Campo Temático: Feminismos y políticas de género
Grupo de Trabajo: Cuerpos, territorios y feminismos
[+ Ver producciones y contenidos]Instituto de Estudios Internacionales
Universidad Arturo Prat
Chile
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de La Plata - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Argentina
Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas
México
Abya Yala vive en tensión. Existe una necesidad creciente de materias primas en los países del norte global que ha generado una enorme presión sobre los territorios de todo el mundo. Por un lado, la emergencia de países como Brasil y China ha volcado las economías latinoamericanas hacia la exportación de recursos naturales como el petróleo, los minerales o productos agroindustriales como la soya y la palma africana. Esto se suma a la presión norteamericana y europea en la región, con sus ya instalados mecanismos de desposesión, presión financiera y endeudamiento.
Esta reprimarización de las economías se basa en una fuerte subsunción de los territorios latinoamericanos al capital trasnacional, produciéndose a lo largo de la última década una expansión territorial de las concesiones mineras y petroleras, la concentración de la propiedad de la tierra y las políticas para favorecer los grandes complejos agrarios. Suceso que ha complicado que las poblaciones más excluidas históricamente vean cómo sus territorios son destruidos, los ciclos de la vida alterados haciéndolos inviables para la buena vida que tanto se ha proclamado a inicios del siglo XXI.
Así la sobreexplotación de materias primas acelera la guerra contra los pueblos y la vida del planeta en general. Es importante señalar que en los últimos años se hace evidente la relación intrínseca entre políticas violentas de Estados, a decir; la militarización, las reformas, la creación de leyes etc., y las violencias destructivas y anónimas del capitalismo; desde el actuar de las grandes corporaciones -mineras, petroleras, agronegocios, etc.- hasta las del crimen organizado en su gran diversidad de carteles. Esta articulación entre expansión de las fronteras extractivas y políticas de Estado para atacar las vidas produce y potencia violencias patriarcales y acelera la neocolonización que se expande en toda Abya Yala.
Por otro lado, en el contexto de Abya Yala, además de la reprimarización de las economías que acarrea despojo a los territorios de pueblos originarios, los circuitos del capital fluyen y succionan en el mismo sentido los cuerpos que migran desposeídos. Encontramos como en los últimos años, las contrarreformas agrarias y la profundización de la liberalización del agro pese a los discursos revolucionarios, han seguido sumando población urbana pauperizada procedente del campo, mayoritariamente mujeres que también huyen de violencias patriarcales. Centroamérica es un claro ejemplo, pues encontramos el éxodo migratorio que pone en riesgo la vida de miles de personas, fundamentalmente las mujeres, las disidencias sexuales y los y las jóvenes. La respuesta de los gobiernos centroamericanos y mexicano ante el suceso es el despliegue de la Guardia Nacional -que comenzó el martes 18 de junio del 2019- que implica la movilización de 6000 elementos, así como 825 agentes del Instituto Nacional de Migración en distintos puntos estratégicos de paso de migrantes en la zona sur-este. El muro anunciado por el gobierno de Estados unidos en la frontera norte crea un punto neurálgico en Chiapas, el sur de México, estado que vive en guerra de baja intensidad desde hace más de dos décadas.
El éxodo migratorio no puede entenderse sin la fórmula despojo-militarización, que en clave geopolítica se traduce como zonas de sacrificio (territorios estratégicos en recursos naturales, culturales) y zonas de acumulación, puntos geográficos que se “desarrollan” a costa de otros puntos geográficos y que descansan sobre una lógica común; la violencia del capital, respaldado por los diferentes tipos de estado (desde los progresistas como Nicaragua hasta los neoliberales) y la injerencia de estrategias de contrainsurgencia, principalmente de Estados Unidos.
La avanzada norteamericana y de los gobiernos alineados con su política conservadora contra Venezuela, da cuenta de la voluntad del imperio de no tolerar ningún régimen con propuestas alternativas a la hegemonía del gran capital. El fortalecimiento de las derechas en el continente, gobernando en el caso de Brasil, Argentina, Nicaragua, Colombia, Chile y Perú constituye un dato preocupante para los pueblos que ven disminuir sus derechos y son expropiados cada vez más de sus modos de vida previos. Como sustento de este despojo, se promueve desde los Estados y las corporaciones una ideología del individualismo, la meritocracia y el emprendedurismo que busca romper solidaridades y sujetos colectivos.
