Campo Temático: Ciencias sociales y políticas científicas
Grupo de Trabajo: Ciencia social politizada
[+ Ver producciones y contenidos]Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario
Bolivia
Secretaría de Investigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires
Argentina
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Las ciencias sociales y las humanidades juegan un renovado papel en el contexto latinoamericano signado por una reingeniería de sectores concentrados de la economía que buscan - y en países como Argentina lo han logrado- reinstalar las derechas políticas en los gobiernos. También, actualmente, se han manifiestado atentados contra los gobiernos democráticos como en Brasil y límites en Bolivia. En otro países, como Honduras, las políticas represivas han asesinado dirigentes como Berta Cáceres y en México han avalado la desaparición de 43 estudiantes en Ayotzinapa así como la embestida que Donald Trump ha desarrollado como horizonte discriminatorio y excluyente en EEUU y la política europea de cierre de fronteras. Este escenario nos interpela a los miembros del propuesto GT que vivimos en los nombrados países a la comprensión del presente complejo y su participación en el diseño de acciones futuras.El comienzo del milenio ha estado marcado por pronunciadas curvas que han expresados avances significativos en derechos sociales demostrando los desafíos aún pendientes. Entre los avances en materia de negociaciones Colombia y Cuba han dado pasos significativos para ampliar diálogos antes cerrados y Paraguay ha sucumbido a golpes a su democracia.Esta referencia escueta a acciones recientes que incumben a los países a los que pertenecemos los miembros del propuesto grupo de trabajo impacta en el tema específico de interés: la ciencia social politizada y móvil latinoamericana.Cada nuevo tiempo histórico se vuelve a encontrar frente a las preguntas fundamentales acerca del para qué y para quién se deben orientar las ciencias sociales y las humanidades. Cuestionarse e interrogarse de esta manera es vital para comprender a qué proyecto político y social se corresponden las opciones preferidas de la política científica. Sobre esta base, postulamos las nociones de ciencia social politizada y ciencia social móvil a fin de intentar analizar las opciones de nuestro tiempo presente.El concepto de ciencia social politizada se inspira en los debates presentes en la denominada Escuela de Pensamiento Latinoamericano en Ciencia, Tecnología y Desarrollo en la región durante las décadas de 1950 y 1970. El propósito de este grupo —investigadores, tecnólogos, ingenieros y otros pensadores— fue indagar en las posibilidades de establecer una propuesta de desarrollo tecnológico propio —latinoamericano— a partir de la inserción de políticas sectoriales y nacionales, como variable fundamental del desarrollo económico y social integral (Martínez Vidal, C. y Mari, M., 2002). Arraigada en la coyuntura histórica particular por la que atravesaba América Latina, a partir de la detección y de la comprensión del fenómeno del deterioro de los términos del intercambio (como proceso que signaba su carácter dependiente y subdesarrollado), el esfuerzo se orientó al intento de incentivar la industrialización local de carácter sustitutivo, en desmedro de la especialización en la producción de materias primas. Así, desde el aporte de diversos pensadores, tales como Amílcar Herrera, Jorge Sábato, Osvaldo Sunkel, Luisa Leal, Gustavo Bayer y Francisco Sagasti, entre otros, se propusieron políticas científico-tecnológicas para el desarrollo de la industrialización en el contexto de los países dependientes ( Dagnino et. al, 1996; Albornoz, 1997; Rietti, 2002).De esta efervescencia del pensamiento latinoamericano, los postulados de Oscar Varsavsky han despertado nuestro interés desde hace varios años por la vigencia y fuerza de sus propuestas en particular en el marco de una relación conflictiva que se sucedió en torno de los debates sobre la ciencia, la tecnología, el desarrollo y la dependencia. Las críticas de Varsavsky a lo que él denominaba el cientificismo —caracterizado como un modo de hacer ciencia desvinculado de la política y, en última instancia, de la sociedad— establecen proposiciones acerca de la ciencia politizada: aquella que está vinculada con el compromiso social y dispuesta a revisar metodológicamente los parámetros que forman parte del edificio científico en función del cambio social. A partir de las características que asume la ciencia politizada, ensayamos una