10 principios de Buenas Prácticas para descolonizar la cooperación alemana y europea en América Latina y el Caribe
Proyecto de investigación: “Descolonizar la cooperación alemana en América Latina y el Caribe (2025-2026)” (CLACSO)
Con el apoyo de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ), Alemania
Equipo de investigación: Karina A. Bidaseca (Líder del proyecto) (Programa Tricontinental Sur-Sur, CLACSO / Universidad de Buenos Aires / CONICET, Argentina), Adriana Anacona (Universidad del Valle, Colombia), Claudia Miranda (UNIRIO, Brasil) y Inés Castro Apreza (UNICACH, México)
¿Cómo podemos identificar las mejores prácticas para descolonizar la cooperación alemana y europea? Este proyecto, liderado por la Dra. Karina A. Bidaseca (Coordinadora del Programa Sur-Sur e investigadora), se basa en perspectivas feministas interseccionales y decoloniales para identificar y contrarrestar las continuidades coloniales en la cooperación para el desarrollo. Se centra en las experiencias y perspectivas de las comunidades afrodescendientes e indígenas y sus mujeres, con el objetivo de proponer prácticas de cooperación decolonial.
Impulsado particularmente por los movimientos feministas, antirracistas e indígenas de América Latina y el Caribe, el debate sobre las posibilidades de descolonizar la cooperación está en auge.
Marcado por la crisis de USAID y su cierre desde el 1 de julio de 2025 –bajo la administración de Donald Trump–, que pone de manifiesto una crisis humanitaria global que interrumpe la ayuda vital en materia de salud y seguridad alimentaria y reconfigura la geopolítica al reducir la influencia del Norte Global, surge la posibilidad de un nuevo paradigma.
Nuestro proyecto CLACSO ha fomentado la reflexión desde los territorios del Sur Global y promovido una investigación innovadora, colaborando con líderes de las comunidades indígenas y afrodescendientes en la búsqueda de mejores prácticas para descolonizar la cooperación internacional desde el Norte Global. “El cuerpo –sus heridas y cicatrices– se convierte en un archivo vivo de la memoria colonial” (Bidaseca, 2026, p. 17).
El proyecto, ubicado en las zonas marcadas por la violencia estructural y colonial, se basa en el enfoque de las “etnografías feministas posheroicas”, que desafían el “heroísmo” androcéntrico y colonial de la antropología clásica, proponiendo una escritura subalterna y contextualizada desde el Sur Global. Estas metodologías colaborativas, desarrolladas principalmente por mujeres, reconfiguran la relación investigador-sujeto a través de la reflexividad, la ética del cuidado y la incorporación de las voces subalternas en zonas de conflicto (Bidaseca, 2018, p. 120).