Universidades públicas en resistencia

Rectoras y rectores de distintas universidades públicas de la República Argentina se mostraron preocupados por la situación en las que se encuentran las altas casas de estudio en su país y en gran parte de América latina.

Esto se dio el 19 de marzo en el marco del encuentro entre autoridades universitarias de Argentina, en la sede central de CLACSO con su Secretaria Ejecutiva, Karina Batthyány, y directores de distintas áreas del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.


Alejandro Villar, rector de la Universidad Nacional de Quilmes, hizo la constatación de que “evidentemente hay un avance de la derecha en todo el continente, sobre todo en Sudamérica” que afecta en particular a la universidad pública “porque es la que está financiada por el Estado”.

A su vez, Sandra Torlucci, rectora de la Universidad Nacional de las Artes, consideró que lo que vive la Argentina es coincidente con lo que está pasando en Brasil, en Ecuador y en otros lugares “que tuvieron cambios de gobierno que fueron inversos a los anteriores en cuanto a las políticas de desarrollo universitario”.

Carolina Mera, decana de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, habló de una embestida hacia las ciencias sociales y un disciplinamiento hacia la universidad pública porque “tenemos un rol fundamental en la producción de conocimiento crítico en un momento como el que vive el país y el continente entero.”

Coincidentemente, Graciela Morgade, decana de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, subrayó que las universidades nacionales se han transformado en un actor político y que, “en articulación con otros movimientos sociales, somos un factor clave en este momento que podríamos pensar que es de resistencia”.

Finalmente, Karina Batthyány diferenció las “situaciones muy preocupantes que ponen en riesgo el ejercicio de la construcción de conocimiento” de aquellos países “donde hay una política importante de desarrollo tanto de la construcción del conocimiento como de las universidades públicas”, por ejemplo México y Uruguay.

En el intercambio de rectores y rectoras con autoridades de CLACSO, se coincidió en la necesidad de poner a las ciencias sociales en el debate público y de articular políticas de comunicación entre las distintas casas de estudio.

El compromiso de todos fue mantener y ampliar este ámbito de encuentro e intercambio de ideas y propuestas.