Campo Temático: Políticas, subjetividades y ciudadanías
Grupo de Trabajo: Ciudadanía, organizaciones populares y representación política
[+ Ver producciones y contenidos]Instituto de Estudios Sociales y Económicos
Facultad de Ciencias Económicas
Universidad Mayor de San Simón
Bolivia
En los últimos años, la democracia vive un nuevo ciclo político cuyas señales son complejas e incierto su decurso. Al margen de los cambios en el mapa político de América Latina se ha agudizado la disyunción entre política y sociedad y se ha producido una reconfiguración geopolítica con consecuencias en la dinámica política regional. Entre esos signos sobresalen las transformaciones en el lazo representativo y, por ende, en el rol de los partidos y líderes políticos; en la acción colectiva con la incursión política de sectores de clase media y la presencia de grupos religiosos de corte evangelista; finalmente, en las pautas de ejercicio de ciudadanía que ponen en debate demandas sobre igualdad y reconocimiento de la diversidad, donde sobresale el movimiento de mujeres.
El mapa político se ha modificado de manera evidente y también las interpretaciones de ese cambio. Existe coincidencia respecto a un agotamiento del ciclo político que remite al “giro a la izquierda” que se inició a principios de siglo porque del conjunto de gobiernos denominados “progresistas” y/o “populistas” solamente quedan los casos de Uruguay, Bolivia y Venezuela. Los dos primeros países tienen elecciones en octubre de 2019 y no segura la permanencia del Frente Amplio y del MAS en el gobierno; en el caso de Venezuela, la crisis política está en una situación de empate catastrófico porque ninguno de los contendientes tiene posibilidades de imponerse y son muy débiles las posibilidades de un acuerdo, aparte de que la fuerza del clivaje democracia/autoritarismo exige replantear la noción de “progresismo” en el caso del gobierno de Nicolás Maduro. Las elecciones argentinas, también en octubre, ponen en juego el retorno del kirchnerismo –una opción imprevista hace cuatro años– o la continuidad de Mauricio Macri, cuya victoria en 2015 marca el inicio de los que algunos analistas denominan “giro a la derecha”, que tuvo su expresión más nítida en la victoria de Jair Bolsonaro en Brasil que, como contracara del caso venezolano, es otra expresión de la reposición de clivaje democracia/autoritarismo. En ese “giro” se encuentran Chile con Sebastián Piñera y Colombia con Iván Duque. En cambio, los casos de Ecuador y Perú presentan peculiaridades porque en un caso, la renuncia de Kuczynsky y su sustitución por el vicepresidente diluyó la adscripción ideológica del gobierno peruano; en el otro caso, el intento de continuidad del “correismo” derivó en una negación del proyecto de Alianza País por parte del gobierno de Lenin Moreno cuya adscripción también es dudosa.
Si a eso se suma la contundente victoria de Andrés Manuel López Obrador en México a la cabeza de MORENA en 2018 y la posibilidad de victoria del binomio Alberto Fernández y Cristina Fernández en Argentina en octubre próximo, algo también probable con Daniel Martínez en Uruguay y Evo Morales en Bolivia, el panorama resulta más complejo. A lo que se debe sumar el factor geopolítico porque desde la victoria de Donald Trump en Estados Unidos se ha modificado la relación del gobierno norteamericano con América Latina, no solamente impulsando a las fuerzas conservadoras en la región, sino incidiendo de manera directa en los procesos políticos, por ejemplo, en Venezuela, o respaldando iniciativas como el Grupo de Lima, contrarias a las promovidas antaño por los gobiernos “progresistas”, como UNASUR. Este viraje exige prestar atención a la política interna estadounidense para evaluar su influencia en la región.
Este conjunto de situaciones nacionales pone en el centro del debate el tema de la democracia, la diversidad de concepciones acerca de su significado y las tensiones o disyunciones entre lo social y lo institucional, entre igualdad y libertad. Los logros socio económicos de los gobiernos “progresistas” fueron desplazados por la crítica al déficit institucional y la debilidad del estado de derecho; como contrapartida, el accionar de los gobiernos de “derecha” son cuestionados por sus medidas de ajuste económico que perjudican a los sectores populares y benefician a los empresarios.
