Campo Temático: Feminismos y políticas de género

Grupo de Trabajo: Economía feminista emancipatoria

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1. Nombre del Grupo de Trabajo.
Economía feminista emancipatoria
Coordinador/es del Grupo de Trabajo
Patricio Dobrée
Centro de Documentación y Estudios
Paraguay
Natalia Quiroga Diaz
Instituto del Conurbano
Universidad Nacional de General Sarmiento
Argentina

2. Ubicación crítica del tema en el contexto latinoamericano y caribeño y en relación con la dinámica mundial.

 

La perspectiva en adelante expuesta es fruto del trabajo desarrollado por les integrantes de del grupo de trabajo Economía Feminista GT 2016- 2019 que renueva su postulación para seguir integrando los GT de Clacso en el periodo 2019-2021.

 

Desde la economía feminista hemos caracterizado la crisis actual como una crisis de reproducción para reconocer la manera en que el feminismo rompe con el entendimiento de la crisis como producto de los ciclos de acumulación de capital poniendo el acento en los fundamentos de la vida que se ven agobiados por el imperativo de las ganancias siempre crecientes. “El término “crisis” no se refiere a los episódicos cracks financieros, a las caídas de la bolsa, a las corridas de capitales y/o quiebras de los sectores especulativos. Aunque el término en la visión ortodoxa de la economía es frecuentemente usado para designar algunos de esos hechos. En este trabajo se habla de “crisis de reproducción”, referida a la exclusión sistemática de amplios sectores de la población del acceso a los recursos indispensables para satisfacer sus necesidades de reproducción, biológica y social. De ahí que el sistema económico actual se encuentre en crisis, pese a que se intente situar esta crisis de reproducción exclusivamente en el ámbito social y como externa a la economía” (Quiroga, 2008).

 

Esta crisis también está siendo analizada en su multidimensionalidad (financiera, económica, ambiental, alimentaria) para plantear una crisis civilizatoria y dar cuenta de los límites humanos, no humanos y planearios que el actual modo de producción conlleva. Además como plantea Federici (2019) “La crisis capitalista ha significado cosas muy diferentes para las mujeres, según los lugares del mundo, pero igualmente existen elementos comunes. Las mujeres hoy se enfrentan de una forma muy diferente, pero contundente, con una crisis muy fuerte de la reproducción a todos los niveles como consecuencia del fracaso del estado de bienestar, el fracaso del salario masculino, el de la política del pleno empleo, que ha obligado a muchas mujeres a salir de la casa, tomar un segundo trabajo que se ha añadido al trabajo doméstico no pagado, así que ahora la jornada laboral de las mujeres es una jornada sin fin. Las mujeres hoy deben trabajar fuera y dentro de la casa”

 

Esto se expresa en la forma en que las mujeres, mediante el trabajo no remunerado, absorben los costos de las políticas de ajuste y los recortes del gasto público, y palian las consecuencias medioambientales de los procesos (neo)extractivistas. Al mismo tiempo, cumplen un rol protagónico en la producción de ingresos destinados al sostén de los hogares, ya sea como únicas proveedoras o como proveedoras “invisibles”. Dichos ingresos se obtienen mediante una inserción precaria en el mercado laboral y/o en el marco de economías informales, de autogestión, del rebusque, ilegales, etc. En definitiva, en el contexto de crisis sistémica, las mujeres resuelven la reproducción cotidiana de la vida con la sobre-explotación de su tiempo y su trabajo. Si bien podemos afirmar que esta es una realidad global, que afecta igualmente a la región de América Latina y Caribe (ALC), sus concreciones por países y regiones varían en función de múltiples factores. Y sus impactos en diversos grupos sociales son muy desiguales según la imbricación de opresiones que definen su posición.

 

Desde los feminismos, se arguye que experimentamos un proceso de reinvención y/o refuerzo del control heteropatriarcal y capitalista sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres. Y, particularmente desde la economía feminista, se argumenta que la mano de obra femenina se convierte en unidad de absorción de las crisis del capital.

 

En América Latina, la profundización neoliberal que se ha desarrollado en las últimas décadas ha generado mayor empobrecimiento e inestabilidad en gran parte de la población. Y las llamadas “crisis económicas” no solo han evidenciado la clara opción de los gobiernos por sostener la gran acumulación de capital y no a la población, sino que puede decirse han sido generadas por las mismas políticas económicas, que disminuyeron la participación del sector público y orientaron la economía a una economía de mercado. Sin embargo, en otros países, particularmente en América del Sur después de la última década, parece haberse producido un quiebre o debilitamiento del paradigma neoliberal, con relegitimización de la participación del estado, y mejora de ciertos indicadores sociales (incluidos los de incidencia de pobreza por ingresos), Esta experiencia de mejora en los derechos parece producir un dique a la expansión en el tiempo de los gobiernos neoliberales. En la subjetividad ciudadana la huella que dejaron las políticas estatales frente a las condiciones de reproducción es enunciada como una de las razones esenciales que producen una inflexión en la hegemonía neoliberal como sucedió de manera reciente en Argentina

 

La heterogeneidad de realidades socioeconómicas es un rasgo fundamental de la región. A pesar de ello, quizá pueda decirse que el (neo)extractivismo es su principal rasgo homogeneizador. Esta estrategia abarca la introducción de megaproyectos instalados sobre la explotación de los recursos naturales así como la expansión del modelo de agro-exportación. Y es seguida tanto por gobiernos “neoliberales” como por gobiernos “progresistas”, aunque con particularidades para cada caso. La privatización, mercantilización y acaparamiento de los bienes de la naturaleza que la caracteriza implica la construcción en paralelo de la exclusión de las mujeres respecto al uso, acceso y gestión de dichos recursos, así como la privación a ciertos sectores de la población de sus medios de vida, lo cual los fuerza a desplazarse de sus territorios. Esto alimenta a su vez procesos de migración interna en los países, así como intra e interregional, de los que las mujeres llevan ya décadas siendo protagonistas.