definición sobre la ciencia social politizada (Naidorf, Perrotta, 2015) que abordamos en años de trabajo de trabajo conjunto que preceden al GT aquí propuesto. El tópico resulta novedoso para la discusión actual en materia de política científica, no sólo al retomar la categoría politizada para destacar una ciencia comprometida con el cambio social, en clave autonómico y emancipador, sino también y en especial para las ciencias sociales que se encuentran en procesos de permanente revisión dentro del particular escenario que se inicia en el siglo XXI.Asimismo, en segundo término, proponemos vincular, tensionar y complejizar la categoría de ciencia social politizada con la de movilización del conocimiento. La movilización del conocimiento surge en el año 2000 (Levesque, P., 2009; Sá C., 2011, Levin, 2011; Qi & Levin, 2013; Naidorf, 2014, Fischman, 2014), enmarcada en la discusión sobre la necesidad de que las políticas de investigación en ciencias sociales se ajusten a un nuevo requerimiento: contar con la producción de un tipo de conocimiento de lo social “listo para la acción”. Esto implica ir más allá de la tradicional etapa de difusión: sería una función adicional del investigador en ciencias sociales encontrar caminos que enlacen la producción del conocimiento social con la utilización de ese mismo conocimiento social producido.Destacamos su riqueza reflexiva en tanto que nos motiva a enlazar la necesidad de una ciencia social orientada —epistemológica, metodológica y ontológicamente— al cambio social en aquellas sociedades periféricas, desiguales y dependientes (ciencia social politizada). La movilización del conocimiento la hemos considerado como propuesta orientada a la revisión de agendas de investigación en ciencias sociales y humanidades y las acciones proyectadas hacia la promoción del uso de los resultados de las mismas y en función de su “usabilidad”. El neologismo usabilidad (del inglés usability -facilidad de uso-,) que no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE), se refiere a la facilidad con que las personas pueden utilizar una herramienta particular o cualquier otro objeto fabricado por humanos con el fin de alcanzar un objetivo concreto. También la usabilidad puede referirse al estudio de los principios que subyacen a la eficacia percibida de un objeto.
El GT de esta etapa debe enfrentar situaciones adversas para Latinoamérica que debemos destacar y procurar incorporar como materia de debate actual. El pasado 14 de mayo de 2019, Brasil sufrió uno de los embates más agresivos en torno a su devenir como institución social. La historia universitaria de Brasil colonizada en su origen y muy joven en términos de autonomía (la primera universidad estatal esta a punto de cumplir 100 años en 2020) ya había sido blanco de ataque de las dictaduras militares que la sometieron, pero en tiempos de democracia nunca una medida había llegado a la eliminación por decreto de la autonomía universitaria: http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/_ato2019 2022/2019/decreto/D9794.htm
La medida provocó el rechazo de la comunidad universitaria internacional y varias universidades latinoamericanas, que se pronunciaron en contra de esta medida: la Universidad del Litoral: https://www.unl.edu.ar/noticias/news/view/rechazo_al_decreto_contra_la_autonom%C3%Ada_de_las_universidades_en_brasil#.XQAue3uvHx4, la Universidad Nacional de La Plata: https://unlp.edu.ar/institucional/comunicado-en-defensa-de-la-autonomia-universitaria-en-brasil-16107,entre otras; así también lo hizo la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo: http://grupomontevideo.org/sitio/noticias/comunicado-de-augm-en-defensa-de-la-autonomia-universitaria-brasilena/
Postulamos que el ultraliberalismo impone nuevas fisuras al lugar de la universidad moderna aunque sin destituirla. La autonomía universitaria y el hacer ciencia son reconfigurados, ya que el propio Estado es reformado bajo criterios competitivos, mercantilizantes. El núcleo narrativo se reconfigura en el marco de la universidad ultraliberal: la ciencia y la tecnología se traducen en un resultado privado que redundará en aumento de la rentabilidad de empresas y nuevos financiamientos para la Universidad. La res pública se sustituye por la competencia en el mercado. Este proceso contradictorio es el que resulta, en Brasil, en el Decreto no. 9794 y que redunda en el desafío de afianzar -aún con más fuerza- el compromiso del GT con el desarrollo de una ciencia social poltizada que puedan hacer fente a estos embates.