Son evidentes las limitaciones de la política institucional para procesar las demandas sociales y la disputa política, no solamente porque está en entredicho la capacidad de los partidos y actores políticos sino por las mutaciones en espacio público donde se destaca el rol de las redes sociales digitales que, en varios casos, tuvieron incidencia en los procesos electorales problematizando aún más la lógica de la representación política. Adicionalmente, esa influencia viene acompañada de un retorno de la ideología a la contienda electoral pero en su faceta negativa, es decir, no como interpelación política sino como manipulación, a través de la fake news y el uso algoritmos para definir perfiles de votantes e influir en sus preferencias electorales mediante mensajes ad-hoc.
Desde hace una década, el Grupo de Trabajo sobre “Ciudadanía, organizaciones populares y representación política” reflexiona sobre estos temas a partir de una reflexión general sobre las mutaciones en la democracia contemporánea privilegiando los procesos electorales y a partir de ejes temáticos que permiten una mirada comparada de la política en la región.
La política latinoamericana muestra rasgos novedosos de manera constante en vínculo con transformaciones sociales, económicas y culturales que se expresan en los eventos electorales y sus efectos políticos e institucionales. El debilitamiento degobiernos y fuerzas políticas progresistas o de izquierda que esgrimen posiciones contrarias al neoliberalismo y promueven un modelo con matriz estadocéntrica es una de sus manifestaciones. El retorno y/o protagonismo de partidos políticos tradicionales, con un discurso contrario a la refundación estatal y contra el populismo evidencian la diversidad de caminos respecto a los alcances de las reformas políticas y económicas. Con todo, es preciso no caer en la dicotomía estatismo o neoliberalismo, también es necesario superar la aparente contradicción entre populismo y socialdemocracia para estudiar las características del proceso político en la región. La democracia cambia de manera permanente y afecta las pautas de la representación política y las modalidades de la participación ciudadana, a lo que se suma un previsible incremento de la conflictividad social y la creciente influencia de la esfera pública,sobre todo de las redes sociales digitales. En vínculo con la modificación de la esfera pública se producen esquemas novedosos de ejercicio de ciudadanía con pautas de acción colectiva que exceden la participación electoral para la conformación de los poderes públicos. Empero, en algunas circunstancias estas acciones se canalizan institucionalmente debido a la incorporación de instituciones de democracia directa y participativa en varios países y a la lógica plebiscitaria que tiñe las consultas populares. Es decir, la eficacia del voto ciudadano es mayor pero la democracia no se circunscribe a la asistencia a las urnas porque existe una atenta vigilancia al desempeño gubernamental que, a veces, se manifiesta mediante protestas sociales o en sanción electoral expresando las tensiones que existen entre la legitimidad de origen del mandato, basada en las urnas, y la legitimidad de los gobernantes de acuerdo al balance de su desempeño puesto que se encuentran bajo el escrutinio permanente de la ciudadanía. La existencia de una suerte de acción ciudadana de tipo contingente está en el sustrato de las protestas y los conflictos, empero adquiere la modalidad de movimiento ciudadano cuando entran en juego demandas o reclamos por mayor seguridad, empleo de calidad defensa del medio ambiente y respeto de los derechos humanos. Estos temas adquieren mayor trascendencia por los cambios políticos que se han puesto de manifiesto desde el año 2015 con un viraje respecto a las orientaciones políticas que predominaron desde principios del siglo XXI abriendo una fase de incertidumbre política en la región.
De la Torre, Carlos, 2015. De Velasco a Correa. Insurrecciones, populismos y elecciones en Ecuador, Quito: UASB.
Garretón Manuel Antonio. 2012. Neoliberalismo corregido y progresismo limitado. Santiago de Chile: Arcis/Clacso.
Gentili, Pablo y Nicolás Trotta, 2016, compiladores, América Latina: la democracia en la encrucijada, Buenos Aires: CLACSO, Editorial Octubre, UMET, Editorial La Página.
PNUD. 2014. Ciudadanía política. Voz y participación ciudadana en América Latina, 2014.Buenos Aires: Siglo XXI editores.
Gómez Tagle Silvia (editora). 2015. Alternativas para la democracia en América Latina, México: Colegio de México e Instituto Nacional Electoral
Mayorga, Fernando (compilador). 2016. Elecciones y legitimidad democrática en América Latina, La Paz: Plural editores/ CLACSO.
Quiroga, Hugo, 2017, El decisionismo democrático, Buenos Aires: Edhasa.
Varios autores,2018,América Latina: respuestas populares a la crisis, Revista Nueva Sociedad, número 273,Enero-Febrero
Varios autores, 2018, América Latina: transiciones turbulentas, Revista Nueva Sociedad, número 275, Mayo-Junio
Vommaro, Gabriel, 2017, La larga marcha de Cambiemos. La construcción silenciosa de un proyecto de poder, Buenos Aires: Siglo XXI.