A pesar de tal embestida, las resistencias se multiplican, en la vida diaria, en protestas frente a los estados, en acciones contra el capital. La estructura patriarcal impone que quienes tienen menos que ganar con los cambios son los cuerpos más oprimidos en la jerarquía de poder, las mujeres de las clases bajas. A cada ciclo de despojo capitalista, las violencias específicas sobre las mujeres se potencian.
En toda Abya Yala se han concretado en las últimas décadas movimientos feministas que cuestionan la lógica extractivista y patriarcal, que ante la desarticulación de los movimientos sociales históricos han dado un paso adelante. Las mujeres, lesbianas, travestis y trans de toda Abya Yala gritan nunca más un mundo sin nosotras. Entonces, son las mujeres organizadas las que protagonizan la organización de frente a proyectos de despojo de territorios
En el caso de Centroamérica se han generado movimientos de mujeres contra las mega infraestructuras asociadas al Plan Puebla Panamá, ahora denominado Zonas Estratégicas, las vías y las hidroeléctricas asociadas a la explotación minera, con una fuerte criminalización y una violencia creciente, que ha llegado hasta el asesinato en Honduras de la activista Berta Cáceres del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH). En el caso mexicano, Chiapas emerge como un territorio de resistencia, donde en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) tiene un creciente protagonismo político de las mujeres, se suceden encuentros de mujeres en defensa de su territorio, que comienza en sus cuerpos. La voz de dignidad de lxs zapatistas se expande a todo el territorio Mexicano. En Ecuador en los últimos años las mujeres indígenas ponen frente a la resistencia sus cuerpos, en contra fundamentalmente de la explotación petrolera, con marchas desde la Amazonía hasta la capital, con articulaciones interétnicas centradas en frenar el avance de proyectos extractivos en diferentes partes de país. Perú cuenta con fuertes organizaciones como FEMUCARINAP que unen la lucha contra la minería y el patriarcado. En Uruguay encontramos expresiones de resistencia contra el modelo del agronegocio, muchas de ellas protagonizadas por mujeres, que lleva al despojo de tierras y el empobrecimiento. En Brasil el Movimento de Mulheres Camponesas se ha convertido en un referente de la Vía Campesina, anudando el papel de las mujeres a la lucha por la tierra, globalizando las alianzas a lo largo de la región y del mundo.
En Argentina la llamada “Marea Feminista” encabeza las luchas antipatriarcales y por los derechos sexuales y reproductivos, contra las violencias y la pauperización de la vida, llegando a movilizar a dos millones de personas por la demanda aún no lograda de la legalización del aborto. Igualmente, se hace cada vez más fuerte la demanda por el cupo laboral trans y contra las redes de trata y prostitución. Cada vez más se va movilizando un feminismo popular, anticolonial, antiracista y antibiologicista que se define Plurinacional y disidente. Organizaciones populares territoriales, de productores agroecológicxs, vendedorxs ambulantes, indígenas, trabajadorxs, constituyen una resistencia visible en las calles, aunque todavía fragmentada contra el gobierno conservador, el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional y la creciente militarización de la vida.
Las luchas de las mujeres indígenas, afrodescendientes y de pueblos originarios se alían de diversas formas con mujeres y feministas de las ciudades de barrios populares, académicas, de organizaciones sociales, artivistas feministas, que comparten experiencias contra el avance del capitalismo en sus territorios para hacer frentes comunes a la violencia sobre sus cuerpos, la represión, criminalización, control sobre la reproducción, negación política, violencias machistas, dentro y fuera de sus organizaciones y comunidades.
El avance generalizado de los megaproyectos del capital ha encontrado en las mujeres y en las disidencias organizadas diversas un nuevo frente, un actor social inesperado.
Las resistencias unen de forma creciente la lucha contra la violencia capitalista, patriarcal y colonial, generando nuevos sujetos políticos y en lucha. La respuesta a la agresión ha cambiado de forma, de protagonistas, en cada territoriocuerpo con particularidades específicas.
La organización capitalista, patriarcal y racista forma parte de un mismo sistema de dominación múltiple (Valdez Gutiérrez, 2005). Como parte de este proceso, el contexto descrito en el anterior apartado nos invita pensar categorías complejas y multidimensionales. Para ello, desde una mirada interseccional que toma en consideración la imbricación de las relaciones de clase, género, raza, fundamentalmente, postulamos la potencia de la las categorías cuerpo-corporalidad, territorios y feminismos (Masson, 2011; Migliario et al, 2019; Alonso et al 2018).
