Desigualdades y pobreza en América Latina y el Caribe
Históricamente América Latina y el Caribe ha sido la región más desigual del mundo, con altísimos índices de concentración de la riqueza (patrimonial y por ingresos) y oportunidades, con efectos de pobreza, desigualdad, exclusión y explotación, que han truncado tanto el crecimiento económico como la justicia social, la democracia y otras dimensiones normativas de una ciudadanía plena. Esta tendencia secular únicamente se revirtió durante la primera década y media del siglo XXI, con el giro hacia la izquierda; pero en la actualidad los avances se han detenido o incluso hay retrocesos, en el marco de la crisis hegemónica que vive el mundo.
Bajo este contexto valdría preguntarse por las causas y los efectos del neoliberalismo y del antineoliberalismo en estos ámbitos de concentración y desigualdad. En términos estructurales, ¿cómo se han conformado las economías políticas de la desigualdad y la concentración que dirimen las dinámicas de acumulación en la región y sus países, y cómo es posible transformarlas? En términos institucionales, ¿cómo se han establecido regímenes desigualitarios que justifican y legitiman tanto la producción de ricos como la producción de pobres, excluidos, explotados; y qué hacer para cambiarlos en regímenes igualitarios orientados hacia la justicia social? En términos sociales, ¿cómo han reaccionado los agentes económicos, adoptando o transformando, resistiendo o innovando las estrategias de reproducción social en espacios de formación, trabajo, ocio, etc., y cómo se pueden derivar de estas experiencias y prácticas aspiraciones normativas para la vida buena de los y las latinoamericanos/as?
El debate planteado no es nuevo, pero tampoco es actual. Una línea crítica de economía política latinoamericanista, iniciada con la Teoría de la Dependencia y sus vertientes críticas, se perdió de los espacios académicos que no consideran las especificidades regionales. En términos críticos aquí cabe recuperar una visión geopolítica de la región, e histórica de larga duración, para abordar cuestiones macroestructurales. En segundo lugar, es importante tomar el debate mesoestructural, que investiga la capa institucional formal de regímenes desigualitarios, mostrando que en la región la consolidación de la desigualdad, exclusión y explotación se asienta en gran medida en instituciones informales. Una tercera línea de trabajo evalúa las relaciones microestructurales entre nativos e inmigrantes, mayorías y minorías raciales, hombres y mujeres: revelando diferencias indignas en patrimonio, ingresos, salarios, capital humano, tasas de empleo y segregación ocupacional. En general, los hombres ganan más que las mujeres y los nativos ganan más que los inmigrantes. En parte, estas diferencias se pueden deber a los orígenes sociales, las oportunidades, los logros educativos, la capacitación, la salud y la salud mental. Sin embargo, en sociedades con pasados y legados coloniales históricamente afianzados los prejuicios y estereotipos también juegan un rol. La explotación, discriminación y exclusión hacia los grupos subalternos es un tema necesario, que muchas veces se soslaya en la corriente dominante de la economía.
Es imprescindible ampliar la perspectiva para poner en contexto tanto las teorías ortodoxas (neoclásicas) como las heterodoxas (marxistas). Para esto hay que conocer, comparar y contrastar los modelos más importantes: clásico, neoclásico, monetario, liberal, neokeynesiano y marxista. Además, los nuevos fenómenos de exclusión y marginación se han de evaluar en los resultados laborales de los grupos subalternos a través de los nuevos enfoques planteados en las corrientes neoclásica, la nueva economía de la subalternidad, el mercado laboral dual, los sistemas mundiales y la economía institucional. En esto, el aporte del feminismo es muy relevante, a través de sus paradigmas más influyentes: liberal, radical, marxista; así como los enfoques ecologista y multicultural. La evidencia empírica de la región sugiere que la concentración, la desigualdad y varias formas de exclusión son los principales desafíos que enfrenta la economía de América Latina y el Caribe en la actualidad; y que estos fenómenos son mucho mayores en algunos grupos subalternos, como los inmigrantes. Además, la explotación y la esclavitud moderna adoptan nuevas formas y afectan a personas de todas las edades, géneros y razas: desde migrantes obligados a trabajar en fábricas, trabajo doméstico o agricultura, hasta la explotación sexual. La corriente principal de la economía se enfoca en estos fenómenos dejando al margen el problema de la concentración: esto es las nuevas formas en que las élites (en especial las financieras) explotan al trabajo, capturan excedentes, evaden impuestos y fugan capitales hacia paraísos fiscales. Otro paso más en la teorización de esta dinámica consistirá en relacionar las estrategias micro de los subalternos y las élites, en un enfoque macro que permita comprender la función que la concentración de la riqueza tiene en la generación de nuevas formas de pobreza y desigualdades.
