented as collective punishment that causes suffering primarily against the civilian population, contrary to Article 24 of the Charter of the United Nations. Its true objective is to bring about a change in the economic and political model, a change of regime, harming the country's development projects and then blaming it on a "failed socialist model." For this reason, we reject them and demand the return of the resources and assets illegally held in other countries, which could be used to more effectively address the pandemic in this current situation.

Venezuela fue el primer país latinoamericano que impuso restricciones de vuelos y fronteras terrestres para contener el Covid 19, y una cuarentena general que se ha venido cumpliendo exitosamente de manera voluntaria. Su gobierno ha venido gestionado adecuadamente políticas de salud pese a sus debilidades internas, muchas de ellas derivadas del bloqueo y la guerra económica que le han impuesto. En unión cívico-militar, ha lanzado una serie de programas exitosos de protección al empleo, la vivienda y la alimentación, resguardando a un pueblo que se encuentra organizado y moralizado, pese al sufrimiento injusto, inmoral e ilegal que las “sanciones” han generado.

Simón Bolívar no se equivocó al decir: Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad. Durante décadas hemos sido testigos de las atrocidades de sus distintos gobiernos de los cuales, el actual, parece haber alcanzado un sum supremacista racista y demencial. Todos los ciudadanos del mundo debemos evitar que se active el detonante de un conflicto con repercusiones globales. Hoy, más que nunca, la humanidad TODA debe resistir la pandemic de la codicia, alzarse contra las fuerzas que se lucran con la desigualdad social y vacunarse con el mejor antídoto para salvarnos: la solidaridad con las causas justas como, sin duda, es la venezolana.

8 2020 of April
Workgroup
Crítica Jurídica y conflictos sociopolítico
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This statement expresses the position of the Working Group on Legal Critique and Sociopolitical Conflicts and not necessarily that of the centers and institutions that make up the CLACSO international network, its Steering Committee or its Executive Secretariat.