Nos interesa analizar los avances de las derechas y los neoconservadurismos, los múltiples despojos y la precariedad creciente de la vida, desde sus gravitaciones en la vida cotidiana de los sectores populares en los territorios dependientes, con sus manifestaciones específicas en los cuerpos-territorios de las mujeres como garantes de la reproducción de la vida (Federici, 2013).
Para ello, desde el punto de vista epistemológico y teórico nos apoyaremos, por una parte, en el feminismo decolonial que denuncia que las experiencias de las mujeres pobres y racializadas han sido sistemáticamente soslayadas y/o homogeneizadas en la producción académica, por razones de dominación de clase, raza y de género (Mohanty, 2008; Bidaseca, 2011; Alonso y Díaz, 2012). Por esto, estaremos atentas a las formas de construcción situadas de las mujeres de sectores populares pues ello nos permitirá captar la creatividad, la forma específica en que se organizan, debaten y lidian con las desigualdades y plantan sus luchas.
Por otra parte, recuperamos las epistemologías del sur. Tomando la sociología de las ausencias y la sociología de las emergencias, para hacer presentes este “desperdicio de experiencias sociales” (De Souza Santos, 2010:19) apuntaremos a relevar las experiencias sociales no disponibles o consideradas por la ciencia occidental, vinculadas a otras concepciones del tiempo y del espacio, del trabajo y la producción, entre otras. En este sentido, pensamos aquellas perspectivas que abordan la agencia social de resistencia al despojo desde una racionalidad no escindida de su afectividad (Machado Aráoz, 2013) y que parte del supuesto de que la economía política del colonialismo se ha constituido en una determinada forma de sentir y experimentar la realidad. De allí que la expropiación de los territorios suponga, entre otras cosas, la expropiación de los medios de vida y, por tanto, de las formas en que emerge y se recrean las formas de vida. Uno de los aspectos destacables de esta perspectiva es la visualización de una serie de sentimientos y emociones como prefigurativos de acciones de resistencia y sentimientos de esperanza o utopía. Por ejemplo, Mina Navarro y Oliver Hernández (2010) señalan: “Es en la experiencia del sufrimiento y negatividad, producida de manera antagónica por el capital, donde el cuerpo entendido en términos fenomenológicos implica el terreno más propicio para la articulación de los distintos NO´s al proceso de reificación y despojo” (mayúscula en el texto) (Navarro Trujillo & Hernández Lara, 2010, pág. 83). Es necesario subrayar que los procesos de despojo y violencia han estado configurados por jerarquías raciales y de género que siguen prevaleciendo en nuestras sociedades.
La instauración de nuevos mecanismos de desposesión es combinada con nuevas formas de explotación del trabajo, en modalidades informales, ilegales y serviles (Gago y Mezzadra, 2015). Ellos debilitan y destruyen modos de vida comunitarios aún resistentes, despojando a comunidades de sus tierras y sus modos de subsistencia, incorporándolos contradictoriamente a la valorización, o reorganizando violentamente espacios y sociedades ya sumidas en la lógica del valor, generando nuevas formas de despojo.
Parafraseando a Rita Segato (2008), la extrema violencia utiliza los cuerpos de las mujeres como parte de la “apropiación” de los territorios, puesto que indica la posesión de lo que puede ser sacrificado en “aras” del control territorial. Silvia Federici (2004) muestra cómo la acumulación originaria se benefició (beneficia) de la explotación del cuerpo de las mujeres para la acumulación. Hernández Castillo (2014:81 citando a Andrea Smith: 2005), argumenta “cómo se ha dado la construcción del cuerpo de la mujer indígena como territorio y ha sido parte de la etimología del lenguaje de la colonización desde sus orígenes”. La carga de significados que tiene el cuerpo de las mujeres como territorios en disputa, lugares controlables y epicentro del honor masculino debe ser desestructurada, para que las mujeres logremos vivir sin menos violencia en nuestros cuerpos y territorios.