Hay contradicciones funcionales y contradicciones críticas entre la reproducción sistémica del capitalismo y la reproducción social de los mundos vitales que parasita. En este marco, es importante examinar los nudos para la acumulación, cómo han sido históricamente superados o no, y cómo pueden serlo en el presente, ya sea en términos de crisis transicional o crisis terminal.
Es fundamental reflexionar en torno a las posibilidades de cambio para América Latina y el Caribe. Para esto hay que evaluar las fortalezas y debilidades de las explicaciones alternativas de la Economía Política de la Desigualdad (EPD), y analizar las acciones sociales posibles a la luz de la evidencia empírica. En especial se debe analizar las políticas públicas exitosas, así como el aporte renovador de los movimientos sociales y otros actores de la sociedad civil. En este debate se incluirá tanto las definiciones descriptivas como normativas sobre cómo evaluar, medir y comparar la desigualdad de ingresos/riqueza, la discriminación, la pobreza y la explotación; así como una comprensión del rol de la planificación social con miras utópicas, para superar tanto la desigualdad, la discriminación, la pobreza, como la concentración de la riqueza y privilegios.
( 1- Propuesta por el equipo del Inequality Lab, liderado por Piketty. )
Bajo este contexto valdría preguntarse por las causas y los efectos del neoliberalismo y del antineoliberalismo en estos ámbitos de concentración y desigualdad. En términos estructurales, ¿cómo se han conformado las economías políticas de la desigualdad y la concentración que dirimen las dinámicas de acumulación en la región y sus países, y cómo es posible transformarlas? En términos institucionales, ¿cómo se han establecido regímenes desigualitarios que justifican y legitiman tanto la producción de ricos como la producción de pobres, excluidos, explotados; y qué hacer para cambiarlos en regímenes igualitarios orientados hacia la justicia social? En términos sociales, ¿cómo han reaccionado los agentes económicos, adoptando o transformando, resistiendo o innovando las estrategias de reproducción social en espacios de formación, trabajo, ocio, etc., y cómo se pueden derivar de estas experiencias y prácticas aspiraciones normativas para la vida buena de los y las latinoamericanos/as?
El debate planteado no es nuevo, pero tampoco es actual. Una línea crítica de economía política latinoamericanista, iniciada con la Teoría de la Dependencia y sus vertientes críticas, se perdió de los espacios académicos que no consideran las especificidades regionales. En términos críticos aquí cabe recuperar una visión geopolítica de la región, e histórica de larga duración, para abordar cuestiones macroestructurales. En segundo lugar, es importante tomar el debate mesoestructural, que investiga la capa institucional formal de regímenes desigualitarios, mostrando que en la región la consolidación de la desigualdad, exclusión y explotación se asienta en gran medida en instituciones informales. Una tercera línea de trabajo evalúa las relaciones microestructurales entre nativos e inmigrantes, mayorías y minorías raciales, hombres y mujeres: revelando diferencias indignas en patrimonio, ingresos, salarios, capital humano, tasas de empleo y segregación ocupacional. En general, los hombres ganan más que las mujeres y los nativos ganan más que los inmigrantes. En parte, estas diferencias se pueden deber a los orígenes sociales, las oportunidades, los logros educativos, la capacitación, la salud y la salud mental. Sin embargo, en sociedades con pasados y legados coloniales históricamente afianzados los prejuicios y estereotipos también juegan un rol. La explotación, discriminación y exclusión hacia los grupos subalternos es un tema necesario, que muchas veces se soslaya en la corriente dominante de la economía.