Por otro lado, con el cambio de gobierno en Argentina, en el año 2015 se aseguró que el 50 por ciento de las líneas de investigación vacantes serían solo para temas estratégicos y el resto iría a temas generales sin ningún criterio federal de distribución, como habíamos analizado en el período anterior de manera positiva. Más adelante, en el presupuesto del año 2017 se visualizó un recorte significativo anual en la inversión del 0.5 por ciento del PBI cuando se ubicaba entre el 0.7 por ciento y el 0.8 por ciento; al mismo tiempo, se redujo abruptamente el ingreso a la carrera de investigador del CONICET: un 60 por ciento menos de investigadores pudieron acceder. El Estado, se mostró incapaz de solventar y acuñar a los investigadores en el CONICET deslizando que debían hacerse su camino en empresas. (NAIDORF; PERROTTA, 2016)
En la actualidad, las partidas para el Ministerio de Ciencia y Técnica se redujeron un 58,8 por ciento. En el caso de las Universidades, según la última actualización del Presupuesto Abierto del Ministerio de Economía del 22 de agosto de 2018 (www.presupuestoabierto.gob.ar/sici/), del presupuesto que se debía haber ejecutado a esa fecha se ejecutó efectivamente sólo el 83 por ciento.
Finalmente, en 2016, en un clima de inflación, déficit fiscal y sin inversión en cuestiones sociales, se decidió realizar el recorte en CyT más arriba señalado. Finalmente, en el 2018 se degradó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MinCyT) a Secretaría (SinCyT) y se anunció la falta de disponibilidad presupuestaria para reuniones científicas.
En el caso de México, se sigue avanzando lento en la investigación y sigue presentando serios retos y tensiones. El primero de ellos es la desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. En el SNI las mujeres representan el 37 por ciento, hay 10.683 científicas de 28.630 integrantes (CONACYT, 2019). Sesgos de género que impactan en las posibilidades de las mujeres a subir a los peldaños del sistema. México sigue estando muy por debajo de los países desarrollados, tal situación se adjudica a la poca inversión en CTI por parte del gobierno y sector empresarial. En el 2015, se invirtió 0.55 por ciento del PIB en investigación en CyT, al 2018 el porcentaje sigue igual (INCYTU, 2018) Una característica importante de la inversión al gasto en Investigación Científica y Desarrollo Experimental (GIDE) es la contribución del gobierno del 71 por ciento y del sector empresarial del 21 por ciento, el cual es totalmente opuesto a las tendencias internacionales. (INCYTU, 2018).
Si habíamos logrado destacar la ubicación crítica del tema en el contexto y en la política pública latinoamericana y caribeña y en relación con la dinámica global en tiempos de gran dinamismo, profundización de un regionalismo de raíces populares que se diferenciaba de las políticas excluyentes iniciadas con las dictaduras del cono sur, en el actual contexto de retroceso y reconfiguración de las derechas multinacionales enlazadas con las locales nos comprometemos a continuar y profundizar el abordaje de la ciencia social politizada y móvil como eje de una indagación al mismo tiempo comprensiva de los cambios y transformadora en su capacidad de intervención.En este sentido acordamos mantener a fin de profundizar y fortalecer los principales acentos puestos en una indagación que se ha iniciado en el GT 6 2013-2016 denominado “Ciencia social politizada y móvil en y para una agenda latinoamericana de investigaciones orientada a prioridades desde la universidad” y ha continuado en la edición 2016-2019, esta vez con la ampliación y enriquecimiento de nuevos y reconocidos colegas e investigadores en formación con los que hemos compartido trabajos previos a fin de sostener un proyecto de genuino intercambio que nos permita lograr dicha comprensión y transformación desde los países en los que vivimos pero con una perspectiva enfocada en Latinoamérica, su ciencia y su política.