 

De modo resumido, uno de los aportes más poderosos de la economía feminista consiste en poner en evidencia el conflicto fundamental que actualmente afecta las bases de todo el sistema social y económico. Esta tensión se encuentra instalada entre dos objetivos contradictorios que son por un lado la obtención de beneficios a costa de la destrucción de la naturaleza y la explotación de seres humanos y por otro lado el cuidado y el sostenimiento de la vida (Picchio,1992; Carrasco, 2003; Pérez Orozco, 2014).

 

La lógica de funcionamiento del capitalismo le exige expandirse constantemente apropiándose de recursos y energías vitales con el objeto de crear un valor excedente. Pero en este movimiento orientado a incrementar sus márgenes de acumulación, el capital se desentiende de las condiciones necesarias para reproducir cotidianamente el sustrato vital sobre el que se apoya. Simplemente espera que siempre esté allí para poder obtener el mayor beneficio, aun cuando sea a expensas de su ruina. Frente a este sinsentido, la economía feminista desvela el carácter trascendental que posee la esfera de la reproducción para el funcionamiento de la totalidad de estructuras que configuran cualquier sociedad, incluida la estructura productiva. Su planteamiento central es que las condiciones elementales para la vida se generan en el plano de la reproducción, que es donde se producen y se sostienen cotidianamente los cuerpos, las identidades y las relaciones en un espacio caracterizado por la inter y ecodependencia.

 

El pensamiento feminista de este modo cuestiona algunos de los modelos teóricos dominantes en la ciencia económica actual y propone un cambio de paradigma que reorganiza sus presupuestos. Uno de los marcos conceptuales discutidos es de la escuela neoclásica, donde lo económico se circunscribe a lo que sucede en los mercados, teniendo como actor fundamental un agente racional que toma decisiones en función a su interés individual con el fin de maximizar los beneficios en un contexto de escasez. Su crítica reside en que dicha doctrina oculta y margina las actividades no remuneradas o sin valoración mercantil, que son fundamentales para el cuidado de la vida humana y cuya realización está a cargo de mujeres la mayor de las veces (Carrasco, 2006). De igual forma, la economía feminista vuelve patente el desacierto del modelo neoclásico cuando postula como agente económico un sujeto ideal autónomo e incondicionado, que no tiene más responsabilidades que aquellas derivadas de su función productiva. Tal abstracción es androcéntrica porque remite a la figura de un trabajador masculino liberado de responsabilidades domésticas, y además es incorrecta debido a que soslaya la realidad de las personas concretas, quienes actúan siguiendo motivaciones muy diversas, dependen unas de otras y tienen numerosas necesidades cuya satisfacción no se obtiene en el mercado.  

 

Las luchas feministas han contribuido a visibilizar el trabajo reproductivo y han permitido la comprensión de que el capitalismo se sustenta “en un tipo determinado de trabajadores ―y en consecuencia de un determinado modelo de familia, sexualidad y procreación―, lo que ha conducido a redefinir la esfera privada como una esfera de relaciones de producción y como terreno para las luchas anticapitalistas” (Silvia Federici, 2014:161). En otras palabras, el capitalismo perpetúa la presencia-ausencia del trabajo de reproducción y de cuidados. Al ser un trabajo que deviene vida y mantención de ella, ha debido ocultarse, porque “sólo así se maquillaba el conflicto entre la acumulación y el cuidado de la vida y se creaba el espejismo social de que los mercados eran autosuficientes y los trabajadores asalariados, autónomos” (Amaia Pérez Orozco, 2006:19). La EF sostiene que lo que ha sido evidente y flagrantemente invisibilizado es la relación que mantiene el trabajo de cuidado con la acumulación capitalista.

 

Frente al  mercadocentrismo que caracteriza a las teorías tradicionales, el giro feminista coloca en el centro del análisis económico las condiciones para la reproducción de la vida siendo Federici (2013) una exponente destacada de esta perspectiva feminista en un campo que no es el de la economía pensada como disciplina.

 

En pocas palabras, dicho viraje consiste en situar la reproducción de la vida como la finalidad principal de la actividad económica en reemplazo del paradigma vigente que antepone la reproducción del capital. Los argumentos sobre los que se funda esta proposición básicamente son de dos órdenes. El primero de ellos, relativamente simple y fundado en un principio de sensatez, consiste en reconocer que cualquier actividad humana, sea del tipo que fuere, carece de condiciones de posibilidad para realizarse sin un sustrato vital donde apoyarse. Sin vida humana y no humana es posible explicar la existencia de trabajadores y trabajadoras, ni de empresas, ni del mercado y ni siquiera de la sociedad. El segundo es ético y político. Ante la evidente falla de los mercados que no hacen más que reforzar y ampliar la exclusión y las desigualdades, urge asumir posición a favor de nuevas configuraciones sociales que aseguren el bienestar para todas las personas. Es por eso que la economía feminista no debe entenderse como algo circunscrito exclusivamente a los intereses de las mujeres. Al mismo tiempo que hablamos de crisis, desde ALC se han ido desarrollando alternativas. Para comprenderlas plenamente se hace necesario incorporar las reflexiones realizadas desde otras cosmovisiones y opciones analíticas como las surgidas a partir de los escenarios multinacionales de Ecuador y Bolivia, con el surgimiento de visiones del “buen vivir” (sumak kawsay en quechua o suma q’amaña en aymara), la “vida digna” (lekil kux lejal en tsotsil o tseltal) o el “buen vivir colectivo” (tekoporã en guaraní). Es igualmente necesario incorporar las reflexiones de los feminismos latinoamericanos, afro y comunitarios, que han ido hilando construcciones teóricas y prácticas para mejorar las condiciones de vida, no solo de las mujeres, sino de toda la sociedad, entendiendo que cada historia política ofrece opciones distintas y diversas en todos los países de la región para enfrentar la crisis sistémica en que nos encontramos.

