Declaraciones y comunicados

Pronunciamiento del Grupo de Trabajo CLACSO  Pensamiento geográfico crítico latinoamericano 

El 11 de septiembre de 1973 se inició en Chile una de las dictaduras cívico-militares más largas y sangrientas de América Latina, encabezada por el dictador Augusto Pinochet. Este acontecimiento se caracterizó por una fuerte represión hacia los movimientos sociales y políticos de izquierda  y la aplicación de fuertes medidas autoritarias que coartaron la libertad de todos y todas las chilenas. Durante este periodo se cometieron diversas violaciones a los derechos humanos, donde más de 28.000 personas fueron víctimas de tortura y prisión política y más de 1.000 fueron desaparecidas, cuyos cuerpos, hasta el día de hoy, no se sabe dónde están.

Además, unas 200.000 personas vivieron el exilio de manera voluntaria y forzada, de los cuales muchos y muchas de ellas fueron geografes que tuvieron un rol importante en la formación de escuelas de Geografía por toda América Latina. Como Graciela Uribe, exiliada en México, Pedro Cunill, exiliado en Venezuela o Eusebio Flores, en Costa Rica, importantes referentes de la Geografía en los mencionados países. Junto a lo anterior, las escuelas de Geografía en Chile, fueron cerradas por la dictadura o reubicadas en diferentes facultades donde existió control por parte de los militares.

Otra de las consecuencias que tuvo la dictadura chilena, fue la imposición de una doctrina y modelo neoliberal bajo la tutela de los Estados Unidos. La privatización de los sistemas de pensiones, la instauración de reformas laborales que limitaron la organización sindical y la privatización de la educación estatal, llevando a las Universidades Públicas al endeudamiento con la banca privada para autofinanciarse, lo cual se mantiene hasta nuestros días. Actualmente, estas reformas buscan ser aplicadas por los gobiernos de Argentina y Brasil, lo cual provocará mayor grado de desigualdad social y espacial y que millones de personas vivan en pobreza y miseria.

En América Latina se llevó a cabo, entre la década de 1970 y 1980, un plan de coordinación de acciones y mutuo apoyo entre las dictaduras de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela con Estados Unidos, denominado “Operación Condor” o “Plan Condor”, que tenía como objetivo instalar el modelo económico neoliberal, desmantelando los Estados sociales en el cono sur. Esta coordinación implicó, oficial y directamente, el seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países y desaparición o asesinato de personas consideradas por dichos regímenes como subversivas y contrarias a la ideología de los regímenes. Los “Archivos del Terror” hallados en Paraguay en 1992 dan las cifras de 50.000 personas asesinadas, 30.000 desaparecidas y 400.000 encarceladas.

Como Grupo de Trabajo “Pensamiento Geográfico Crítico Latinoamericano” creemos necesario no olvidar estos actos que han marcado a Chile y a toda América Latina, alzamos nuestra protesta sobre todo en tiempos donde presidentes fascistas tienden a recordar y hacer apología hacia el dictador Augusto Pinochet, y donde muchos de los militares siguen manteniendo pactos de silencio y donde sectores de la sociedad civil justifican en nombre del desarrollo y la democracia dictaduras cívico–militares.

A 46 años de estos fatídicos hechos, se mantienen impunes los crímenes de la dictadura. Durante estas últimas semanas, políticos de la derecha chilena y militares retirados y en ejercicio, pertenecientes al gobierno de Sebastián Piñera, han tendido a relativizar los hechos, criticando la justicia que se ha ejercido por las sentencias que se han aplicado, mostrando un nulo compromiso con la verdad y la reconciliación que alguna vez embanderaron cuando la justicia los juzgó y sentenció.

La no repetición de la violación a lo derechos humanos es algo que se hace cada vez más vigente hoy en día, especialmente, por la criminalización a la protesta social que aplican los diferentes gobiernos de América Latina a las diferentes expresiones progresistas y movimientos sociales.

“Ni perdón, Ni olvido”, es la consigna que se ha acuñado por quienes exigimos verdad y justicia, lo cual debe seguir vigente en cada rincón de nuestro continente el Abya Yala.

¡PARA TODXS TODO!


 Septiembre de 2019
  

Grupo de Trabajo CLACSO
Pensamiento geográfico crítico latinoamericano

Esta declaración expresa la posición de los miembros del Grupo de Trabajo Pensamiento geográfico crítico latinoamericano y no necesariamente la de los centros e instituciones que componen la red internacional de CLACSO, su Comité Directivo o su Secretaría Ejecutiva.