• Albornoz, Mario (1997) “La política científica y tecnológica en América Latina frente al desafío del pensamiento único”. Revista Redes, Vol. IV, 10, Instituto de Estudios sociales de la Ciencia y la Tecnología, UNQ.
• Dagnino, Renato, Hernán Thomas, y Amílcar Davyt. (1996), “El pensamiento en Ciencia, Tecnología y Sociedad en Latinoamérica: una interpretación política de su trayectoria”, REDES, 7.
• Fischman, Gustavo E. (2014). Mobilizing educational research for equity. Disponible en http://vimeo.com/equityalliance.
• Levesque, Peter (2009) Knowledge Mobilization Works, Ottawa, Canada. Accesoenlíneadisponibleenwww.knowledgemobilization.net
• Levin, Benjamin (2011) “Mobilising research knowledge in education”, London Review of Education, No. 9, Vol. 1, pp. 15-26.
• Martínez Vidal, Carlos A. y Mari, Manuel (2002) “La Escuela Latinoamericana de Pensamiento en Ciencia, Tecnología y Desarrollo. Notas de un Proyecto de Investigación”, en Revista Redes, Número 4, Septiembre – Diciembre.
• Monfredini, Ivanise; Mora, Ricardo Perez . Poder, geopolítica e mobilização do conhecimento: a Universidade em questão. In: Revista Triângulo. Uberaba. Minas Gerais. v.11, no.4 especial, 2018, p. 150-167.
• Naidorf, Judith (2014). “Knowledge Utility: from Social Relevance to Knowledge Mobilization”, en Education Policy Analysis Archives, 22 (70). http://epaa.asu.edu/ojs/article/view.
• Naidorf Judith y Perrotta Daniela (2015). “La ciencia social politizada y móvil de una nueva agenda latinoamericana orientada a prioridades.”, en Revista de Educación Superior, Vol. XLIV (2); No. 174. Abril- Junio.
• Naidorf, Judith, Perrotta, Daniela., Gómez, Sebastián y Riccono, Guido (2014) “Políticas universitarias y políticas científicas en Argentina pos 2000. Crisis, innovación y relevancia social”, trabajo presentado en el Seminario Producción de Conocimiento, Políticas Públicas y Desarrollo Social, organizado por el GT CLACSO “Ciencia social politizada y móvil en y para una agenda latinoamericana de investigaciones orientada a prioridades desde la universidad”, realizado en Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara, 26 al 28 de marzo de 2014.
• Naidorf,, J.; Perrotta, D. (2016) La cultura académica argentina frente al cambio de ciclo. Revista del IICE, 39, p.45-66.
• Pérez Mora R.; Inguanzo Arias, B. L. (2018) La movilización del conocimiento en las políticas científicas en México. Revista Horizontes Sociológicos. Año 6, N. 10, p. 69-81.
• Qi, Jie, y Levin, Benjamin. (2013): “Assessing Organizational Efforts to Mobilize Research Knowledge” Education Policy Analysis Archives, vol. 21, 2. Disponible en http://epaa.asu.edu/ojs/article/view/1015.
• Rietti, Sara (2002) “Oscar Varsavsky y el Pensamiento Latinoamericano en Ciencia, Tecnología y Sociedad”, en Revista Redes, No. 9, Vol 18.