 

 

 

Como la mayoría de las vertientes del pensamiento heterodoxo, la economía feminista no se reduce a una única expresión. Dentro de sus márgenes disciplinarios, existen diferentes énfasis, estilos de pensamientos, herramientas metodológicas y hasta desacuerdos y controversias. Esta heterogeneidad es resultado de una vocación crítica que la lleva a revisar constantemente sus supuestos así como del carácter situado de sus análisis. Lo último quiere decir que no se puede hacer economía feminista sin tomar en cuenta la geografía concreta desde donde se enuncian las ideas y se producen las acciones. Pensar lo económico desde Abya Ayala o América Latina en este sentido supone reconocer los procesos históricos particulares de sus pueblos, sus múltiples configuraciones sociales, las distintas posiciones que ocupan hombres y mujeres y las problemáticas específicas de territorios conectados de diversas maneras con las estructuras del sistema mundo.

 

Uno de los puntos de partida insoslayables para la economía feminista formulada desde este lugar del mundo consiste en reconocer los nexos sistémicos entre el patriarcado, el capitalismo y el colonialismo. No es posible comprender adecuadamente el funcionamiento de nuestras sociedades sin atender los efectos que produce la compleja conjugación de una matriz cultural que atribuye mayor poder y valor a los hombres, la constante expansión del capital por medio de sus variados dispositivos de despojo y explotación y la persistencia de un sistema de jerarquías, construido históricamente a partir de identidades étnico-raciales, de clase o de origen territorial, donde se naturalizan relaciones de dominación y se construyen sujetos subalternos.

 

 

 

De ello se desprende que la economía feminista producida en este espacio social asuma la desigualdad y la inequidad en sus múltiples dimensiones como ejes fundamentales de sus análisis. Esta disparidad se manifiesta en diferentes planos.

 

Aunque en las últimas décadas se han registrado avances importantes en los logros educativos de la población femenina, su participación en la tenencia de la tierra, el trabajo remunerado, los espacios de reconocimiento y prestigio en los ámbitos económico, político y social y en el acceso a la protección social, registran una importante brecha entre hombres y mujeres.

 

Al mismo tiempo, la maquinaria de la desigualdad produce otros contrastes en el continente, volviéndose cada vez más evidente la presencia de profundas grietas sociales. La desvinculación entre las barriadas carentes de servicios básicos y las zonas hipervalorizadas por el mercado inmobiliario o la separación entre poblaciones cuyos mundos de vida se encuentran conectados con la tierra que habitan y élites conformadas sobre el espacio etéreo del capital trasnacional son algunos ejemplos de esta desintegración.

 

Estas situaciones de injusticia se entrelazan con una memoria de larga duración que permite hacer inteligibles las violencias particulares que experimentan las mujeres y que en la región se tornan más crudas ante el inacabado proceso de desposesión que conlleva una presión permanente por el control territorial configurando “una guerra permanente contra las mujeres” Segato (2016).

 

De ahí que la economía feminista emancipatoria afronte el desafío de entender las posiciones diferenciadas que ocupan las mujeres dentro de este entramado para poder reconocer la multiplicidad de experiencias y capacidades para satisfacer necesidades que configuran sus cuerpos, subjetividades y prácticas. La pertenencia a colectivos indígenas, afrodescendientes o campesinos, así como los efectos de la pobreza o la migración, son marcas que definen distancias sociales, roles diferenciados y modalidades de inclusión y exclusión que impiden concebirlas como un grupo homogéneo.

 

Frente a este paisaje donde la vida es negada de una manera cada vez más cruel e insensible, la economía feminista emancipatoria rescata y confiere valor a modos de organización social y económica que plantean horizontes más alentadores. En su búsqueda de alternativas al orden dominante, presta atención a los espacios o intersticios en los que diversos colectivos son capaces de articular formas de relacionamiento dispuestas en función a otros significados, valores y prácticas. Es en esta línea que se manifiesta la importancia de apelar a categorías atravesadas por un sentido político, como en el caso de aquello que llamamos lo común, entendido como “una constelación de procesos colectivos que, a lo largo de la historia, han peleado por conservar o recuperar el control de los medios de existencia para la reproducción de la vida” (Navarro Trujillo, 2016: 22). La noción de lo común adquiere materialidad en experiencias donde la gestión del bienestar se encuentra en manos de actores comunitarios, desajustándose de los guiones impuestos por el Estado o el mercado. Las mismas personas, unidas por vínculos de diferentes tipos y densidades, producen una matriz social donde se resuelven necesidades concretas, se ponen en circulación una gran variedad de formas de apoyo y se definen sentidos compartidos, como ocurre en las comunidades rurales o de pueblos originarios que mantienen formas de vida respetuosas de la naturaleza o en las asambleas vecinales y las fábricas recuperadas en las ciudades. 

