26 de marzo, 2019

Un recorrido por la historia de las mujeres y del feminismo en América Latina

Rita Segato y Karina Batthyány

Si yo pienso en los últimos 30, 40 años, años, observo una sensación ambivalente. Porque por un lado veo grandes avances –no podemos negar los avances sobre todo en el campo del reconocimiento de los derechos de las mujeres, la incorporación de las mujeres al mundo de lo público, al mundo de la política, de la esfera social–, pero por otro lado encontrar todavía grandes nudos que uno se pregunta cómo a esta altura, en pleno siglo XXI, seguimos con los niveles de violencia de género, seguimos con temas vinculados a los derechos sexuales y reproductivos que no están resueltos, y que han sido tema de las grandes movilizaciones que se observaron en 2018.
Karina Batthyány

Vemos la elección de las niñas, de las muy jovencitas, su reflexión, su manera de argumentar que es despampanante –como decimos en el Río de la Plata–, que nos deja tranquilas, porque ya está catapultada hacia el futuro la posición feminista y el discurso de las mujeres. Eso es importantísimo.
Rita Segato

La diferencia de tiempos es importantísima para darse cuenta de algo que fue desdoblándose naturalmente en pensamiento, en acciones, en conciencia de muchas y cada vez más mujeres en el mundo y en nuestro continente. Y otra cosa plantada de un día para otro por una mano oculta que se pone a intentar bloquear nuestro progreso en mostrarle al mundo que el orden patriarcal es un orden infeliz, un orden opresivo y que nos hace daño a todos, todas y todes; o sea, hace daño, impide la felicidad e impide la igualdad.
Rita Segato

El patriarcado no es una cultura; no se trata de la cultura patriarcal: es un orden político y un orden político arcaico fundante de todas las otras formas de opresiones. Y eso podemos hasta decir por qué es así, aunque ha ido variando, tiene inflexiones. Por ejemplo, la inflexión colonial, la inflexión que la conquista y la colonización le introducen al orden patriarcal es muy importante. Pero es un orden arcaico casi que acompaña al proceso de especiación, o sea del pasaje de la animalidad a la especie.
Rita Segato

En la salida del neolítico es muy arcaico el orden patriarcal como primera política. Por eso yo hablo en mi libro “Las estructuras elementales de la violencia” de una prehistoria patriarcal de la humanidad que en este momento podríamos estar justamente dejando atrás. Y eso podría explicar la reacción fundamentalista, porque tocando el orden patriarcal, es una pedagogía de que es posible mover la historia. La historia puede transformarse, se puede transformar y cambiar un sistema opresivo arcaico por un sistema muy diferente que no sabemos exactamente cómo es.
Rita Segato

Cuanto más frágil es un Estado Nacional o Provincial, más se ensañan con la panza nuestra. Quiere decir que es un índice de su fragilidad la obsesión con el tema de la panza de las mujeres, y lo que está pasando ahí es un índice de la fragilidad de un Estado Nacional o Provincial como se ha visto muy bien en el estúpido frente de las provincias del noroeste de la Argentina que han decidido mostrar su capacidad de decisión sobre cuestiones de Estado mandando a dar para atrás la conquista importantísima que habíamos tenido en el Congreso Nacional en Diputados cuando se votó a favor de la descriminalización del aborto.
Rita Segato

Pienso que una sociedad que no se transforma, tampoco puede transformar su Estado. Si no es el Estado que transforma la sociedad, puede incidir. Las leyes no tienen una relación causal con las prácticas, una ley no causa prácticas. La prueba es el aborto. Tenemos 100 años de prohibición del aborto y tenemos casi un aborto por cada nacimiento. Entonces la ley de la criminalización del aborto, que es este gran indicador de muchas cosas, en realidad nunca transformó los comportamientos.
Rita Segato

El Estado tiene ese problema: muchos esfuerzos en pasar leyes que tienen una realidad material muy relativa, porque ahí tenemos que ir a los jueces, a los fiscales, en cómo piensan, cómo tienen el mismo sentido común que cualquier hijo de vecino. No se ha generado un sentido común jurídico importante que haga que los jueces, las juezas, los fiscales y las fiscalas tengan una noción de que la ley tiene que tener el papel de proteger al vulnerable. No hay nociones de vulnerabilidad en la cabeza de los jueces y las juezas y de los fiscales y fiscalas: no actúan de esa manera.
Rita Segato