• Sá, Creso (2011) “Redefining university roles in regional economies: A case study of university- industry relations and academic organization in nanotechnology”, en The International Journal of Higher Education and Educational Planning, No. 61, Vol. 2, pp. 193-208.
La relevancia teórica del tema se justifica en el resurgir de este tipo de cuestionamiento en torno a la postura de las ciencias sociales y las humanidades y su pronunciamiento en el actual contexto que nuevamente adquiere visos de cambio epocal esta vez nuevamente orientada a la exclusión, el ajuste, las novedosas formas de atentado contra las políticas redistributivas de los estados y un intento de debilitamiento y quiebre de las políticas regionales solidarias. En este sentido el eje propuesto sobre la ciencia social politizada y movil que habíamos analizado y publicado colectivamente en el número especial de la Revista Cubana de Educación Superior en 2015 centrado en la comprensión de las políticas de relevancia y temas prioritarios en cada uno de los países de los que formamos el GT 6 marca la fundamentación de este proyecto de continuidad. Asimismo, se han sumado las publicaciones del GT del año 2019 en Dossier Eccos, revista de la Universidad 9 de Julio, Brasil, en la cual se analizan los avances de la temática y de la situación actual en cuanto a la propuesta de un modelo de Ciencia nacional.Habíamos considerado que si bien es improcedente homogeneizar el escenario de la región latinoamericana en materia de política científica, es posible identificar algunas tendencias con posterioridad al año 2000 que la atraviesan y actualizan los desafíos para las ciencias sociales. En primer término, el establecimiento de prioridades y de temas prioritarios. Se divisa una tendencia a reforzar los temas o problemas prioritarios, orientados a las necesidades locales en complementación con los temas abiertos y aquellos que los científicos consideran relevantes (ya sea por vacancia o por que se orientan a las modas de las agendas internacionales). Priorizar implica promover en un sentido determinado un área de conocimiento, tema o problema (Naidorf, 2011; Emiliozi, 2012). En el contexto post 2000 signado por la renovación del rol de los Estados latinoamericanos que parece haber concluido en 2015 y su orientación hacia los modelos de desarrollo inclusivo (Perrotta,2010) —lo que ha sido caracterizado por algunos como posliberal (Sader,2009; Sanahuja, 2012) o posthegemónico (Riggirozzi y Tussie, 2012)—, la función de la ciencia se ha tornado una discusión prioritaria y estratégica que ha dado lugar a la creación y a la reorientación de las acciones de los Ministerios de Ciencia y Tecnología, así como a la reorganización de las políticas científicas de las propias universidades. En este sentido, tanto los Ministerios como las universidades han establecido prioridades y promociones al desarrollo de áreas del conocimiento consideradas estratégicas para la solución de los problemas sociales más acuciantes que identifican, con más o menos éxito, y con más o menos resistencia y/o acompañamiento, por parte de las comunidades científicas. Mientras podemos reconocer una desconfianza inicial a los reclamos de “pertinencia”, por haberla identificado como un ajuste al mercado o como parte de una supuesta irresponsabilidad social de los académicos (de ahí la apelación a la responsabilidad tan presente en el discurso neoliberal), las tendencias actuales parecen mostrar una aceptación a la consideración de los aspectos ligados a la relevancia social de lo que se investiga. Las apelaciones a temas o ejes prioritarios varían en relación con su definición más o menos específica (o más o menos general), ya sea por la referencia al establecimiento de núcleos socio-productivos específicos o por una apelación general a temas que produzcan resultados, que redunden en mayor inclusión social o bien en la solución de los problemas nacionales.En segundo lugar, la formación de un nuevo perfil de investigador/a orientado a la solución de problemas. Algunos países que han incrementado los recursos en ciencia y tecnología habían comenzado a perfilar políticas de enlace entre ciencia, desarrollo e inclusión social. Se expresó de forma manifiesta la voluntad de perfilar un nuevo tipo de investigador/a