Lo que permite afirmar que todo lo que hacemos está espacialmente situado y encarnado en cuerpos diferenciados y jerarquizados. En ese sentido, el cuerpo está determinado no sólo por las determinaciones físicas del contexto geográfico; sino por las construcciones culturales que subyacen a la idea del espacio, lugar, territorio, comunidad y contexto Poco se ha abordado la relación entre territorioscuerpos y menos aún sobre territorios en disputa. Uno de los exponentes que ha intentado esta articulación es Machado Aráoz (2014), que argumenta cuáles son los cambios e impactos en las subjetividades, corporalidades y emociones de sujetos que viven en territorios extractivistas. Retrata cómo se disputan los territorios y atrás de ellos las diversas ideologías que existen para su defensa. Por un lado, se encuentran los territorios que tienden a generar vidas en común vs aquellos que privatizan e individualizan. La dicotomía que muestra Machado parece contundente y poco profunda, sin embargo, creemos que es importante recalcar las consecuencias en las emociones y corporalidades de las personas que habitan territorios invadidos y amenazados por otras lógicas. Otro ejemplo, el trabajo de Coba (2015) que, a través de un análisis marxista feminista proporcionado por argumentos principalmente de Federici, profundiza en la importancia de “entender la vida con el cuerpo, puesto que es hacer carne a la forma en que vivimos, ello implica la apropiación del mundo exterior, ya sea como sentido de vida o como su medio” (2015:3). En una magnífica etnografía sobre lo que pasa entre la relación de las mujeres, cuerpos y agua en ciertas regiones amazónicas, Coba (2015) muestra la tensión cotidiana que viven las mujeres amazónicas todos los días en la defensa de sus territorios. El Colectivo Miradas Críticas del Territorio desde el Feminismo desde 2012 ha intentado crear puentes de análisis entre territorios y cuerpos femeninos. Su primer acercamiento ha sido metodológico, al impulsar encuentros donde el primer eje de estudio fuese el cuerpo y sus vínculos entre los territorios. En un sentido teórico, después de la marcha de las mujeres amazónicas (2013) pusieron sobre la mesa el debate entre territorios amenazados y las consecuencias para los cuerpos femeninos. Llegaron a reflexionar, a través de las voces de las mujeres, cómo se masculinizan los territorios cuando las empresas extractivas se instalan. Aluden a la patriarcalización de los territorios como la afectación de los roles de género: con la introducción de salarios masculinizados mal remunerados y trabajos en malas condiciones, el papel de la mujer se ve aún más relegado dentro de las comunidades. Su rol como productoras de alimentos se devalúa y pierde su importancia social.
Desde esta perspectiva de cuerpo- territorio se pueden reconocer y valorizar aquellas experiencias y relaciones comunitarias que, poniendo en el centro la reproducción de la vida humana y no humana, recuperan la capacidad de lxs sujetxs de dar forma y autodeterminar fines, ritmos y formas de la vida práctica (Gutiérrez, Navarro y Linsalata, 2017). Por una parte, mostrando la incapacidad del capital de mercantilizar la totalidad de las relaciones de interdependencia. Por otra, constituyendo experiencias con capacidad de resistir y desestabilizar los avances del capital. Por consiguiente, son claves para nuestro análisis los aportes desde la epistemología y la economía feministas, y los estudios sobre lo común y comunitario como experiencias de resistencia (Federici, 2013; Gutiérrez, 2013; Linsalata, 2015; Gago, 2015).
Alonso G. y Trpin V. (2018) “Territorios y cuerpos en el norte de la Patagonia: desafíos teóricos y metodológicos en tiempos de extractivismo” en Revista de Estudios Marítimos y Sociales [En línea], disponible en https://estudiosmaritimossociales.org/archivo/rems-13/dossier-alonso-trpin/
Anzaldúa, G. (1987) “La conciencia de la mestiza: Towards a New Consciousness”. En Anzaldúa, G. Borderlands/La Frontera. The New Mestiza (pp. 99-120). San Francisco: AuntLute Book Company.
Bidaseca, K. (2011) “Mujeres blancas buscando salvar a mujeres color café: desigualdad, colonialismo jurídico y feminismo postcolonial”. Andamios. Revista de Investigación Social, 8, (17), pp. 61-89.
Bourdieu P. (1991) El sentido práctico. Taurus, Madrid.
Cabnal, L. (2012) Feminismos diversos: el feminismo comunitario. ACSUR.
De Sousa Santos, B. (2005) Renovar la teoría crítica y reinventar la emancipación social. Buenos Aires: CLACSO y UBA.
Coba Lisset (2015) “Alienación: los despojos del agua y de los cuerpos en el contexto petrolero de la Amazonía ecuatoriana”. IAEN, Quito, Ecuador.
