3 de junio, 2019

«Ni una menos» 2019

El lunes 3 de junio se realizó por quinto año consecutivo la marcha de “Ni Una Menos”.

Nacida el 3 de junio de 2015 en Buenos Aires, año a año se fueron sumando a las movilizaciones más ciudades de la Argentina y de otros países de América latina y el mundo, con mujeres que desfilan por las calles con sus reivindicaciones, sus cánticos y los retratos de víctimas de la violencia machista.

La Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas publicó una reciente investigación que señala que en América Latina, el 60% de las universidades no tienen un protocolo contra la violencia de género.

El informe demuestra la falta de herramientas que poseen la casas de altos estudios para tratar la violencia sexual y machista en la institución, ya que solo el 40% de ellas cuentan con un protocolo que indique los pasos a seguir o las estrategias a llevar adelante en tales situaciones.

Con el hashtag #PasóEnLaU, se difundió la campaña en las redes sociales sobre la investigación periodística que realizaron 35 profesionales la Red, analizando la situación de 100 universidades en 16 países de América Latina y el Caribe: Argentina (8), Bolivia (6), Brasil (6), Chile (6), Colombia (6), Costa Rica (6), Cuba (6), Ecuador (6), El Salvador (6), Guatemala (6), Honduras (6), México (8), Nicaragua (6), Paraguay (6), Perú (6), Venezuela (6).

En cada país, la mitad de las universidades se escogieron en función de su matrícula estudiantil. La otra mitad se seleccionó según el ranking QS, que evalúa la calidad de la enseñanza universitaria, con datos de 2017 a 2019.

El objetivo general de #PasóEnLaU fue identificar cuántas de las universidades seleccionadas contaban o no con protocolos de atención a la violencia sexual y, en caso de tenerlos, saber si eran públicos, si se implementaban correctamente y si han creado espacios más seguros para las y los universitarios.

El resultado final arrojó que solo el 40% de las universidades investigadas cuentan con protocolos para prevenir, atender y sancionar la violencia sexual, aunque no en todos los casos son públicos ni de fácil consulta. El 36% de las universidades no tiene una política específica para atender este tema y 24% no contestó las preguntas, presumiblemente porque tampoco cuentan con ellos, ni hay indicios de su existencia.

En síntesis, 60 de 100 universidades investigadas carecen de una política interna, institucionalizada, pública y abierta con sus comunidades para atender los casos de acoso, abuso y otras formas de violencia sexual.