que se diferencie de un modelo tradicional que establece, bajo un supuesto lema de “libertad de elección” de tema de investigación, la sumisión a los temas de las agendas de investigación de los países centrales. De todas maneras, esta exigencia se ha visto atravesada por el imperativo de rendición de cuentas y evaluación del trabajo académico a partir de parámetros que no aprehenden esa actividad científica orientada a prioridades, al basarse en mediciones desconectadas de la aplicación social del conocimiento generado.En este marco, los debates y demandas estructuradas en torno al concepto de movilización del conocimiento se vuelven medulares. La categoría asume diferentes perspectivas y definiciones, por ejemplo —y para comenzar—, una referida al uso de la evidencia y del resultado de las investigaciones para la toma de decisiones en políticas públicas (Nutley et. al, 2007); otras perspectivas la entienden como un método o herramienta que facilita la traslación de resultados de la investigación a la acción (Bennet et. al, 2007); también se le define en términos de los esfuerzos por compartir resultados de investigacióncon posibles usuarios (Levin, B., 2011); y, finalmente, como lasacciones que permiten dejar el conocimiento listo para la acción y su intervención mediante interlocutores (Levesque, 2009).La noción de movilidad o movilización del conocimiento, por la que aquí optamos, se refiere a la puesta a punto del conocimiento para su aplicación práctica (Levesque, 2009; Sá, 2011). A diferencia de la difusión, donde no se implica, per se, compromiso alguno con la responsabilidad en el proceso que conduce hacia el canal de llegada del conocimiento elaborado, la movilidad o movilización del conocimiento involucra un paso intermedio entre el resultado arribado y su aplicación práctica. La metáfora utilizada para diferenciar difusión o diseminación, por un lado, de movilidad o movilización del conocimiento, por el otro, es la que se puede homologar al logro del crecimiento de una planta y la simple distribución de las semillas en una parcela de tierra. Mientras difusión o diseminación implican sólo arrojar las semillas a la tierra, la movilidad o movilización involucra otros procesos ligados al rastrillaje de la tierra: su fertilización, el riego, así como el compromiso de que —al final— lo plantado florezca.Es posible sugerir que en política científica América latina se encuentra atravesada por dos modelos: un modelo tendiente hacia una ciencia social emancipadora y otra que mide su impacto a partir de una visión reducida y reduccionista de la productividad En buena medida los próximos años estarán marcados por la disputa entre ambas tendencias. Consideramos que el concepto de ciencia social móvil y politizada cuenta con la potencialidad de ampliar la comprensión de estos renovados estilos de desarrollo, brindando herramientas para el debate y la definición de políticas públicas.
En este sentido es que fundamentamos la conformación de el GT que aquí proponemos en los resultados de nuestro trabajo pasado, la relevancia que impone la comprensión y transformación de presente crítico y la necesidad de sostener y reforzar los espacios de discusión colectivos como el que se conforma aquí y sus multiplicaciones en los otros espacios de intercambio, formación y difusión del que cada uno de los miembros aquí propuestos participa activamente y sobre los que cotidianamente intervenimos.
Hoy la ciencia social politizada se manifiesta a través de la intervención pública de los científicos y científicas en la comprensión de las opciones presentadas como inevitables, en la manifestación junto con otros sectores, actores y movimientos sociales que protestan y reivindican las conquistas sociales que se pretenden desmantelar, así como las perspectivas de futuro en América Latina que se pretenden licuar en discursos Ceocráticos y prácticas gerenciales, todo ello legitimado en la opinión pública por los medios de comunicación hegemónicos (públicos y privados).
Consideramos que la organización colectiva de estos espacios y su interrelación podrían convertirse en vanguardias y referentes de un nuevo proyecto de futuro alternativo que habrá que configurar en diálogo con diversos sectores progresistas, aunque divergentes entre sí.
