29 de agosto, 2019

Según la OIT, las mujeres ganan un 17% menos que los varones por hora trabajada en América Latina y El Caribe

Un informe presentado el 27 de agosto por la Organización Internacional del Trabajo ilustra la brecha que sigue existiendo entre varones y mujeres a la hora de percibir una remuneración por igual trabajo.

Entre 2012 y 2017 –período que abarca el estudio-, las mujeres ganaron 17% menos de ingresos por hora que los varones en América Latina y El Caribe.

“En este documento se advierte que las diferencias de género constituyen una de las formas de desigualdad injustificables hoy en día”, indicó Juan Hunt, Director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe.

La investigación “Mujeres en el mundo del trabajo. Retos pendientes hacia una efectiva equidad en América Latina y el Caribe”, destacó la necesidad que tienen los países latinoamericanos y del Caribe de adoptar “una serie de medidas transformadoras para abordar los desafíos de políticas de empleo como aquellos factores ‘no observables’, que contribuyen a aumentar las brechas salariales de género y de oportunidades.”

Según se destaca, las mujeres reciben ingresos laborales que son, en promedio, 17% inferiores a los de los varones con la misma edad, educación, presencia de niños y de otros generadores de ingresos en el hogar por cada hora trabajada, e indica que el reparto por género de las tareas domésticas “aún es abrumadoramente desigual ya que las mujeres se encargan de 80% de las tareas domésticas, lo cual restringe su participación en el trabajo”.

Respecto a las brechas de ingresos laborales, la investigación confirma que son más altas en los percentiles más bajos de ingresos mientras que el incumplimiento de los salarios mínimos afecta de forma desproporcionada a las mujeres, especialmente en los empleos informales.

“Es decir, hay vínculos importantes entre tres de los retos más grandes de la región: la equidad de género, el combate contra la pobreza y la informalidad”, señala el documento.

A su vez, plantea que la persistencia de las brechas salariales se produce a pesar de que las tendencias de largo plazo muestran evoluciones importantes, por ejemplo en el caso de la educación, donde el número de mujeres con estudios terciarios supera al de varones.

“Entre los nacidos en 1990, el 40% de las mujeres que trabajan tienen educación terciaria, frente a 25% de los hombres”, revela el documento.