Colectivo Miradas Criticas del Territorio desde el Feminismo (2014) La vida en el centro y el crudo bajo tierra: El Yasuní en clave feminista. Ed. Saramanta Warmikuna. Ecuador, Quito.
De Certau, M. (1988) The practice everyday life. Trad. Rendall. University of California. Press, Berkeley.
Federicci, Silvia (2004) “La acumulación de trabajo y la degradación de las mujeres. La construcción de la ‘diferencia’ en la ‘transición al capitalismo’, en: Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria, Ed. Traficantes de Sueños, Madrid. Pp. 141-176.
Federici, S. (2013) La revolución feminista inacabada: mujeres, reproducción social y luchas por lo común, México, Escuela Calpulli.
Federici, S. (2018) El patriarcado del salario. Críticas feministas al marxismo. Madrid: Traficante de sueños.
Gago, Verónica y Mezzadra (2015) “Para una crítica de las operaciones extractivas del capital. Patrón de acumulación y luchas sociales en el tiempo de la financiarización”. En Nueva Sociedad Nº255, enero-febrero. Disponible en
https://nuso.org/media/articles/downloads/4091_1.pdf
Gutiérrez, R. (2013) “Conocer las luchas y desde las luchas. Reflexiones sobre el despliegue polimorfo del antagonismo: entramados comunitarios y horizontes políticos”, en Revista Acta Sociológica, No. 62, México, FCPyS- UNAM.
Gutiérrez, R., Navarro Trujillo, M, y Linsalata, L. (2017) repensar lo político, pensar lo común. Claves para la discusión.
Migliaro A., Rodríguez Lezica L., Mazariego García, D. y Díaz Lozano, J. (2019) “Interseccionalidades en el cuerpo territorio”, en co-autoría con Capítulo del libro: Cuerpos, territorios y feminismos (2019) de Delmy Cruz, Tania México, Abya Yala (en prensa).
Hernández Castillo R. (2014). “Algunos aprendizajes en el díficil reto de descolonizar el feminismo”, en: Millán Margara (coordinadora). Más allá del feminismo caminos para andar Creative Commons. México. Pp. 183¬ 212..
Hernández Castillo R. (2014). “Cuerpos femeninos, violencia y acumulación por desposesión”, en: Belausteguigoitia Ruis y Saldaña¬Portillo María Josefina (Coord.) Des/POSESIÓN: Género, Territorio y luchas por la autodeterminación. Universidad Autónoma de México Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG), México. Pp. 79 100 .
McDowell, L. (2000) “Aportes primarios”, en: Género, identidad y lugar. Un estudio de las geografías feministas, Cátedra Universitat de Valencia (Instituto de la Mujer), Madrid. Pp. 11-35.
Machado Aráoz H. (2014) “Territorios y cuerpos en disputa: Extractivismo minero y ecología política de las emociones” Interticios. Revista Sociológica de Pensamiento Crítico,vol,8 (1).
Mohanty, C. (2008) “Bajo los ojos de occidente. Academia Feminista y discurso colonial”, en Liliana Suárez N
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
1.2. Generar conocimiento crítico sobre las discusiones que se están dando en relación a la temática cuerpo- territorio, extractivismos, desde los feminismos en el ámbito global.
1.1.2.Establecimiento de metodologías, puesta en común del trabajo de los distintos colectivos. Énfasis en compartir las metodologías y conocimientos que cada integrante desarrolla con los movimientos sociales o espacios donde trabaja. El objetivo es contar con un conjunto de herramientas de investigación comunes y diversas. Modalidad virtual.
1.1.3. Reuniones mensuales por región y una semestral entre todo el equipo para dialogar sobre los avances y puesta en común de las líneas de investigación. Las regiones (Cono Sur, Andina, Centroamérica) se reúnen mensualmente. Reunión semestral de todos los miembros del GT para retroalimentar la labor investigativa y discutir avances en conjunto.
1.1.4. Elaboración de ensayos parciales que contribuyan a la investigación colectiva. Y permitan el diálogo con otros colectivos. Asumimos que nuestros trabajos comparten un marco conceptual que se expresa empíricamente de manera distinta. Complejizar nuestras miradas a través de estas diferencias a la vez que guardamos una coherencia teórica.