Por ende, estas categorías mencionadas nos permiten comprender el presente, con perspectiva de historicidad, nos interpelan a reconocer y recuperar las herramientas teóricas y conceptuales “clásicas” neoliberales así como, especialmente, a crear nuevas categorías analíticas para comprender este que enmascara el nuevo rumbo de la política científica.
• Bennet, Alex, David Bennet, Katherine Fafard, Marc Fonda, Ted Lomond, Laurent Messier, and Nicole Vaugeois. (2007) Knowledge Mobilization in the Social Sciences and Humanities. Frost, WV: MQI Press.
• Emiliozi, Sergio (2012). «Políticas en ciencia y tecnología, definición de áreas prioritarias y universidad en Argentina». En: Revista Sociedad, no. 29-30, Buenos Aires.
• Levesque, Peter (2009) Knowledge Mobilization Works, Ottawa, Canada. Accesoenlíneadisponibleenwww.knowledgemobilization.net
• Levin, Benjamin (2011) “Mobilising research knowledge in education”, London Review of Education, No. 9, Vol. 1, pp. 15-26.
• Monfredini, Ivanise. (2018) La relación universitaria y las clases populares. En: Lusophone Journal of Education, 39, 5-9 5: 10.24140 / issn.1645-7250.rle39, p131-145.
• Naidorf, Judith y Alonso, Mauro. (2018) La movilización del conocimiento en tres tiempos. En: Lusophone Journal of Education, 39, 81-95 81doi: 10.24140 / issn.1645-7250.rle39.06.2018
• Naidorf, Judith (2011) Criterios de relevancia y pertinencia de la investigación universitaria y su traducción en forma de prioridades. Revista de la Asociación de Sociología de la Educación (rase), España. vol. 4, número 4.
• Nutley, Sandra M.; Walter, Isabel y Davies, Huw T. O. (2007) Using evidence: How research can inform public services, Bristol: The Policy Press.
• Perrotta, Daniela (2010). “Las agendas de educación superior y de ciencia y tecnología en el mercosur: alcances y desafíos de la cooperación” Documento de trabajo N° 52, FLACSO Argentina Área de Relaciones Internacionales. Disponible en http://rrii.flacso.org.ar//web/wp-content/uploads/2010/11/FLA_Doc522.pdf
• Pérez Mora, R; Castellanos Gutiérrez, J.; Becerra Santiago, J.A (2019). La universidad en la movilización del conocimiento para la inclusión social. Dossier Eccos. https://periodicos.uninove.br/index.php?journal=eccos&page=article&op=view&path%5B%5D=13334
• Regina Iriarte, C; Inguanzo Arias, B; Nápoli, M. (2019). Valor del conocimiento y modelos de ciencia nacional: el caso de México, Honduras y Argentina. Dossier Eccos. https://periodicos.uninove.br/index.php?journal=eccos&page=article&op=view&path%5B%5D=13365
• Riggirozzi, Pia y Tussie, Diana (2012). The Rise of Post-Hegemonic Regionalism: The Case of Latin America (Vol. 4). Dordrecht: Springer.
• Sá, Creso (2011) “Redefining university roles in regional economies: A case study of university- industry relations and academic organization in nanotechnology”, en The International Journal of Higher Education and Educational Planning, No. 61, Vol. 2, pp. 193-208.
• Sader, Emir (2009). El nuevo topo. Los caminos de la izquierda Latinoamericana. Buenos Aires: Siglo XXI-CLACSO Coediciones.
• Sanahuja, José Antonio (2012). Post-liberal Regionalism in South America: The case of UNASUR. RSCAS WorkingPapers
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
Consolidar y ampliar el campo de acción del grupo de trabajo a partir del crecimiento en la cantidad de miembros del GT, de la diversificación de los países de procedencia, -con especial énfasis en los países prioritarios-, e impulsando la participación tanto de investigadores consolidados con amplia trayectoria, como de investigadores jóvenes en proceso de formación, que permitan fortalecer al GT como un espacio importante de comunicación de la ciencia y al mismo tiempo un espacio de formación para los investigadores nóveles que lo integran."
