Campo Temático: Políticas de Integración

Grupo de Trabajo: Crisis, respuestas y alternativas en el Gran Caribe

Persona responsable de la inscripción: Jacqueline Laguardia Martinez

1. Nombre del Grupo de Trabajo.
Crisis, respuestas y alternativas en el Gran Caribe
2. Ubicación crítica del tema en el contexto y en la política pública latinoamericana y caribeña y en relación con la dinámica global.

El Gran Caribe, en su definición más amplia, reúne alrededor de 40 territorios ?independientes y no independientes- que conforman un rico mosaico cultural, económico y político. Más allá de las diferencias, la región exhibe rasgos comunes a partir de la proximidad geográfica, la historia colonial y los desafíos que enfrenta en el contexto de la actual desaceleración económica y la intensificación de los efectos negativos asociados al cambio climático, los desastres naturales y las enfermedades transmisibles, entre otros impactos adversos.
Para el nuevo periodo de funcionamiento 2016-2019, el Grupo de Trabajo ?Crisis, Respuestas y Alternativas en el Gran Caribe? (GT CRAGC) propone como foco ?los regionalismos y el desarrollo alternativo?. La fundamentación teórica descansa en la literatura que relaciona los regionalismos con los modelos de desarrollo socioeconómico, según se expondrá en la próxima sección.
En su primer periodo de funcionamiento (2010-2013), el GT CRAGC de CLACSO tuvo como propósito contribuir a la reflexión en torno a las crisis en el Caribe desde una perspectiva multi e interdisciplinaria y generar un libro que recogiera estos aportes. Este libro, titulado "El Gran Caribe en el siglo XXI. Crisis y respuestas" (2013), se estructuró en torno a dos grandes interrogantes (¿de qué Caribe hablamos? y ¿de qué crisis hablamos?) e incluyó una sección sobre el ALBA-TCP como un proceso del Gran Caribe en respuesta a las crisis y un epílogo en torno a los proyectos integracionistas del Gran Caribe en un contexto general.
Estos esfuerzos contribuyeron a definir la agenda de investigación para el segundo periodo de funcionamiento (2013-2016), enfocada en las propuestas de políticas públicas y sociales del Gran Caribe desde una concepción de cooperación regional alternativa. Los objetivos específicos se centraron en desarrollar investigaciones conjuntas sobre políticas públicas para enfrentar la crisis a través de las cuales el proyecto ALBA-TCP logró impulsar acciones transformadoras de impacto positivo en el Gran Caribe. Los trabajos desarrollados fueron recogidos en el libro "El ALBA-TCP. Origen y fruto del nuevo regionalismo latinoamericano y caribeño" (2015).
El GT CRAGC entiende que en el contexto actual, particularmente ante la compleja situación política y económica, resulta fundamental promover la investigación en torno a las alternativas de desarrollo que la región necesita impulsar tomando en cuenta sus características, vulnerabilidades y carencias específicas, así como los compromisos adoptados a nivel regional y global, en especial en torno a las diversas iniciativas de integración en vigor.
El Nuevo Regionalismo Estratégico que sirvió de marco teórico a la propuesta anterior del GT CRAGC, reflejó avances en torno a las desigualdades a medida que las soberanías emergentes -la alimentaria, la energética y la financiera- articularon estrategias para cambiar las reglas de juego de la economía política internacional. Esto contribuyó a redefinir el devenir de los dilemas sociales, aquellas situaciones de acción colectiva en las cuales existen conflictos entre los intereses individuales o corporativos y los colectivos y que suponen cambiar las reglas del juego y articular estrategias para determinar la distribución. La época marcó un acercamiento regional importante que integró a muchos de los países del Gran Caribe a los nuevos esquemas regionales, tales como la CELAC y Petrocaribe, entre otros. Los grancaribeños jugaron un importante rol en los avances y en la toma de decisiones al interior de estos organismos debido a su gran número como Estados independientes. Dos de los puntos culminantes de estos logros fueron cuando Cuba se incorporó a la Cumbre de las Américas y cuando Venezuela solicitó apoyo para derogar el decreto de los EEUU contra ese país en la Cumbre de Panamá, hecho que impidió la redacción de una declaración final.
