Fronteras en disputa
Del 5 al 7 de agosto, en la sede ejecutiva de CLACSO en Buenos Aires se desarrolló el Taller de escritura “Fronteras en disputa”, “una oportunidad de compartir un espacio de discusión, reflexión y construcción colectiva”, sostuvo en su apertura Pablo Vommaro, Director Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.
Participantes:
Sikandar Ali Choudary, University of Sydney, Australia (Virtual)
Javiera Barandiarán, Universidad de California, Santa Bárbara – UCSB, Estados Unidos
Araceli Clavijo, CONICET (Virtual)
Melisa Escosteguy, CONICET
Nushy Golriz, Universidad de California en Los Ángeles – UCLA, Estados Unidos
Craig Johnson, University of Guelph, Canadá
Don Kingsbury, University of Toronto, Canadá
Teresa Kramarz, University of Toronto, Canadá (Virtual)
Manuel Olivera Andrade, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, Bolivia
Susan Park, University of Sydney, Australia
Ignacio Sabbatella, CONICET, FLACSO, Argentina
Martín Obaya, CONICET/Universidad de San Martín, Argentina
Se trató de un Taller de escritura sobre la política de la extracción de litio y la transición energética global, temática abordada por el Grupo de Trabajo CLACSO “Energía y Desarrollo Sostenible”, que reúne a especialistas de distintos países para analizar las dimensiones políticas, sociales y ambientales de los sistemas energéticos en América Latina. El GT aborda cuestiones como las transiciones energéticas, el extractivismo, la justicia climática y el papel de las políticas públicas en la construcción de futuros energéticos sostenibles y equitativos.
El objetivo compartido a largo plazo es sentar las bases para un diálogo de políticas públicas sobre las dimensiones regionales y globales de la transición energética verde, que se llevará a cabo en 2027, en una colaboración de largo plazo con el equipo de Lithium Frontiers y la Universidad de Guelph de Canadá.

Puntualizó Pablo Vommaro al respecto que “estos encuentros son cada vez más necesarios. Vivimos un tiempo en el que las grandes preguntas que enfrenta la humanidad requieren necesariamente del diálogo a partir de problemas que cruzan distintas disciplinas, diferentes países y regiones, sobre todo diversas experiencias y perspectivas. Una perspectiva plural para abordar problemas complejos en un mundo en acelerada transformación.
Para CLACSO es una gran satisfacción recibirlos y acompañar esta iniciativa desde la investigación (por ejemplo, desde los Grupos de Trabajo), la formación y la incidencia. En CLACSO creemos que las ciencias sociales, las humanidades y las artes no pueden limitarse a describir la realidad. Tienen también la responsabilidad de comprender sus contradicciones, dialogar con las necesidades y anhelos de nuestras sociedades y contribuir a imaginar horizontes esperanzadores más democráticos, justos y sostenibles. Por eso promovemos la investigación, la cooperación internacional, la formación de capacidades, el acceso abierto al conocimiento, la ciencia abierta y el trabajo colaborativo y en red. Entendemos que los problemas complejos requieren respuestas construidas colectivamente y que ninguna institución ni ningún país puede afrontarlos de manera aislada. Ese espíritu de cooperación atraviesa la historia de CLACSO y es también el que inspira este encuentro.
Nos encontramos en un momento histórico particularmente desafiante. La crisis climática se ha instalado como una de las grandes preocupaciones globales y existe un amplio consenso sobre la necesidad de avanzar hacia procesos de descarbonización y transición energética sostenibles. Sin embargo, sabemos que ninguna transición es neutra. Toda transición implica disputas, decisiones políticas, conflictos distributivos y nuevas formas de reorganizar los territorios, las comunidades y las economías. Por eso, hablamos de transiciones justas.
En ese contexto, el litio ha adquirido una centralidad extraordinaria. La creciente demanda de baterías para vehículos eléctricos y tecnologías de almacenamiento energético convirtió a este mineral en un recurso estratégico para la economía mundial en la era digital. Pero sería un error pensar el litio únicamente como un insumo para la transición energética.
El litio también representa territorios, comunidades, formas de vida, recursos hídricos, ecosistemas, capacidades estatales, relaciones internacionales y proyectos de desarrollo. Representa, en definitiva, una serie de preguntas profundamente políticas sobre cómo se construye la transición energética, para qué y quiénes participan de ella. Y precisamente por eso este proyecto resulta relevante para CLACSO.
El equipo de Lithium Frontiers propone una mirada comparativa sobre distintas regiones productoras de litio –Argentina, Bolivia, Chile, Canadá y Australia– para comprender cómo se configuran estas nuevas fronteras extractivas, cómo interactúan los estados, las empresas, las comunidades y las organizaciones sociales, y cuáles son las tensiones que emergen alrededor de la gobernanza de un recurso considerado estratégico para el futuro energético global.