El tema es que en muchos de nuestros países –en algunos esto ya se ha cambiado un poquito–,en la mayoría de los países seguimos pensando que el problema del cuidado es una cosa individual. Y cuando pensamos que algo es individual, normalmente es de la puerta de la casa hacia adentro que se resuelve y cada uno lo resuelve en función de sus recursos. Entonces si yo soy mujer, blanca, urbana y con recursos educativos y de clase media, seguro que me voy a arreglar mucho mejor que otra mujer que tiene mis mismas obligaciones marcadas por el género, pero que es negra, rural, sin educación y sin recursos económicos, por poner dos extremos o dos polos en esta mirada. Ahora, si cambiamos y nos damos cuenta de que lo del cuidado no es un problema individual y no es solo una responsabilidad de las mujeres, sino que es colectivo, lo tienen que asumir todos: el “todos” incluye a los varones, pero también incluye al resto de los actores y organizaciones sociales.
Karina Batthyány

En la vida comunal o en las sociedades donde hay familias amplias, la comunidad es en realidad una familia ampliada. Pero lo que pasa es que, en las sociedades transicionales, donde se rompe una estructura comunal que existía de alguna forma de familia extensa o comunidades todavía armadas como son las comunidades indígenas y algunas comunidades negras territorializadas, cuando se rompe eso y se transita hacia lo urbano, esas sociedades transicionales son las más violentas de todas, y donde la mujer sufre más y el hombre se vuelve más violento por una serie de razones.
Rita Segato

Alguna parte del movimiento feminista hoy habla de “mujer, mujer, con cuerpo de mujer”. No coincido con esto. Porque uno de los grandes pasos del feminismo, quizá el más importante de todos –por eso es el que más persiguen los fundamentalismos contemporáneos– es justamente haber desvinculado el cuerpo del género. Uno de los avances más grandes fue la introducción de la idea de género y por eso el foco está ahí. Si vas a ver Brasil hoy, el foco de la persecución está en la palabra género. Nuestros antagonistas de proyecto histórico nos están diciendo cuán central es. Entonces vos ves ahora aparecer un feminismo muy extraño que dice que no: “solo mujeres con cuerpo de mujer”. Es un error.
Rita Segato

Cada vez que hay desempleo, hay una maniobra para mandar a las mujeres para casa, todo el tiempo. Entonces la sociedad tiene que estar preparada para protegerse a sí misma.
Rita Segato

Tenemos nuestra propia historia de las mujeres y del feminismo en América Latina y en nuestro país de una manera muy clara. No se trata del Me Too; el Me Too es otra cosa. Yo le llamo al feminismo de los Estados Unidos, para marcar la diferencia con los nuestros, que son dos historias que vienen de colonizaciones diferentes: la colonización anglosajona y la colonización iberoamericana, son dos historias tan distintas. Entonces, yo a los feminismos de los Estados Unidos –excepto en muy raras excepciones, como es la excepción de Judith Battler–, en general la línea del feminismo del norte yo la llamo el feminismo pilgrim, o sea es un feminismo puritano: el Estado se coloca en el medio y rige la relación. Es un feminismo que vive con un abogado dentro de la almohada.
Rita Segato

¿Cómo llegamos hasta aquí las mujeres latinoamericanas y cuáles son los desafíos pendientes que tenemos? Utilicemos marzo para mostrar eso. Para decir: acá están algunas de las conquistas, algunos de los logros, pero acá están los grandes desafíos que nos quedan pendientes. Desde esa concepción plural y democrática que debe tener el feminismo. Porque en definitiva queremos mostrar desde el feminismo otra forma de hacer política. Una forma feminista de hacer política, que es bien diferente a la política como la hemos conocido, y sobre todo la política en el marco del sistema patriarcal. Para mí eso es el 8M y eso es Marzo Mes de las Mujeres.
Karina Batthyány

Hay un valor supremo para mí hoy que es el valor del pluralismo. Nuestros antagonistas no son pluralistas, son monopólicos. Nosotras tenemos que ser capaces de la convivencia entre todas. Una democracia que no es pluralista es una dictadura de la mayoría. Entonces en el feminismo eso es crucial. Vamos juntas a la calle a mostrar que las mujeres han ingresado al campo de la política en serio y que la historia ha pasado para nuestras manos. Porque todos los intentos de reorientar la historia en una dirección de mayor bienestar para más gente que no partieran de la ruptura del desmonte del patriarcado han fracasado.
Rita Segato



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