¿Por qué es importante ubicar críticamente un abordaje de las CRAGC en el contexto de la política pública latinoamericana y caribeña en relación con la dinámica global? Primero, porque las existen similitudes importantes entre el tema abordado por el GT CRAGC y la realidad latinoamericana y global. Entre estas, se distinguen: el embate que sufren las sociedades frente al giro neoliberal; el acecho de los fondos buitres (Argentina y Puerto Rico); el intento de desmantelamiento de la institucionalidad del nuevo regionalismo en torno a las soberanías emergentes: alimentaria, energética (Petrocaribe, y la soberanía petrolera de Ecuador, Venezuela, Bolivia) y financiera (Banco del ALBA, Banco del Sur y Banco BRICS)(1); los intentos de golpes de Estado desde los parlamentos y las asambleas nacionales (Brasil, Venezuela, Paraguay, Honduras); los golpes blandos y la guerra económica (Venezuela); y el impacto en las desigualdades que azota la economía política de la vida cotidiana.
Además, la desaceleración económica sostenida con proyecciones futuras de bajos precios de los hidrocarburos, obligan a repensar los esquemas de integración en vigor en aras de sortear los obstáculos que los limitan, ya que estos atraviesan una fase de angustioso estancamiento.
Estas similitudes subrayan la importancia de la región del Gran Caribe para el conjunto de América Latina. En la actualidad, el NRE se enfrenta al Regionalismo Abierto reimpulsado bajo la Alianza del Pacífico y la Alianza Trans-Pacífica. Los acontecimientos recientes que afectan al espacio caribeño anuncian significativas transformaciones que recorren desde el proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y la intención del gobierno de los EEUU de imponer una Junta de Control Fiscal en Puerto Rico.
El GT CRAGC se propone profundizar en el estudio de la realidad socioeconómica de la región y sus territorios, así como en los impactos que la crisis económica ha significado para los distintos sectores de las sociedades caribeñas y cómo esta ha afectado los programas de cooperación, los proyectos de desarrollo y las iniciativas de integración regional. Al mismo tiempo, el GT CRAGC pondrá un énfasis especial en la elaboración de propuestas de acciones y políticas que promuevan una agenda de desarrollo post neoliberal, integrador y equilibrado para la región al margen de las recetas de política económica promovidas desde la ortodoxia neoliberal aún con fuerza en América Latina. Los temas del uso de los recursos naturales de la región, la soberanía energética y alimentaria, los efectos negativos del cambio climático, los flujos migratorios y la diáspora caribeña, así como las situaciones de riesgo de comunidades especialmente vulnerables también serán considerados en la agenda del trabajo de este tercer periodo. Este análisis estaría focalizado en sectores particulares tales como los afrodescendientes, migrantes y mujeres, así como en problemáticas particulares tales como la economía política de la raza, el género y la migración-diáspora y sus impactos en la vida cotidiana y en la posibilidad de generar políticas públicas.
Las propuestas del nuevo regionalismo estratégico y los modelos de desarrollo socioeconómico alternativos e incluyentes, así como la cooperación funcional Sur-Sur y Norte-Sur, han de ser reexaminadas a la luz de las dinámicas en curso para adaptarse a la visión de cambio y desarrollo integral que el Caribe necesita en el contexto presente.


(1) Las propuestas del nuevo regionalismo estratégico y los modelos de desarrollo socioeconómico alternativos e incluyentes, así como la cooperación funcional Sur-Sur y Norte-Sur, han de ser reexaminadas a la luz de las dinámicas en curso para adaptarse a la visión de cambio y desarrollo integral que el Caribe necesita en el contexto presente.