Homenaje a Edelberto Torres-Rivas

Edelberto Torres Rivas, fallecido el 31 de diciembre del año pasado, fue homenajeado por CLACSO en San Salvador, capital de El Salvador, el 29 de marzo. Viviane Brachet y Márquez y Matilde González-Izas, integrantes del Grupo de Trabajo de CLACSO Teoría Social y realidad latinoamericana, han recordado la figura del gran cientista social guatemalteco.

Despidiéndonos de Edelberto Torres-Rivas

Edelberto Torres Rivas nos ha dejado el 31 de diciembre de 2018, después de una larga y fructífera vida como persona comprometida por la democracia y la justicia social. Para decir en unas cuantas palabras lo que Edelberto ha aportado a América Latina: ha puesto América Central en el mapa para que todos, desde los académicos hasta los políticos, podamos conocer y reconocer esta región en todas las especificidades de su destino histórico.

Para lograr una trayectoria tan rica, naturalmente, hace falta escribir obras de gran peso, como sabemos que lo hizo Edelberto, sea en su país o en el exilio, en la academia o desde los organismos internacionales. Pero hace falta, además, algo que pocos intelectuales y académicos latinoamericanos destacados han siquiera intentado: ha creado una comunidad de estudiosos de las muy reacias realidades políticas, sociales y económicas de los países de América Central, a pesar de las escaseces, precariedades y situaciones de alto riesgo político que han enfrentado los académicos de la región, excepto en Costa Rica. Esta palabra “comunidad académica” es comúnmente utilizada en el medio universitario. Pero la realidad es usualmente más cercana al aislamiento de cada investigador en defensa propia, y la competencia despiadada por los puestos burocráticos que confieren un sueldo digno y unamayor seguridad en el empleo,a cambio de una mayor colaboración con el statu quo.

En qué consiste crear una verdadera comunidad académica? La vida de Edelberto Torres Rivas nos lo demuestra. Para empezar, hay que formar a la gente,  y por tanto crear e impulsar programas docentes y de investigación centrados en las condiciones sociales de los países de la región. Pero esto no es suficiente. También hay que motivar a los que fueron formados en estos programas para que obren juntos, y no unos en contrade otros. Esto lo ha logrado Edelberto cuando coordinó, desde el exilio en Costa Rica, unacolección  de libros sobre la formación del Estado en Costa Rica, Honduras, Guatemala y Nicaragua, o cuando reunió a los historiadores más destacados para que escribieran la Historia General de América Central. Aun en sus últimos años, luchando contra la enfermedad, Edelberto recibía todos los viernes en la tarde, en su modesto pero muy acogedor apartamento de la Ciudad de Guatemala, a los ex-colaboradores, ex-alumnos, ya convertidos en amigas y amigos, a brindar juntos con whisky de malto puro, regla de rigor en el grupo. En estas reuniones se cimentaban las amistades, la confianza,  los reconocimientos mutuos, y los trabajos compartidos. Éstas reuniones eran la punta del iceberg de la comunidad académica que ha creado Edelberto a lo largo de los años, y le sobrevivirá.

Finalmente,  para hacer una diferencia, hay también que tener el valor de “hablar verdad al Poder”, como lo dijo Harold Wildavsky, padre del análisis de las políticas públicas. Y decir verdad a los que ocupan el poder en América Central requiere de mucha integridad moral, y de mucho valor. Al crear una comunidad de académicos e intelectuales, Edelberto creó también un grupo capaz de resistir a ser colonizado por un Estado que, a pesar de haberse firmado los acuerdos de paz en 1996, sigue siendo dominado por fuerzas antidemocráticas.

En pocas palabras, con quien nos despedimos,con la muerte de Edelberto,  es con un hombre  de una capacidad fuera de proporción en el trabajo, la claridad de propósito, la calidad humana, y la capacidad de mostrar el camino hacia el futuro a las generaciones a quienes ha formado. Lo hizo no mediante la dictadura burocrático-intelectual a pequeña escala tan común en nuestras supuestas comunidades académicas, sino con inspirar admiración y ganas de seguir en el camino difícil que trazó.

Viviane Brachet-Márquez y Matilde González-Izas

Integrantes del Grupo de Trabajo de CLACSO Teoría Social  y realidad latinoamericana Coordinado por Edelberto Torres-Rivas y Esteban Torres