En los últimos años, la democracia vive un nuevo ciclo político cuyas señales son complejas e incierto su decurso. Al margen de los cambios en el mapa político de América Latina se ha agudizado la disyunción entre política y sociedad y se ha producido una reconfiguración geopolítica con consecuencias en la dinámica política regional. Entre esos signos sobresalen las transformaciones en el lazo representativo y, por ende, en el rol de los partidos y líderes políticos; en la acción colectiva con la incursión política de sectores de clase media y la presencia de grupos religiosos de corte evangelista; finalmente, en las pautas de ejercicio de ciudadanía que ponen en debate demandas sobre igualdad y reconocimiento de la diversidad, donde sobresale el movimiento de mujeres.
El mapa político se ha modificado de manera evidente y también las interpretaciones de ese cambio. Existe coincidencia respecto a un agotamiento del ciclo político que remite al “giro a la izquierda” que se inició a principios de siglo porque del conjunto de gobiernos denominados “progresistas” y/o “populistas” solamente quedan los casos de Uruguay, Bolivia y Venezuela. Los dos primeros países tienen elecciones en octubre de 2019 y no segura la permanencia del Frente Amplio y del MAS en el gobierno; en el caso de Venezuela, la crisis política está en una situación de empate catastrófico porque ninguno de los contendientes tiene posibilidades de imponerse y son muy débiles las posibilidades de un acuerdo, aparte de que la fuerza del clivaje democracia/autoritarismo exige replantear la noción de “progresismo” en el caso del gobierno de Nicolás Maduro. Las elecciones argentinas, también en octubre, ponen en juego el retorno del kirchnerismo –una opción imprevista hace cuatro años– o la continuidad de Mauricio Macri, cuya victoria en 2015 marca el inicio de los que algunos analistas denominan “giro a la derecha”, que tuvo su expresión más nítida en la victoria de Jair Bolsonaro en Brasil que, como contracara del caso venezolano, es otra expresión de la reposición de clivaje democracia/autoritarismo. En ese “giro” se encuentran Chile con Sebastián Piñera y Colombia con Iván Duque. En cambio, los casos de Ecuador y Perú presentan peculiaridades porque en un caso, la renuncia de Kuczynsky y su sustitución por el vicepresidente diluyó la adscripción ideológica del gobierno peruano; en el otro caso, el intento de continuidad del “correismo” derivó en una negación del proyecto de Alianza País por parte del gobierno de Lenin Moreno cuya adscripción también es dudosa.
Si a eso se suma la contundente victoria de Andrés Manuel López Obrador en México a la cabeza de MORENA en 2018 y la posibilidad de victoria del binomio Alberto Fernández y Cristina Fernández en Argentina en octubre próximo, algo también probable con Daniel Martínez en Uruguay y Evo Morales en Bolivia, el panorama resulta más complejo. A lo que se debe sumar el factor geopolítico porque desde la victoria de Donald Trump en Estados Unidos se ha modificado la relación del gobierno norteamericano con América Latina, no solamente impulsando a las fuerzas conservadoras en la región, sino incidiendo de manera directa en los procesos políticos, por ejemplo, en Venezuela, o respaldando iniciativas como el Grupo de Lima, contrarias a las promovidas antaño por los gobiernos “progresistas”, como UNASUR. Este viraje exige prestar atención a la política interna estadounidense para evaluar su influencia en la región.
Este conjunto de situaciones nacionales pone en el centro del debate el tema de la democracia, la diversidad de concepciones acerca de su significado y las tensiones o disyunciones entre lo social y lo institucional, entre igualdad y libertad. Los logros socio económicos de los gobiernos “progresistas” fueron desplazados por la crítica al déficit institucional y la debilidad del estado de derecho; como contrapartida, el accionar de los gobiernos de “derecha” son cuestionados por sus medidas de ajuste económico que perjudican a los sectores populares y benefician a los empresarios.
Son evidentes las limitaciones de la política institucional para procesar las demandas sociales y la disputa política, no solamente porque está en entredicho la capacidad de los partidos y actores políticos sino por las mutaciones en espacio público donde se destaca el rol de las redes sociales digitales que, en varios casos, tuvieron incidencia en los procesos electorales problematizando aún más la lógica de la representación política. Adicionalmente, esa influencia viene acompañada de un retorno de la ideología a la contienda electoral pero en su faceta negativa, es decir, no como interpelación política sino como manipulación, a través de la fake news y el uso algoritmos para definir perfiles de votantes e influir en sus preferencias electorales mediante mensajes ad-hoc.