También se prevee la concreción de seminarios de posgrado a dictarse en los países en donde los miembros del GT laboran y el dictado de cursos abiertos junto con los eventos previstos para los próximos meses de este primer año. Entre los eventos previstos para este primer año, se contempla: Participar con ponencias en ALAS 2019 en Lima, Perú, y en un PANEL en LASA 2020 en Guadalajara, Jalisco, para visibilzar algunas de las acciones promovidas por el GT Ciencia Social polítizada, con apertura al público."
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
Nuestra simultánea participación en organizaciones sociales y colectivos de intervención en torno a políticas de ciencia y tecnología nos permiten plasmar los resultados de los análisis y acuerdos colectivos en la forma de multiplicación y diversificación de ámbitos y posibilidades de intervención "
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
También los resultados se seguirán plasmando en publicaciones conjuntas con otras redes con las que este GT se vincula, en la elaboración de propuestas y comunicados, así como en el intercambio en debates presenciales y virtuales. "
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
Entre los resultados esperados en torno a la producción de conocimiento se pretende promover la inclusión de otros actores sociales extraacadémicos en virtud del potencial y ya reconocido por los miembros del GT capacidad de intervención en políticas públicas.
"
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
(Acciones de articulación para la investigación social comparada, relevante y rigurosa)
Para lograr elaborar el mapa de las fortalezas y acciones de movilización del conocimiento que se llevan a cabo en América Latina se recurrirá a, como GT, postularnos a financiamientos internacionales que nos permitan concretar la meta más amplia aunque una primera etapa del mismo sí estaría cubierta por nuestras capacidades locales de búsqueda y organización de la información que lo contenga.
(Acciones de formación, visibilización y comunicación de la producción)
(Relaciones con organismos de ciencia y tecnología, organizaciones no gubernamentales, sindicales, movimientos sociales, etc.)
(Redes científicas, organismos de cooperación internacional, instituciones académicas)
Total de investigadores ingresados: 35
Grupo de Pesquisa Políticas Públicas em Educação: Trabalho e Formação - UNISANTOS
Brasil
Programa de Pós-graduação em Educação Universidade Católica de Santos Brasil
Brasil
Secretaría de Investigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires
Argentina
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Dirección de Investigación Científica
Universidad Nacional Autónoma de Honduras
Honduras
Pós-graduação em Educação - Universidade Católica de Santos Brasil
Brasil
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Faculdade Latinoamericana de Ciências Sociais, Brasil
Brasil
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Base Investigaciones Sociales
Paraguay
Secretaría de Investigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires
Argentina
Universidad Nacional de Colombia
Colombia
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Cuerpo y Textualidad - Universidad Autónoma de Barcelona
Universidad Autónoma de Barcelona
España
Universidad de Buenos Aires Argentina
Argentina
Departamento de Ciencias Sociales
Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas
Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción
Paraguay
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Secretaría de Investigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires
Argentina
Universidad Autónoma del Estado de Morelos
México
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Programa de Pós-graduação em Educação Universidade Católica de Santos
Brasil
Departamento de Educación y Formación Docente
Facultad de Ciencias Humanas
Universidad Nacional de San Luis
Argentina
Programa de Pós-Graduação em Educação
Universidade Nove de Julho
Brasil
Secretaría de Investigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires
Argentina
Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario
Bolivia
Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos
Paraguay
Universidad de Guadalajara
México
Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas
Universidad de Guadalajara
México
Secretaría de Investigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires
Argentina
Centro de Estudios en Ciudadanía, Estado y Asuntos Políticos
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Buenos Aires
Argentina
Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior
Universidad de la Habana
Cuba
Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario
Bolivia
[widget id=»custom_html-11″]
[printfriendly]