Es imprescindible ampliar la perspectiva para poner en contexto tanto las teorías ortodoxas (neoclásicas) como las heterodoxas (marxistas). Para esto hay que conocer, comparar y contrastar los modelos más importantes: clásico, neoclásico, monetario, liberal, neokeynesiano y marxista. Además, los nuevos fenómenos de exclusión y marginación se han de evaluar en los resultados laborales de los grupos subalternos a través de los nuevos enfoques planteados en las corrientes neoclásica, la nueva economía de la subalternidad, el mercado laboral dual, los sistemas mundiales y la economía institucional. En esto, el aporte del feminismo es muy relevante, a través de sus paradigmas más influyentes: liberal, radical, marxista; así como los enfoques ecologista y multicultural. La evidencia empírica de la región sugiere que la concentración, la desigualdad y varias formas de exclusión son los principales desafíos que enfrenta la economía de América Latina y el Caribe en la actualidad; y que estos fenómenos son mucho mayores en algunos grupos subalternos, como los inmigrantes. Además, la explotación y la esclavitud moderna adoptan nuevas formas y afectan a personas de todas las edades, géneros y razas: desde migrantes obligados a trabajar en fábricas, trabajo doméstico o agricultura, hasta la explotación sexual. La corriente principal de la economía se enfoca en estos fenómenos dejando al margen el problema de la concentración: esto es las nuevas formas en que las élites (en especial las financieras) explotan al trabajo, capturan excedentes, evaden impuestos y fugan capitales hacia paraísos fiscales. Otro paso más en la teorización de esta dinámica consistirá en relacionar las estrategias micro de los subalternos y las élites, en un enfoque macro que permita comprender la función que la concentración de la riqueza tiene en la generación de nuevas formas de pobreza y desigualdades.
Hay contradicciones funcionales y contradicciones críticas entre la reproducción sistémica del capitalismo y la reproducción social de los mundos vitales que parasita. En este marco, es importante examinar los nudos para la acumulación, cómo han sido históricamente superados o no, y cómo pueden serlo en el presente, ya sea en términos de crisis transicional o crisis terminal.
Es fundamental reflexionar en torno a las posibilidades de cambio para América Latina y el Caribe. Para esto hay que evaluar las fortalezas y debilidades de las explicaciones alternativas de la Economía Política de la Desigualdad (EPD), y analizar las acciones sociales posibles a la luz de la evidencia empírica. En especial se debe analizar las políticas públicas exitosas, así como el aporte renovador de los movimientos sociales y otros actores de la sociedad civil. En este debate se incluirá tanto las definiciones descriptivas como normativas sobre cómo evaluar, medir y comparar la desigualdad de ingresos/riqueza, la discriminación, la pobreza y la explotación; así como una comprensión del rol de la planificación social con miras utópicas, para superar tanto la desigualdad, la discriminación, la pobreza, como la concentración de la riqueza y privilegios.
( 1- Propuesta por el equipo del Inequality Lab, liderado por Piketty. )
En este contexto, desde CLACSO se ha pensado en la necesidad de fortalecer las redes de diálogo social vinculadas a la Economía Política de la Desigualdad en América Latina y el Caribe, entre aquellos que comulgan con un enfoque macro como micro y meso, para dar respuestas académicas multi y transdisciplinarias, y recomendaciones de políticas públicas multidimensionales. En este contexto nos planteamos los siguientes contenidos generales como prioritarios para ser abordados en la región. Esperamos que estos sean alimentados, enriquecidos y ampliados por medio de una participación activa de la comunidad de participantes de la red CLACSO:
a)Encuadre/enfoque para comprender, abordar y superar la desigualdad, discriminación, exclusión y explotación en América Latina y el Caribe.
b)La economía, pobreza y desigualdades en el ciclo neoliberal y el giro a la izquierda en América Latina y el Caribe. Pensar en alternativas de acumulación vinculadas con dinámicas igualitarias e inclusivas.
c)Cuáles son los desafíos en Economía Política de la Desigualdad para los gobiernos actuales, y qué recomendaciones de política pública se pueden hacer al respecto.
d)Paradigmas ortodoxos y heterodoxos de la Economía Política de la Desigualdad en debate
e)Nuevas formas de concentración, desigualdades y exclusión, a niveles macro y micro.
f)La EPD y el dilema entre reproducción sistémica y reproducción social.
g)La EPD y la búsqueda de alternativas sociales.
a)Encuadre/enfoque para comprender, abordar y superar la desigualdad, discriminación, exclusión y explotación en América Latina y el Caribe.
b)La economía, pobreza y desigualdades en el ciclo neoliberal y el giro a la izquierda en América Latina y el Caribe. Pensar en alternativas de acumulación vinculadas con dinámicas igualitarias e inclusivas.
c)Cuáles son los desafíos en Economía Política de la Desigualdad para los gobiernos actuales, y qué recomendaciones de política pública se pueden hacer al respecto.
d)Paradigmas ortodoxos y heterodoxos de la Economía Política de la Desigualdad en debate
e)Nuevas formas de concentración, desigualdades y exclusión, a niveles macro y micro.
f)La EPD y el dilema entre reproducción sistémica y reproducción social.
g)La EPD y la búsqueda de alternativas sociales.