Los autoritarismos americanos cierran filas con la derecha colombiana

Carolina Jiménez Martín[1]

Diversos análisis se han construido sobre los resultados electorales del pasado 31 de mayo. Sin embargo, la dimensión internacional ha sido desestimada en la mayoría de los casos, invisibilizando el peso que tiene la dinámica geopolítica continental y global en el desarrollo de la política doméstica. De ahí, la relevancia de valorar el significado político de los apoyos recibidos, así como el balance doméstico del desarrollo programático de esos gobiernos.

La candidatura de Abelardo de la Espriella ha recibido el respaldo público de presidentes que se articulan en torno al núcleo duro de los proyectos autoritarios y reaccionarios en el continente americano, a saber: Donald Trump (EEUU), Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Javier Milei (Argentina) y José Antonio Kast (Chile). Estos gobernantes encarnan un ideario: securitista/militarista, disciplinamiento social y fiscal, beneficios fiscales y facilidades para la grande iniciativa empresarial, anti-wokismo, entre otros asuntos.

Uno de mensajes de felicitación que mayor inquietud ha despertado en el país es el del presidente los de los Estados Unidos “(…) Abelardo tendría un enorme éxito en llevar a Colombia a hacer crecer la economía, crear empleos, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, tomar medidas enérgicas contra el crimen y las drogas y restaurara la ley y el orden”.

Ahora bien, una rápida mirada del balance de la práctica gubernamental de estos países desdice del compromiso efectivo de estos gobiernos con la libertad, el crecimiento y la seguridad. En el caso específico del gobierno de Trump vale la pena destacar su mediocre crecimiento económico (no supera el 1,6% anual) explicado, entre otras cosas, por el impacto negativo del incremento de los aranceles y la crecida de la deuda pública, aumento del costo de vida de la población con una de las tasas de inflación más alta en los últimos años[2]; una fracasada guerra contra Irán; una política migratoria violatoria de los DDHH y que ya ha cobrado la vida de varias personas.

En el caso del Salvador diferentes organizaciones han denunciado la violación sistemática de los DDHH, la autocracia electoral encarnada en la figura del presidente y las restricciones a las libertades de expresión, organización y académica. En Argentina el escenario es muy dramático. Al respecto, a 28 meses del ajuste económico los economistas Gambina y Castiglioni señalan, que los grandes beneficiarios son los grandes capitales vinculados al agronegocio, sector energético y financiero; y como correlato, los perdedores son las amplias capas populares “ante las dificultades para sostener la tendencia a la baja de la inflación, la profundización de una recesión que alimenta el cierre de empresas y el desempleo, junto a la caída del consumo popular”[3]. Aunado a lo anterior, se destacan los casos de corrupción denunciados de Manuel Adorni (jefe de gabinete) y Karina Milei (hermana del presidente), el desacato de la ley de financiamiento de las universidades y el incremento de casos de feminicidios.

Este bloque de autoritarismos americanos muestra con claridad: su realineamiento a un hegemón en declive que pretende recuperar espacios perdidos en la región frente a la mayor presencia de China; plegado a un proyecto político-económico al servicio de las grandes empresas, al respecto es ilustrativa la comitiva de Trump en su viaje a China (entre los CEOS que lo acompañaron se encuentran: Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia), Dina Powell McCormick (Meta); contrarios al reconocimiento y materialización de los derechos sociales ganados a través de las luchas históricas de los pueblos; y, construyendo una narrativa de los enemigos internos. Todo lo anterior viene teniendo un impacto en la vida democrática y en las condiciones de existencia de las gentes del común en el continente americano, advirtiendo con evidencias concretas sobre los riesgos y las amenazas a la vida democrática en Colombia.


[1] Integrante del Grupo de Trabajo CLACSO “Crisis y economía mundial”.

[2] El Economist presenta un breve análisis de lo que han sido los primeros 500 días de la administración de Trump https://www.economist.com/interactive/trump-approval-tracker/economy

[3] Julio C. Gambina y Lucas Castiglioni “28 meses de ajuste y reaccionaria reestructuración”.  https://www.instagram.com/p/DXbwKm0EWnA/