 

La identificación y valoración de estas alternativas constituidas en los bordes o por fuera del mercado a su vez adquiere nuevos sentidos en el contexto de los fluidos intercambios que la economía feminista mantiene con otras corrientes epistémicas heterodoxas. Esto sucede, por ejemplo, en aquellos casos donde los enfoques feministas se intersectan con el pensamiento decolonial, coincidiendo en sus cuestionamientos al paradigma de la racionalidad moderna según el cual solo existe una verdad universal, un estadio final que todas las sociedades deben alcanzar y una única manera de hacerlo. Como respuesta a estos planteamientos totalizadores, la economía feminista discute la pertinencia de categorías binarias que reducen los procesos humanos a la disyuntiva entre modernidad y tradición o entre progreso y atraso. Esta crítica se funda en el reconocimiento de que existen opciones y modelos económicos distintos que están presentes en la región, operando muchas veces de acuerdo a los principios de las ontologías indígenas y afrodescendientes o según la lógica de la economía social y solidaria (Quiroga, 2014). Dichas formas organizativas aportan evidencias concretas de economías donde la reproducción de la vida no ocupa un lugar marginal, sino por el contrario se ubica en el centro de la acción colectiva. Ello, claro está, no supone proyectar lecturas romantizadas que omiten o solapan los conflictos, disputas y modos de opresión que muchas veces también forman parte de estos sistemas. Sin embargo, pese a su falta de plenitud, proponen otras maneras de entender lo social. De aquí que el feminismo se abra a los imaginarios y las prácticas que ordenan estos entramados alternativos con el fin de incorporar aprendizajes que habiliten nuevas formas de producir, relacionarnos y en definitiva vivir con dignidad.

 

 

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3. Fundamentación y análisis de la relevancia teórica del tema frente al contexto analizado.

 

El Grupo de Trabajo de Clacso Economía Feminista Emancipatoria (EFE) ha sido un espacio de encuentro humano, académico y activista que ha dado un sentido latinoamericanista al desarrollo teórico y político al trabajo que cada integrante lleva a cabo en sus redes locales y regionales.

 

En un sentido crítico, muchos son los aprendizajes que hemos obtenido durante los primeros tres años de nuestro Grupo. Mencionamos los más importantes a manera de retos para continuar fortaleciendo los vínculos y posicionando nuestro objetivo inicial: (1) Avanzar en la formulación de marcos teórico-metodológicos de EFE territorializados y que eviten replicar sesgos norcéntricos, urbano-céntricos, antropocéntricos, heteronormativos y etnocentrados. (2) Analizar los procesos económicos actuales en los territorios desde un marco de EFE. (3) Reforzar puentes entre la academia y las organizaciones sociales o comunitarias que están elaborando pensamiento y acción desde un enfoque de EFE o próximo a éste. (4) Conocer y difundir la diversidad de conocimientos, propuestas y experiencias (teórico-analíticas, de acción política y de incidencia en la política pública) desde la EFE que ya existen, pero permanecen dispersas y/o son poco conocidas. (5) Fortalecer los procesos de formación en EFE dentro de las universidades y en espacios que sirvan de enlace entre universidad y movimientos sociales.

 

Hicimos esfuerzos para juntarnos la mayor cantidad de integrantes al menos una vez al año (México en 2016, Paraguay en 2017, Ecuador en 2018 y Buenos Aires 2018, Guatemala en 2019), buscando establecer una agenda común. Sin embargo, ante los esfuerzos humanos y financieros que no han sido fáciles de resolver, hemos analizado la pertinencia de realizar encuentros regionales que posibiliten una participación más activa de las y los integrantes del Grupo.

 

 Se ha generado mucha expectativa e interés sobre la Economía Feminista Emancipatoria en los Diplomados, Encuentros, Foros, Talleres y Seminarios que hemos realizado, sin embargo, reconocemos que este esfuerzo se encuentra sobre todo en un nivel teórico, con avances en el aspecto metodológico, pero con una gran carencia en cuanto al sujeto político de la economía feminista. Este es quizá, uno de los más grandes retos que se plantea nuestro Grupo de Trabajo para un nuevo período.

 

La participación de cada integrante ha sido muy desigual  y es un reto el construir mecanismos de operación más colectivos en la Coordinación del Grupo de Trabajo, estructura organizativa que puede nutrirse al formar grupos regionales. En este, sentido, contamos con un plan de trabajo que contempla ejes de acción teórica, metodológica y política que ajustaremos a esta estrategia regional.

 

La continuidad del grupo nos plantea el reto de realizar publicaciones, las cuales consideramos deben ser de producciones colectivas. Es necesario objetivar los aprendizajes que se van produciendo en el trabajo constante de las y los integrantes del Grupo de Trabajo. Tenemos ahora las condiciones para continuar con el GT y empezar a producir algo más tangible, lo cual podría ser más aprovechado si podemos sistematizar lo hecho.

 

 

 

 

 

 

 

Por lo anterior retomamos la idea inicial que nos unió entorno al reconocimiento de La EF como una propuesta analítico-metodológica y política, así como una forma distintiva de organizar el sistema económico. Entre las diversas dimensiones que la componen, no hay un corte abrupto; las herramientas conceptuales pueden ser y son útiles para construir un sistema distinto y nombrar una economía diferente exige usar nuevos nombres. Este Grupo de Trabajo (GT) intenta aportar a la construcción de un pensamiento feminista que favorezca, a su vez, el refuerzo y la creación de prácticas económicas que formen parte de una alternativa emancipatoria a la crisis. Se pretende abrir una reflexión plural (dialógica, procesual, dinámica), en la que co-producir conocimientos y saberes comprometidos con la acción socioeconómica transformadora.