1.1.5 Reuniones mensuales de las miembras de la coordinación para elaborar las agendas de actividades del GT
1.2.1. Elaboración de agenda de lecturas feministas que aborden la temática territorio, extractivismo y patriarcado: ecofeminismo, feminismo comunitario, decolonial, transfeminismo etc. Esta actividad está prevista dentro de la fase inicial de trabajo del grupo y servirá para retroalimentar las discusiones y sesiones de retroalimentación sobre nuestras propias investigaciones. Se hace especial hincapié en integrar lecturas sobre feminismos interseccionales, repatriarcalización de los territorios y perspectivas feministas disidentes.
1.2.2. Reuniones de socialización y debate de las lecturas escogidas.
1.1.2. Documento de trabajo elaborado por los miembros del GT.
1.1.4. Mínimo dos Artículos parciales de los miembros del GT.
1.1.4 Agenda de actividades del GT
1.2.1. Estado del arte sobre la literatura feminista actual en relación a la temática extractivismo-héteropatriarcado, colonialidad elaborado.
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
2.1.1. Un encuentro nacional al año realizado en cada país miembro del grupo.
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
1.2.2 Artículo científico de escritura colectiva de las, los y lxs integrantes del GT cap. Uruguay. Argentina, Brasil, mesoamerica y región Andina
1.2.2 al menos tres artículos colectivos sobre la temáticas
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
2.1.1. Un encuentro nacional al año realizado en cada país miembro del grupo.
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
En Argentina con la Cátedra Libre Virginia Bolten, el Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional, el Colectivo Tinta Verde y la Red de Docentes Trans.
3.1.3 Al menos una entrevista a activistas regionales realizada y publicada por cada encuentro.
.
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
1.3.2 coompliar los artículos del libro
1.3.3 editar entre pares los artículos del libros
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
Intervención en medios de comunicación a partir de la participación en programas de radios privadas, universitarias y comunitarias; realizaremos publicaciones en diarios digitales para dar a conocer el trabajo que realizamos. De igual manera, orientaremos nuestras intervenciones en este tipo de medios al análisis de coyuntura y a la reflexión sobre temas de actualidad desde una perspectiva ecofeminista. Se propone generar micros radiales para difundir problemáticas y luchas antiextractivistas y feministas en las diferentes regiones.
2.3.2 Actualización mensual de la web
Realizada al menos una intervención al año en medios de comunicación por cada país. Producir micros radiales de corta duración para difundir en medios alternativos y populares de las diferentes regiones.
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
trataremos de posicionar la temática que nos conforma dentro de los territorios afectados por la explotación petrolera, en los que las afectaciones en los cuerpos y en el espacio cobran sus formas más crueles.
3.1.2 Al menos una entrevista a activistas regionales realizada y publicada por cada encuentro.
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
Total de investigadores ingresados: 32
Universidad Veracruzana
México
Facultad de Psicología
Universidad de la República
Uruguay
Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
Integrante del Sistema de Centros Públicos de Investigación de CONACyT
México
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de La Plata - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Argentina
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ecuador
Ecuador
Instituto de Estudios de la Mujer de la Universidad de San Carlos de Guatemala
Guatemala
Instituto de Estudios Sociales y Políticos
Universidad do Estado do Río de Janeiro
Brasil
Universidade do Estado do Rio de Janeiro
Brasil
División de Ciencias Sociales y Humanidades
Universidad Autónoma Metropolitana - Unidad Xochimilco
México
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de La Plata - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Argentina
Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas
México
Departamento de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de la República
Uruguay
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de La Plata - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Argentina
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de La Plata - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Argentina
Departamento de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de la República
Uruguay
Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas
México
Programa de Estudios Latinoamericanos
Universidad Andina Simón Bolívar
Ecuador
Universidad San Francisco de Quito
Ecuador
Secretaría de Investigación y Publicación Científica
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Universidad Nacional de Cuyo
Argentina
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de La Plata - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Argentina
Universidad Autónoma del Estado de Morelos
México
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de La Plata - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Argentina
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Guatemala
Guatemala
Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo
ONG
Ecuador
Universidad Andina Simón Bolívar
Ecuador
División de Ciencias Sociales y Humanidades
Universidad Autónoma Metropolitana - Unidad Xochimilco
México
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ecuador
Ecuador
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de La Plata - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Argentina
Instituto de Estudios Internacionales
Universidad Arturo Prat
Chile
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Guatemala
Guatemala
Ministerio de Justicia de la Nación Argentina
Argentina
Departamento de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de la República
Uruguay
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