Desde hace una década, el Grupo de Trabajo sobre “Ciudadanía, organizaciones populares y representación política” reflexiona sobre estos temas a partir de una reflexión general sobre las mutaciones en la democracia contemporánea privilegiando los procesos electorales y a partir de ejes temáticos que permiten una mirada comparada de la política en la región.
La política latinoamericana muestra rasgos novedosos de manera constante en vínculo con transformaciones sociales, económicas y culturales que se expresan en los eventos electorales y sus efectos políticos e institucionales. El debilitamiento degobiernos y fuerzas políticas progresistas o de izquierda que esgrimen posiciones contrarias al neoliberalismo y promueven un modelo con matriz estadocéntrica es una de sus manifestaciones. El retorno y/o protagonismo de partidos políticos tradicionales, con un discurso contrario a la refundación estatal y contra el populismo evidencian la diversidad de caminos respecto a los alcances de las reformas políticas y económicas. Con todo, es preciso no caer en la dicotomía estatismo o neoliberalismo, también es necesario superar la aparente contradicción entre populismo y socialdemocracia para estudiar las características del proceso político en la región. La democracia cambia de manera permanente y afecta las pautas de la representación política y las modalidades de la participación ciudadana, a lo que se suma un previsible incremento de la conflictividad social y la creciente influencia de la esfera pública,sobre todo de las redes sociales digitales. En vínculo con la modificación de la esfera pública se producen esquemas novedosos de ejercicio de ciudadanía con pautas de acción colectiva que exceden la participación electoral para la conformación de los poderes públicos. Empero, en algunas circunstancias estas acciones se canalizan institucionalmente debido a la incorporación de instituciones de democracia directa y participativa en varios países y a la lógica plebiscitaria que tiñe las consultas populares. Es decir, la eficacia del voto ciudadano es mayor pero la democracia no se circunscribe a la asistencia a las urnas porque existe una atenta vigilancia al desempeño gubernamental que, a veces, se manifiesta mediante protestas sociales o en sanción electoral expresando las tensiones que existen entre la legitimidad de origen del mandato, basada en las urnas, y la legitimidad de los gobernantes de acuerdo al balance de su desempeño puesto que se encuentran bajo el escrutinio permanente de la ciudadanía. La existencia de una suerte de acción ciudadana de tipo contingente está en el sustrato de las protestas y los conflictos, empero adquiere la modalidad de movimiento ciudadano cuando entran en juego demandas o reclamos por mayor seguridad, empleo de calidad defensa del medio ambiente y respeto de los derechos humanos. Estos temas adquieren mayor trascendencia por los cambios políticos que se han puesto de manifiesto desde el año 2015 con un viraje respecto a las orientaciones políticas que predominaron desde principios del siglo XXI abriendo una fase de incertidumbre política en la región.
Cavarozzi, Marcelo, 2014, “La construcción política de las sociedades latinoamericanas y su talón de Aquiles: el régimen político” Cuadernos del CIESAL Nº 13 (Diciembre de 2014), Universidad Nacional de Rosario, Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.
De la Torre, Carlos, 2015. De Velasco a Correa. Insurrecciones, populismos y elecciones en Ecuador, Quito: UASB.
Garretón Manuel Antonio. 2012. Neoliberalismo corregido y progresismo limitado. Santiago de Chile: Arcis/Clacso.
PNUD. 2014. Ciudadanía política. Voz y participación ciudadana en América Latina, 2014.Buenos Aires: Siglo XXI editores.
Gómez Tagle Silvia (editora). 2015. Alternativas para la democracia en América Latina, México: Colegio de México e Instituto Nacional Electoral
Mayorga, Fernando, 2016, “Democracia na América Latina: mudanças e persistencias”, en Dossiê democracia na américa latina. Revista USP. Superintendência de Comunicação Social da Universidade de São Paulo, número 109, abril/maio/junho, Sao Paulo.
Plot, Martín, 2008, La carne de lo social. Un ensayo sobre la forma democrático-política, Buenos Aires: Prometeo,
Rosanvallon, Pierre. 2010. La legitimidad democrática. Imparcialidad, reflexividad y proximidad. Buenos Aires: Manantial.