 

 Este GT busca un pensamiento feminista diverso, en el que tengan cabida quienes no se reconocen en dicha nomenclatura, pero comparten planteamientos clave. Un pensamiento vinculado con las propuestas alternativas desde movimientos sociales y espacios no académicos. Y, finalmente, un pensamiento que nutra y se nutra de otras economías alternativas (popular, comunitaria, cooperativa, campesina), así como de otros enfoques económicos críticos (economía ecológica, economía política). La pluralidad de miradas en la academia y en los movimientos sociales y políticos es algo que caracteriza a la heterogénea región . Desde ahí, este GT busca enriquecer a la EF y a los enfoques económicos críticos dentro y fuera de la región.

 

 

 

Los ejes conceptuales de la EFE son las luchas por la vida y el territorio, la sostenibilidad de las condiciones para la reproducción de la vida y el trabajo de cuidado. Se cuestiona el enfoque neoclásico disciplinario y centrado en la perspectiva del Homo Economicus y de los mercados considerando que la producción de valores de cambio es la única o principal actividad económica y que “trabajo” es únicamente “el trabajo remunerado”, cayendo todo lo demás en el espacio de lo no-económico y de “lo social”.

 

 La EFE incorpora la mirada de la interseccionalidad o imbricación de opresiones e incopora la perspectiva del feminismo decolonial y comunitario. Sostenemos que el capitalismo se rige por una estructura de acumulación diferencial de clase, etnia, género y sexualidad (al menos), que le hace posible reproducirse, extenderse y desarrollarse a sí mismo. Para ello requiere de la colonialidad del saber-poder y de género que es constitutiva de la colonialidad del ser, de la naturaleza y el lenguaje como constructos centrales del sistema de poder del mundo capitalista,

 

De esta manera se asume el patrón colonial y el pensamiento binario “Con la transformación del dualismo, como variante de lo múltiple, en el binarismo del Uno –universal, canónico, “neutral”— y su otro –resto, sobra, anomalía, margen— pasan a clausurarse los tránsitos, la disponibilidad para la circulación entre las posiciones, que pasan a ser todas colonizadas por la lógica binaria. El género se ensaya, a la manera occidental, en la matriz heterosexual, y pasan a ser necesarios los Derechos de protección contra la homofobia y las políticas de promoción de la igualdad y la libertad sexual, como el matrimonio entre hombres yo entre mujeres […] (Segato, 2015: 93)

 

De esta manera en la región las mujer es domesticada y maternalizada al configurar la esfera de lo íntimo y doméstico como su espacio vital, muy contrario al mundo colectivo de las mujeres en el mundo aldea que describe Segato. Estos factores configuran las condcione para que la disponibilidad de ese trabajo invisibilizado está en directa relación con el carácter heteropatriarcal del sistema económico.

 

 

 

Esta EFE a menudo es parte del quehacer reflexivo y crítico de personas y organizaciones que están desarrollándola, pero sin nombrarla de esta manera. La pluralidad es una fortaleza, porque implica capacidad de diálogo dentro del propio enfoque y con otros enfoques críticos. Entre sus debilidades está el haber arrastrado sesgos norcéntricos (pivota en torno a la realidad del Norte global con dificultades para hablar de otros contextos), urbanocéntricos (tiene dificultades para nombrar las realidades rurales), antropocéntricos (se centra en la vida humana y no en un enfoque ecosistémico), heteronormativos (naturalizando el binarismo de género y la heterosexualidad) y etnocétricos (teniendo la pertenencia étnico-racial una marca de valor hegemónico). Una tarea importante para nuestro GT será enriquecerla con los avances que se están generando en diversos contextos y revisarla crítica y colectivamente.

 

 

 

La EFE comprende que los conocimientos se elaboran en la academia y en los movimientos sociales. El GT está conformado por personas que estamos en constante trabajo y diálogo entre ambos ámbitos; y busca reforzar los espacios de encuentro entre ellos que ya existen y crearlos donde no los hay. La generación de conocimiento se entiende como un proceso colectivo que parte de realidades situadas y diversas. No se plantea el GT como el sumatorio de individualidades, sino como un espacio de encuentro entre personas y organizaciones que tienen historia de participación en procesos colectivos de creación de pensamiento en sus territorios y, a partir de la constitución de este GT, constituyen un espacio colectivo nuevo y diverso.

 

 

 

Este GT busca: (1) Avanzar en la formulación de marcos teórico-metodológicos de EFE territorializados y que eviten replicar sesgos norcéntricos, urbano-céntricos, antropocéntricos, heteronormativos y etnocentrados. (2) Analizar los procesos económicos actuales en los territorios desde un marco de EFE. (3) Reforzar puentes entre la academia y las organizaciones sociales o comunitarias que están elaborando pensamiento y acción desde un enfoque de EFE o próximo a éste. (4) Conocer y difundir la diversidad de conocimientos, propuestas y experiencias (teórico-analíticas, de acción política y de incidencia en la política pública) desde la EFE que ya existen, pero permanecen dispersas y/o son poco conocidas. (5) Fortalecer los procesos de formación en EFE dentro de las universidades y en espacios que sirvan de enlace entre universidad y movimientos sociales.

 

 Los anteriores objetivos ya han sido puestos en juego durante el periodo 2016 a 2019, en los siguientes tres años en relación con el plan de trabajo que hemos elaborado buscaremos afianzar nuestra perspectiva teórica y metodológica.

