Colección Grupos de Trabajo

Los retos teóricos de los estudios del trabajo hacia el siglo XXI

Enrique de la Garza Toledo. [Compilador]

Emilio Taddei. Enrique de la Garza Toledo. Laís Abramo. Daniel B. Cornfield. Julio César Neffa. Héctor Lucena. Fernando Urréa Giraldo. Adalberto Moreira Cardoso. Daniel Villavicencio. [Autores de Capítulo]

Colección Grupos de Trabajo.
ISBN 950-9231-45-2
CLACSO.
Buenos Aires.
de 1999

Los estudios del trabajo tienen como tareas importantes: primero, evitar el tedio de la investigación circular que puede tomar dos formas, aquella que insiste en reafirmar hipótesis de teorías discutibles hasta en sus lugares de origen; y, la que sólo sirve para negar aquellas hipótesis. Es decir, los estudios del trabajo, como todas las otras ciencias sociales, tendrían que volver sobre problemas metodológicos clásicos, que en forma actualizada podrían permitirle la creación de teoría: cómo se construyen las teorías, cómo se validan, cómo se transforman, el papel del dato empírico, las estrategias de investigación, las polémicas entre universalismo y particularismo, entre estructuralismo y voluntarismo, entre totalidad y postmodernidad, entre estructura y subjetividad, entre acción racional y acción hermeneútica. Sin dar esta discusión es remoto que los Estudios del Trabajo por ellos solos puedan destrabar problemas básicos, como el de la convergencia o divergencia de los modelos productivos. Segundo, reafirmar su carácter abierto hacia los problemas del desarrollo, que evite que se conviertan en una ciencia limitada en sus problemáticas a los procesos productivos o reproductivos más “típicos”, reducida al interés de pocos especialistas y se dirija hacia problemas palpitantes como el crecimiento económico, el empleo, el ingreso y la democracia. Por este camino tendrían que emprender un diálogo con la Economía y con la Ciencia Política, como ciencias con sus propias tradiciones teóricas. Tercero, seguir luchando por su reconocimiento y vínculo con los actores productivos. Esta dimensión resulta muy importante principalmente por el intento de definir para los Estudios del Trabajo un ángulo comprometido con los actores laborales y de un horizonte histórico que busque trascender la situación de postración de los trabajadores en América Latina.