1 de noviembre, 2019

Los desalojados de El Seibo

Las organizaciones de la sociedad civil y comunitarias, reunidos el 31 de octubre de 2019 en Santo Domingo, República Dominicana, dominicanos y dominicanas en solidaridad con esta lucha, intelectuales y activistas de otras partes del mundo, expresamos nuestra alta preocupación ante las violaciones de los derechos humanos de los-as  campesinos-as del Seibo, luego de haber sido desalojados de sus tierras hace cerca de 8 meses, tumbando sus casas, destrozando sus siembras, sus esperanzas y sus sueño de un futuro mejor.

Denunciamos que el Estado dominicano ha participado en diferentes formas del desalojo del que han sido víctimas los campesinos y campesinas: el Instituto Agrario Dominicano por el lado de su indiferencia, el Poder Ejecutivo en la persona del mismo presidente Danilo Medina, quien realizó una visita sorpresa a la zona y luego de prometerles aclarar la situación de los terrenos que habitaban, responderles con desalojo. El poder judicial que se prestó para dar aval al desalojo forzoso realizado a los campesinos. La policía nacional que prestó a sus agentes para la ejecución violenta de los diversos desalojos.

La gente del Seibo ha venido y nos ha contado con sus palabras:

“Si en la ciudad hay marginación, en el campo más. El campo no existe, abusos hacia los pobres, hacia los haitianos. La fuerza del poder que nos desalojó en el campo, ha llegado al Palacio y nos ha hecho desalojar de frente al Palacio. Esas tierras ocupadas por los campesinos desde 1975 les pertenece”.

“Nos tumbaron 202 casas encima de la gente”.

“¿Es que acaso estos campesinos y campesinas del Seibo no son seres humanos? Nos trataron peor que se trata a los animales. Nos trataron como si no fuera personas. Los policías se vistieron de médico. Les dejaron a la intemperie sin recibir ninguna atención. Es muy fuerte lo que ha ocurrido. Fue imposible dormir por los abusos de la policía. Nos llevaron a la fuerza, nos dejaron en diversos hospitales. A las 2:30 am nos arrastraron, nos golpearon. Aprovecharon que no hubiera ni un medio que pudiera registrar ese hecho.”

“Estamos aquí por una misión, venimos caminando desde el lunes 21 de octubre para donde el presidente. Pero no nos sentimos contentos con el presidente. Seguiremos en pie de lucha, no desmayaremos frente a estos abusos que comenten los ricos contra los pobres. Son nuestras tierras y esperamos que podamos tener el apoyo de toda la gente de El Seibo y de toda la solidaridad que han tenido con nosotros”.

Ha sido muy extraña la forma maliciosa en la que fueron dispersados en distintos hospitales. Invitarles al diálogo el mismo día en que se encontraban en una situación de confusión producto de la expulsión violenta y sorpresiva por parte de la policía de la que fueron víctima en la madrugada, parece una estrategia para manipular ante la opinión pública. Nos preguntamos: ¿cuál es la protección que el Gobierno le está dando al actor conocido como “el cubano” (Pedro Guillermo Varona), que no tiene cómo sustentar legalmente la propiedad de las tierras, mientras los campesinos cuentan con un decreto que les avala?

Los y las participantes de este seminario EXIGIMOS al gobierno:

• La apertura de un proceso de diálogo que implique autoridades competentes, que tengan las posibilidades de las decisiones definitivas para que pueda ser reestablecida la condición de dignidad a la vida de estas personas.

• Que se actúe con justicia, investigando el origen de la orden que hizo posible la ejecución de un desalojo a las 2:30 de la madrugada con alrededor de 5 policías por cada campesino, golpeando a personas, rompiendo las vestimentas de mujeres allí presentes. No puede quedar impune esta vulneración de derechos. Deben pagar las consecuencias de violentar los derechos de la gente a la protesta y al reclamo de sus derechos.

• Exigimos que sea aclarado el asesinato del niño de 12 años, Carlitos Rojas Peguero.

Las palabras de esta gente luchadora, que sigue en pie a pesar de tener tantos años bajo el asedio de los terratenientes de la zona, sin recibir la protección de las instituciones que se supone deben estar al servicio de toda la ciudadanía, les han dejado solos y sin protección, nos interpela a expresar nuestra solidaridad.

1 de noviembre, a 45 años de la muerte de Mamá Tingó. La tierra sigue llorando, la tierra sigue muriendo. Hoy día, en este país «ubicado en el mismo trayecto del sol», todavía los campesinos no tienen tierra.


FIRME EL PETITORIO
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScbVaZL0guXYKwyZy4LOQ6MYyxPe0–XJ0Dlv_WzX5t-m3VBw/viewform


“Plumón de nido nivel de luna / salud del oro guitarra abierta / final de viaje donde una isla / los campesinos no tienen tierra. / Decid al viento los apellidos / de los ladrones y las cavernas / y abrid los ojos donde un desastre / los campesinos no tienen tierra. / El aire brusco de un breve puño / que se detiene junto a una piedra / abre una herida donde unos ojos / los campesinos no tienen tierra. / Los que la roban no tienen ángeles / no tienen órbita entre las piernas / no tienen sexo donde una patria / los campesinos no tienen tierra. / No tienen paz entre las pestañas / no tienen tierra no tienen tierra.”
Fragmento “Hay un país en el mundo”, Pedro Mir.


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