I support the social mobilizations in Chile and condemn the fierce repression they are subjected to by the Armed Forces and Carabineros.

 I support the social mobilizations in Chile and condemn the fierce repression they are subjected to by the Armed Forces and Carabineros.

El 18 de octubre del presente año Chile despertó. Masivas movilizaciones y protestas comenzaron a propagarse por todo el país con una consigna común: el pueblo se había levantado contra el abuso. Chile, hasta ese momento, aparecía como el alumno aventajado del neoliberalismo en Latinoamérica, pero el movimiento social mostró, por medio de sus diferentes y potentes manifestaciones, que la supuesta estabilidad chilena era una farsa. Muy por el contrario, Chile se ha construido sobre la explotación, una desigualdad extrema, la impunidad de la élite económica y una severa crisis de representación de los partidos políticos, secuestrados por el poder económico e intereses privados a través del financiamiento ilegal.

A pesar del intento del gobierno de criminalizar la protesta, decretar estado de emergencia y desplegar todo el poder represor de las fuerzas armadas y de orden, bajo una lógica de guerra interna, hasta hoy la movilización y las demandas sociales se mantienen intactas. Las chilenas y los chilenos exigen derechos sociales, una reducción de la desigualdad extrema, el término de la cultura del abuso y la impunidad junto con una nueva constitución genuinamente democrática, que entierre para siempre el nefasto régimen tramposo de Pinochet.

Cumplidas 6 semanas del estallido social, informes preliminares de Amnistía Internacional y Human Rights Watch concluyen, lapidariamente, que se han producido generalizadas y graves violaciones de los derechos humanos de miles de chilenos; entre las más relevantes: uso indiscriminado e indebido de armas de fuego, detenciones indebidas y abusivas, maltratos, abuso sexual y torturas. Estas prácticas, considerando solo las cifras oficiales del Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile, han generado más de 8000 detenciones, 241 personas con heridas oculares, 6 querellas por homicidio, 9 querellas por homicidio frustrado, 88 querellas por violencia sexual y 458 querellas por torturas y tratos crueles.

Demandamos el cese inmediato de la criminalización de la protesta legítima, la represión policial y la violación de derechos humanos. Exigimos al Estado de Chile, a su gobierno y a la clase política en general que inicie una amplia e inclusiva conversación con los actores sociales para lograr construir un país más justo, igualitario y solidario. Por último, solidarizamos con el pueblo de Chile y celebramos su dignidad al levantarse contra la opresión.

December 2019
CLACSO Working Group
Legal critique and sociopolitical conflicts