 

 

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Quiroga Díaz, Natalia (2013), "La economía no es sólo mercado. El aporte de la economía feminista decolonial para el fortalecimiento de las economías populares”, Economía popular, ¿qué es y para dónde va en Bogotá?, Bogotá: Alcaldía de Bogotá

Rodríguez Enríquez, Corina (2015), “Economía Feminista y economía del cuidado. Aportes conceptuales para el estudio de la desigualdad”. Nueva Sociedad 256, pp. 30-44

Segato, Rita Laura (2015), La crítica de la colonialidad en ocho ensayos. Y una antropología por demanda, Bs. Aires, Argentina: Editorial Prometeo libros

4. Plan de trabajo trienal (36 meses), desagregado por año.
PLAN DE TRABAJO PARA EL PRIMER AÑO (01/11/2019 al 31/10/2020)
OBJETIVOS
ACTIVIDADES
RESULTADOS ESPERADOS
PRODUCCIÓN DE CONOCIMIENTO
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
1. Fortalecer el intercambio de producción científica entre integrantes del GT.
2. Fortalecer el trabajo de investigación interdisciplinaria al interior del GT.
3. Producir metodologías de investigación colaborativa que cuestionen la perspectiva colonial, racista y patriarcal en la producción de conocimiento económico.

1. Seminarios virtuales del GT: temáticos y de investigación.
2. Planificación de investigación conjunta del GT.
3. Realización de la 4ta reunión de GT Economía Feminista Emancipatoria (Guatemala, octubre 2019). Su eje principal de análisis será “Economías migrantes. Aportes para atender la crisis migratoria en Centroamérica”. También se desarrollará una mesa de metodologías de investigación de las economías comunitarias, populares y sociales.
Intercambio de textos y propuestas de investigación entre lxs integrantes del GT.
Propuesta de redacción:
“Planificación y configuración de un espacio de intercambio y discusión de resultados de investigación y metodologías donde coincidan los procesos de trabajo que las y los integrantes del GT desarrollan en sus instituciones u organizaciones.
Mapeamiento de problemáticas sociales en común en los distintos territorios donde trabajan y habitan lxs integrantes del GT.
Espacio de encuentro que permita proponer tema a desarrollar en investigación conjunta.

Producir un conjunto de recomendaciones que den cuenta de las condiciones para la reproducción de la vida en las economías migrantes en Centro América y el impacto diferencial en la vida de las mujeres.

Desarrollar un cuadernillo que se pregunte por las maneras diferenciales de hacer investigación desde la perspectiva de la EFE.
DIFUSIÓN DEL CONOCIMIENTO
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
1. Difundir la producción escrita, los vídeos y las entrevitas radiales producidas por el el GT.
2. Formar jóvenes investigadorxs que de manera interdisciplinaria asuman en sus investigaciones la perspectiva de la EFE
3. Divulgación en medios de comunicación del trabajo realizado de forma colectiva e individual desde la perspectiva del parte del GT.
1. Presentación de publicaciones del GT
2. Difundir el 4 encuentro del GT por los canales y redes de Clacso y por las distintas plataformas feministas.
3. Seminario virtual de autoformación para integrantes del GT en las temáticas del colectivo. Se establecerán cupos para la inclusión de participantes externos en el seminario (jóvenes investigadorxs),
4. Participación en medios de comunicación: programas de radio, entrevistas para periódicos/revistas.
Sistematización de las ponencias presentadas en el 4 encuentro en Guatemala.
Publicación de un Dossier con énfasis en políticas públicas para el cuidado y promoción de las economías migrantes con énfasis en la situación de las mujeres
Difusión de material producido por el GT.
Formación de jóvenes investigadorxs.

Intercambio de experiencias en investigación de integrantes del GT, Coproducción entre movimientos sociales e investigadorxs académicos
Divulgación de las discusiones, investigaciones y propuestas hechas por el GT.
PROMOCIÓN DE LA RESPONSABILIDAD PÚBLICA Y ACCIONES DE INTERVENCIÓN SOCIAL
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
1. Fortalecer el trabajo que integrantes del GT realizan con movimientos sociales locales.


2. Fortalecer el trabajo de incidencia e investigación que realizan integrantes del GT en organizaciones no gubernamentales.
3. Mapear la imbricación entre les integrantes del GT y los movimientos sociales, institucionales y gubernamentales
1. Inclusión de enfoques de la economía feminista en el trabajo de incidencia e investigación que realizan las integrantes del GT en sus territorios con: a) con mujeres organizadas, autoconvocadas o integrantes de movimientos sociales; b) estudiantes; c) ONGs; d) estados (en sus diferentes niveles).

En los espacios desarrollados por el GT compartir las investigaciones y trabajos realizados con actores incidentes en la formulación de las políticas públicas.

Seguir trabajando con colectivos como Mesoamericanas en Resistencia para aprender respecto a la manera en que han incorporado la perspectiva de la economía feminista emancipatoria
ARTICULACIÓN CON OTRAS REDES E INSTITUCIONES LATINOMERICANAS, CARIBEÑAS Y MUNDIALES
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
Entrar en contacto con redes de investigación afines a campo de la economía feminista emancipatoria
Invitar a quienes integran redes afines a participar en la 4ta reunión del GT en Guatemala 2019
Promover la integración de espacios para el intercambio y el trabajo conjunto con redes afines a la EFE
PLAN DE TRABAJO PARA EL SEGUNDO AÑO (01/11/2020 al 31/10/2021)
OBJETIVOS
ACTIVIDADES
RESULTADOS ESPERADOS
PRODUCCIÓN DE CONOCIMIENTO
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
1. Fortalecer el intercambio de producción científica entre integrantes del GT.
2. Fortalecer el trabajo de investigación interdisciplinaria al interior del GT.
3. Producir metodologías para la investigación de la economía feminista emancipatoria
1. Seminarios virtuales del GT: temáticos y de investigación.
2. Inclusión de los enfoques de la economía feminista en los procesos de dirección de tesis de estudiantes que realizan algunas integrantes GT.
3. Gestión de recursos y conformación de un equipo de trabajo para la realización de una investigación comparativas sobre la producción de lo común en distintos territorios.
4. Realización de dos talleres regionales para la producción de metodologías feministas para la economía feminista emancipatoria.
a) América del Sur Asunción_ Chiloe
b) Mesoamerica
c) Michoacan-Puebla_ San Cristóbal

Intercambio de textos y propuestas de investigación entre lxs integrantes del GT.