Nos interesa especialmente este enfoque porque evita caer en simplificaciones. No parte de una mirada celebratoria de la transición energética, pero tampoco de una condena automática de los procesos de extracción de minerales necesarios para el desarrollo. Nos propone analizar críticamente las múltiples dimensiones de estos procesos: las oportunidades económicas que pueden abrirse para nuestros países, pero también los desafíos ambientales, sociales, culturales y políticos que generan.
Ese tipo de preguntas dialoga profundamente con la agenda que CLACSO viene impulsando desde hace años y que profundizamos desde nuestra última Conferencia de junio de 2025.
En nuestra red se despliegan Grupos de Trabajo que investigan cuestiones vinculadas con las transiciones ecológicas, los extractivismos, la justicia climática, la energía, los bienes comunes, los derechos de los pueblos indígenas, las organizaciones agrarias, la conflictividad socioambiental, la gobernanza de los recursos naturales, la economía política del desarrollo y las alternativas para construir sociedades más justas y sostenibles.
Entonces, este taller no representa para nosotros una actividad aislada. Forma parte de una conversación mucho más amplia que atraviesa las ciencias sociales latinoamericanas y caribeñas y que busca comprender cómo nuestros países pueden afrontar los desafíos del siglo XXI desde una perspectiva democrática, con justicias múltiples como la social, la ambiental, la de género o la racial y soberanía sobre nuestros recursos y nuestros conocimientos.
También quisiera destacar otro aspecto que considero especialmente valioso. Y es que este encuentro no es solo para presentar resultados de una investigación finalizada.
Durante estos tres días van a trabajar colectivamente sobre ideas, capítulos, marcos conceptuales y preguntas compartidas. Van a debatir, revisar, cuestionar y enriquecer las investigaciones con el objetivo de construir una obra colectiva. Lo común en un marco de pluralidad.
Este modo de producir conocimiento expresa muy bien la manera en que entendemos el trabajo académico desde CLACSO: un conocimiento construido en diálogo, desde la cooperación, la diversidad de perspectivas y el intercambio entre distintas tradiciones intelectuales. El reconocimiento de múltiples sistemas epistémicos, incluido el de los pueblos indígenas, entre otros.
Por esa razón decidimos apoyar la iniciativa de este encuentro desde sus comienzos. Lo hicimos acompañando la propuesta presentada por la Universidad de Guelph, ofreciendo nuestra sede para la realización del taller, poniendo a disposición recursos institucionales y sugiriendo investigadores e investigadoras de los Grupos de Trabajo de nuestra red para participar en este proceso colectivo.
Creemos que generar espacios como éste forma parte de la misión de CLACSO y estamos convencidos de que la cooperación internacional fortalece tanto la producción de conocimiento como su capacidad de incidir en los debates públicos. Y hoy en día, la cooperación internacional es más necesaria que nunca. Por eso, ante su retracción, proyectos que se proponen revitalizarla son indispensables.
Quisiera reconocer el trabajo realizado por el equipo de Lithium Frontiers, así como el compromiso de las instituciones que cada unx de ustedes representa y el de cada una de las personas que participan de este taller.
Reunir investigadores e investigadoras provenientes de distintos países, con trayectorias y disciplinas diversas es una apuesta intelectual especialmente necesaria en un momento en el que los problemas que enfrentamos son crecientemente globales, mientras que sus impactos se viven de manera profundamente desigual en los territorios.
América Latina y el Caribe ocupan un lugar central en esas discusiones. No solamente porque concentra una parte muy importante de las reservas mundiales de litio y otros metales y tierras raras, sino porque desde hace décadas viene produciendo reflexiones críticas sobre el desarrollo, el extractivismo, las desigualdades, los derechos colectivos, la justicia ambiental y las relaciones entre naturaleza y sociedad.
Creo que las ciencias sociales latinoamericanas y caribeñas tienen mucho para aportar a un debate que hoy es global. Y también creo que ese aporte será más sólido si logramos construir redes cada vez más amplias de cooperación académica, diálogo interdisciplinario y producción colectiva de conocimiento. El resultado de este trabajo será una publicación colectiva que expresará la riqueza de las discusiones que tendrán lugar aquí y que ojalá se convierta en un aporte para quienes investigan estas problemáticas, para quienes diseñan políticas públicas y para las comunidades que habitan los territorios con los que trabajamos.
Y espero también que este taller sea solamente el comienzo para futuras colaboraciones.
Estoy seguro de que este encuentro permitirá consolidar una agenda de trabajo compartida entre CLACSO, el equipo de Lithium Frontiers, las universidades participantes y el CONICET. Con investigaciones conjuntas, nuevos espacios de intercambio y proyectos colaborativos que profundicen el estudio de estas problemáticas”, concluyó Vommaro.