Declaración del Grupo de Trabajo CLACSO Feminismos, resistencias y procesos emancipatorios
ACOMPAÑAMOS LA JUSTA LUCHA DEL PUEBLO ECUATORIANO
Y CONDENAMOS LA REPRESIÓN
La comunidad científica de América Latina y El Caribe, de la cual formamos parte, se encuentra conmocionada ante la gravedad de los acontecimientos que vive Ecuador desde hace ya más de una semana, con una escalada de represión y violencia de las fuerzas de seguridad contra el pueblo y de crítica afectación a la vigencia de los derechos humanos y las instituciones democráticas. Ante esta situación expresamos:
- La reacción del pueblo ecuatoriano ante el paquete de medidas económicas de ajuste que se inscribe en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional –FMI- es justa, responde a elementales derechos de autoprotección y defensa del país. Múltiples análisis e investigaciones desde las distintas disciplinas de las Ciencias Sociales han anticipado y confirmado lo que nuestros pueblos han padecido con dolor: las recetas neoliberales provocan empobrecimiento, deterioro de la calidad de vida, más carga de trabajo para las mujeres, pérdida de capacidades productivas de las unidades económicas medianas y pequeñas, fuga de capitales, destrucción ambiental, mayor desigualdad, deterioro de la democracia, pérdida de soberanía, y un largo etcétera.
Instamos al gobierno a escuchar al pueblo y reorientar la política económica, teniendo en cuenta las demandas sociales del momento y las innovadoras definiciones de la Constitución ecuatoriana.
Llamamos a tener presente que todos los avances sociales y económicos que se han dado en Nuestra América se fundamentaron siempre en las interpretaciones propias de la realidad, en las alternativas construidas desde y para nuestras sociedades.
- La dura represión desatada contra las distintas iniciativas de movilización popular y resistencia, combinada con medidas extremas de Estado de Excepción y toque de queda, configura un escenario de guerra contra el pueblo. Diversas experiencias latinoamericanas, que datan ya de la década de los setenta del siglo pasado, muestran que la implantación del modelo neoliberal va aunada al despliegue de violencia, con altos costos humanos, para las instituciones y la convivencia democrática. El esquema que se ha desplegado en Ecuador incluye la criminalización y persecución tanto contra actores sociales y políticos, como contra universidades, entidades de derechos humanos, medios de comunicación alternativa, y otros.
Demandamos el cese inmediato de la represión, el levantamiento de las medidas de excepción y la plena vigencia de las instituciones democráticas. Es necesario que instancias internacionales de Derechos Humanos investiguen las decisiones y acciones que han configurado semejante ataque a la vida y a la democracia.
- Particular preocupación genera la violación de la inmunidad de centros de educación superior, desde cuyos predios e integrantes (docentes y estudiantes) se asumió un rol humanitario de acogida, apoyo y protección a los pueblos originarios movilizados a Quito. Las incursiones policiales y militares en esa declarada ‘zona de paz’ impactaron especialmente a menores y mujeres ahí albergados, así como a las personas universitarias en actividades de voluntariado.
Denunciamos estos hechos y demandamos un irrestricto respeto a los predios y comunidad universitaria, que ha sabido asumir el papel de actuar junto al pueblo por objetivos comunes.
- Saludamos la actitud digna, valiente y soberana del pueblo ecuatoriano, especialmente de las mujeres que se han movilizado en todo el país, venciendo el miedo, en defensa de la vida y de los derechos amenazados por la arremetida neoliberal y autoritaria.