Formación de jóvenes investigadorxs.

Reconocimiento de problemáticas sociales en común en los distintos territorios donde trabajan y habitan lxs integrantes del GT.

Avanzar en la construcción de experiencias de investigación en el campo de construcción de lo común con la perspectiva de EFE
En reconociendo a las sinergias regionales para 2020 se promoverán intercambios por afinidad geográfica con el objetivo de promover el intercambio de experiencias de investigación y construcción de metodologías.

A partir de los encuentros regionales se producirá la sistematización de las metodologías que serán publicadas para impulsar la perspectiva de la EFE en la comprensión de lo económico.

DIFUSIÓN DEL CONOCIMIENTO
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
1. Divulgar en medios de comunicación el trabajo realizado de forma colectiva e individual por parte del GT.
2. Formar jóvenes investigadorxs vinculados al GT
1. Participación en medios de comunicación: programas de radio, entrevistas para periódicos/revistas.
2. Dirección de tesis de estudiantes integrantes GT.
3. Difundir los encuentros regionales del GT por los canales y redes de Clacso y por las distintas plataformas feministas.
4. Dar continuidad a los seminarios de autoformación para integrantes del GT en las temáticas del colectivo. Partiendo de las experiencias positivas de los años anteriores

1 Difundir los encuentros regionales del GT por los canales y redes de Clacso y por las distintas plataformas feministas

2 Sistematizar y publicar los debates, bibliografía y conclusiones obtenidos en los debates virtuales
PROMOCIÓN DE LA RESPONSABILIDAD PÚBLICA Y ACCIONES DE INTERVENCIÓN SOCIAL
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
1. Formar jóvenes investigadorxs interesadxs en las problemáticas sociales abordadas por integrantes del GT.
2. Fortalecer el trabajo que integrantes del GT realizan con movimientos sociales locales.


3. Fortalecer el trabajo de incidencia e investigación que realizan integrantes del GT en organizaciones no gubernamentales.

1. Promover que las integrantes del colectivo participen activamente de los procesos de formación propiciados por Clacso y que postulen a las becas de formación

2. Trabajo de incidencia e investigación con mujeres organizadas, autoconvocadas o integrantes de movimientos sociales.
3. Trabajo con organizaciones no gubernamentales a partir de integrantes del GT que son parte de esas organizaciones.
Propiciar que en los encuentros regionales puedan involucrarse otros GT de Clacso para intercambiar experiencias e investigar conjuntamente
Promover que los trabajos de investigación desarrollados en el segundo año del grupo estén orientados a contribuir al fortalecimiento de colectivos concretos, a la formulación de políticas públicas, a la resolución de problemáticas demandadas por los actores en el territorio desde la perspectiva de la EFE
Co Producir un dossier en el campo del feminismo con otros GT de Clacso aportando las perspectiva de la EFE
ARTICULACIÓN CON OTRAS REDES E INSTITUCIONES LATINOMERICANAS, CARIBEÑAS Y MUNDIALES
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
Promover espacios de encuentro e intercambio con las redes mapeadas en 2019
Propiciar que en los encuentros regionales puedan involucrarse otros GT de Clacso para intercambiar experiencias e investigar conjuntamente
Co Producir un dossier en el campo del feminismo con otros GT de Clacso aportando las perspectiva de la EFE
PLAN DE TRABAJO PARA EL TERCER AÑO (01/11/2021 al 31/10/2022)
OBJETIVOS
ACTIVIDADES
RESULTADOS ESPERADOS
PRODUCCIÓN DE CONOCIMIENTO
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
1. Fortalecer el intercambio de producción científica entre integrantes del GT.
2. Fortalecer el trabajo de investigación interdisciplinaria al interior del GT.
3. Publicar un libro que compile la perspectiva metodológica de los trabajos realizados con la perpectiva de la EFE
Actividades
1. Seminarios virtuales del GT: temáticos y de investigación.
2. Dirección de tesis de estudiantes integrantes GT.
3. Finalización de investigación conjunta del GT.

Publicar los resultados obtenidos en las experiencias de investigación comparativas en la producción de lo Común entre distintos territorios del GT

Producción de un programa de formación de jóvenes investigadorxs en el campo de la EFE como resultado reflexivo del trabajo realizado en estos años
Mapeamiento de las problemáticas sociales en común en los distintos territorios donde trabajan y habitan lxs integrantes del GT y las estrategias de defensa del territorio a partir del fortalecimiento de la EFE
DIFUSIÓN DEL CONOCIMIENTO
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
1. Difundir el trabajo realizado en el marco del proyecto de investigación conjunto del GT.
2. Finalizar el proceso de formación de jóvenes investigadorxs pertenecientes al GT en el campo de la EFE

3. Divulgación en medios de comunicación del trabajo realizado de forma colectiva e individual pro parte del GT.
1. Publicación de resultados de investigación conjunta del GT.

2. Seminario virtual de estudiantes integrantes GT.


3. Participación en medios de comunicación: programas de radio, entrevistas para periódicos/revistas.
1. Difusión de material producido por el GT.


