En las elecciones de Colombia se enfrentan dos proyectos de país antagónicos

 En las elecciones de Colombia se enfrentan dos proyectos de país antagónicos

A pocas horas de la primera vuelta de las presidenciales en Colombia, el domingo 31 de mayo, Wilson Gómez, integrante del Comité Directivo de CLACSO analiza para CLACSO.TV el panorama y las perspectivas que atraviesa el país sudamericano.

Entiende que existe una alta probabilidad de dar continuidad al proyecto progresista del Pacto Histórico, el cual ha logrado reformas laborales importantes y ha garantizado el acceso a derechos para poblaciones históricamente excluidas, como los campesinos, los indígenas y las personas afro.

“Frente a este avance, sostiene, el Estado se encuentra en disputa con el proyecto de las nuevas derechas latinoamericanas”. Y describe este modelo como un intento de retorno a un «autoritarismo de Estado», cuyo objetivo es reducir y reversar los derechos ganados en los últimos cuatro años. Enfatiza Gómez que uno de los candidatos representa una perspectiva que es autoritaria, machista y misógina.

En términos económicos, hay proyectos que presentan visiones enfrentadas. El de izquierda impulsa la construcción de una «economía popular» basada en el campesinado y la pequeña y mediana industria. Esta propuesta busca mejorar y diversificar las bases productivas para permitir el acceso a bienes y servicios de la gente históricamente excluida.

Por el contrario, el proyecto antagónico busca profundizar el extractivismo, el fracking y una economía centrada en la extracción para el beneficio de unos pocos. Frente a esto, el modelo progresista “le dice NO de frente al fracking» y apuesta por una transición energética.

En este contexto electoral, Wilson Gómez señala que está en juego la democracia, la defensa del ambiente y el derecho a la vida. El proyecto de izquierda sitúa en su centro la garantía de la vida no solamente para los humanos, sino también para los seres «no humanos». Esto incluye, además, la garantía de derechos para las mujeres y las comunidades no binarias.

Para el investigador, lo que se dirime es la posibilidad de consolidar un Estado garante de derechos. El objetivo es disminuir las brechas históricas en materia salarial y de desigualdad que persisten en Colombia.

Finalmente, articula este análisis político con los debates de las ciencias sociales en América Latina, específicamente en el estudio sobre las juventudes. En su encuentro con colegas de otras latitudes, propone debatir frente a las tendencias de investigación de «corte anglosajón».

Wilson Gómez plantea finalmente la urgencia de dejar de enfocarse únicamente en las violencias «realizadas por los jóvenes». En su lugar, propone analizar las «violencias estructurales y estructurantes hacia los jóvenes», ya que son éstas las que producen las demás violencias sistemáticas que se viven en nuestros contextos.