Santos, Boaventura de Sousa. 2015. Revueltas e indignación y otras conversas, La Paz: Stigma
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
Intercambio de resultados de investigación en reuniones grupales y mesas de trabajo en congresos y. seminarios.
Realización de la primera reunión general del Grupo de Trabajo.
Participación en mesas temáticas en el Congreso de LASA, mayo de 2020.
Preparación de un libro.
Libro sobre “Giros políticos y mutaciones en la democracia”, que compila ensayos sobre procesos electorales y ejes temáticos (octubre de 2020).
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
Incorporar jóvenes investigadores en las actividades del GT.
Participar en seminarios, talleres, paneles y programas televisivos.
Difundir materiales de los miembros del GT e información de sus actividades a través de redes sociales.
Diseño de una fan page a cargo de un investigador joven.
Abrir cuentas del GT en Facebook y Twitter.
Una fan page y cuentas en Facebook y Twitter
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
Un conversatorio en la universidad pública con presencia de organizaciones de la sociedad civil.
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
Participar en seminarios, talleres, paneles y programas televisivos.
Difundir materiales de los miembros del GT e información de sus actividades a través de redes sociales.
Segunda reunión general del Grupo de Trabajo.
Participación en mesas temáticas de trabajo en Congreso de ALACIP 2021.
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
Difundir las investigaciones en mesas redondas, seminarios y programas televisivos.
Difundir materiales e información de actividades del GT a través de una fan page en cuentas en redes sociales
Difusión de la producción intelectual de los miembros y las actividades del GT en una fan page y en las cuentas del GT en Facebook y Twitter.
Libro difundido en una fan page y en cuentas de Facebook y Twitter.
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
Difundir los resultados de los estudios en instancias gubernamentales vinculadas a la investigación.
Un conversatorio en la universidad pública con presencia de organizaciones de la sociedad civil.
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
Intercambio de resultados de investigación en reuniones grupales y en mesas de trabajo en congresos y seminarios.
Elaboración de ensayos sobre ejes temáticos y estudios sobre procesos electorales.
Un libro sobre “Rupturas y continuidades en la representación política y la participación social”, que compila ensayos sobre procesos electorales y ejes temáticos.
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
Difundir los resultados de investigación en espacios académicos, particularmente universidades públicas y organizaciones de la sociedad civil.
Participar en seminarios, talleres, paneles y programas televisivos.
Difundir materiales y e información de actividades a través de las redes sociales
Organizar media docena de conferencias públicas en centros universitarios y entrevistas en medios de comunicación.
Difundir las investigaciones en mesas redondas, seminarios y programas televisivos.
Diseñar una fan page a cargo de un investigador joven y difundir la producción intelectual y actividades de GT en redes sociales
Organizar conferencias públicas en centros universitarios y entrevistas en medios de comunicación.
Difundir la producción intelectual de los miembros y las actividades del GT en una fan page y en las cuentas del GT en Facebook y Twitter.
Presentación de un libro sobre “Rupturas y continuidades en la representación política y la participación social", en centros universitarios de varias ciudades, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil.
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
Un conversatorio en la universidad pública con presencia de organizaciones de la sociedad civil.
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
Total de investigadores ingresados: 16
Departamento de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Chile
Chile
Instituto de Ciencia Política
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de la República
Uruguay
Instituto de Estudios Sociales y Económicos
Facultad de Ciencias Económicas
Universidad Mayor de San Simón
Bolivia
Escuela de Política y Gobierno
Universidad Nacional de San Martín
Argentina
Escuela de Gestión Pública Plurinacional
Bolivia
Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales
Universidad Nacional de San Martín (UNSAM)
Argentina
Departamento de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Chile
Chile
Centro de Estudios Sociológicos
El Colegio de México
México
Laboratório de Estudos da Violència
Programa de Pós-Graduação em Sociología. Departamento de Ciências Sociais. Ctro. de Humanidades.
Universidade Federal do Ceará
Brasil
Escuela de Política y Gobierno
Universidad Nacional de San Martín
Argentina
Departamento de Gestión Pública, Fundación Getulio Vargas
Brasil
Escuela de Ciencia Política, Universidad Diego Portales
Chile
Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires.
Argentina
Instituto de Investigaciones Sociales
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Costa Rica
Costa Rica
Instituto de Ciencia Política
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de la República
Uruguay
Escuela de Política y Gobierno
Universidad Nacional de San Martín
Argentina
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