2. Intercambio de experiencias en investigación de estudiantes integrantes del GT.
3. Divulgación de las discusiones, investigaciones y propuestas hechas por el GT.
PROMOCIÓN DE LA RESPONSABILIDAD PÚBLICA Y ACCIONES DE INTERVENCIÓN SOCIAL
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
1. Fortalecer el trabajo que integrantes del GT realizan con movimientos sociales locales.


2. Fortalecer el trabajo de incidencia e investigación que realizan integrantes del GT en organizaciones no gubernamentales.
1. Trabajo de incidencia e investigación con mujeres organizadas, autoconvocadas o integrantes de movimientos sociales.
2. Trabajo con organizaciones no gubernamentales a partir de integrantes del GT que son parte de esas organizaciones.
Desarrollar el V y último encuentro de la Economía feminista emancipatoria en clave de producción de metodologías recomendaciones en la ciudad de Buenos Aires con el apoyo de la UNGS- Clacso. Coproducir este encuentro con organizaciones afines a la EFE. Instituciones que formulen política pública en el campo, organizaciones no gubernamentales e instituciones que propendan por el fortalecimiento de la otra economía.
ARTICULACIÓN CON OTRAS REDES E INSTITUCIONES LATINOMERICANAS, CARIBEÑAS Y MUNDIALES
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
Impulsar que les integrantes del GT involucren a sus universidades, organizaciones y centros de referencia en el proceso de producción de conocimiento en el campo
Promover que todas las actividades del Gt estén impulsadas por la pluralidad de instituciones a las que pertenecen les integrantes, así como el apoyo de instituciones que apoyan y financian la producción de conocimiento feminista
El conjunto de producciones del Gt contará con la hibirdación de una multiplicidad de instituciones que apoyan el proceso de estos tres años y que contribuyen a la expansión del conocimiento

5. Integrantes del Grupo de Trabajo
Total de investigadores ingresados: 38
Patricio Dobrée [Coordinador/a]
Centro de Documentación y Estudios
Paraguay
Nadia Carolina Mendoza Barcenas
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
México
Angelica Bernal Olarte
Centro de Estudios Regionales en Cooperación Internacional y Desarrollo
Programa de Relaciones Internacionales / Área de Derecho, Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales / Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano
Colombia
Cynthia Anaya Vázquez
Departamento de Humanidades
Universidad Iberoamericana Puebla.
México
Ana Silvia Monzón
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Guatemala
Guatemala
Anne-Gael Bilhaut
Universidad Internacional del Ecuador
Ecuador
Huáscar Salazar Lohman
Investigador independiente
Bolivia
Ana Felicia Torres Redondo
Mesoamericanas en Resistencia
Costa Rica
Mercedes Olivera
Universidad Intercultural de Chiapas
Universidad Intercultural de Chiapas
México
Militza Wulschnermontes
UNIVERSIDAD MICHOACANA DE SAN NICOLÁS DE HIDALGO
México
Lluvia Medina Fernández
Departamento de Humanidades
Universidad Iberoamericana Puebla.
México
Corina Enriquez
Investigadora Adjunta. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Buenos Aires Investigadora Principal. Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (Ciepp). Buenos Aires.
Argentina
Ana Patricia Castillo Huertas
ActionAid Guatemala
Guatemala
Clyde María Soto Badaui
Centro de Documentación y Estudios
Paraguay
Erika Piña Romero
UNIVERSIDAD MICHOACANA DE SAN NICOLÁS DE HIDALGO
México
Guadalupe Palacios Núñez
Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav)
México
Mauricio Arellano Nucamendi
División de Ciencias Sociales y Humanidades
Universidad Autónoma Metropolitana - Unidad Xochimilco
México
Ana Maria Morales Troya
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ecuador
Ecuador
Silvia Federici
HOFSTRA UNIVERSITY // Hempstead, New York
Estados Unidos
Mina Lorena Navarro Trujillo
Programa de Posgrado en Sociología
Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
México
Alejandra Bonilla
Universidad Nacional de Costa Rica
Costa Rica
Astrid Ajenjo
Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla
España
Victoria Portocarrero
Departamento de Ciencias Sociales
Facultad de Humanidades
Universidad Centroamericana
Nicaragua
Cristina Carrasco
Instituto de Gobierno y Políticas Públicas
Universidad Autónoma de Barcelona
España
Lia Barbosa
Programa de Pós-Graduação em Sociologia
Centro de Humanidades
Universidade Estadual do Ceará
Brasil
Yadira Cira Gómez
UNIVERSIDAD MICHOACANA DE SAN NICOLÁS DE HIDALGO
México
Maria Arcelia Gonzalez Buitron
Universidad Michoacana
México
Maria Aparecida Bridi
Programa de Pós-graduação em Sociologia
Departamento de Sociología
Universidade Federal do Paraná
Brasil
Diana Astudillo
Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla
España
Diana Gomez
Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo
Universidad de los Andes
Colombia
Ana Caren Alvarado González
Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo
México
Lucas Cardozo
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
Universidad Nacional del Litoral
Argentina
Amaranta Cornejo Hernández
Programa de Posgrado en Sociología
Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
México
Magaly Alvarez
Instituto del Conurbano
Universidad Nacional de General Sarmiento
Argentina
Celenis Rodriguez Moreno
Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales
Universidad Nacional de San Martín (UNSAM)
Argentina
Alba Aguinaga
Universidad Regional Amazónica IKIAM de Ecuador
Ecuador
Josefina María Cendejas Guizar
UNIVERSIDAD MICHOCANA DE SAN NICOLAS DE HIDALGO
México
Natalia Quiroga Diaz [Coordinador/a]
Instituto del Conurbano
Universidad Nacional de General Sarmiento
Argentina




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