22 de julio, 2019

Respetar la voluntad popular en Puerto Rico

Desde unos meses a esta parte, Puerto Rico atraviesa una profunda crisis social y política. Los medios de comunicación han denunciado el mal manejo de la crisis fiscal que vive el país, ahondada por las secuelas del paso de los huracanes Irma y María, y las acusaciones de corrupción a las autoridades.

La crisis de gobernanza que vive Puerto Rico ha llegado a su punto más álgido con la divulgación de un “chat” coordinado por el gobernador Ricardo Rosselló donde se descorre el velo de la corrupción, mostrando el desprecio, la burla y el sentido de impunidad de la clase política ante el dolor del pueblo. Han circulado mundialmente por las redes sociales mensajes que expresan niveles inaceptables de intolerancia, homofobia y misoginia por parte del gobernador del estado, sus asesores más cercanos y miembros de su gabinete.

Esta situación ha sido condenada y ha desatado un movimiento de protesta por parte de la mayoría del pueblo puertorriqueño que se ha lanzado a las calles masivamente para exigir la dimisión inmediata de un gobernador que ha perdido credibilidad y capacidad de respuesta convincente.

El Comité Directivo de CLACSO viene siguiendo de cerca las manifestaciones de cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas, quienes han expresado su indignación frente al desvío de millones de dólares federales destinados a la educación y la salud y han alzado su voz ante el irrespeto y la falta de respuestas hacia las víctimas de los huracanes Irma y María. Este desvío de fondos ha causado una significativa reducción de los derechos sociales de los sectores más vulnerables de la isla (madres solteras, niños y niñas, estudiantes, desempleados, adultos mayores).

Desde CLACSO nos hacemos eco de los reclamos populares y apostamos por una salida a la crisis donde se respete el derecho a la movilización social sin ningún tipo de represión policial y que concluya con el restablecimiento de un orden que garantice el respeto a los derechos humanos de todas las personas, sin impunidad y con un plan de recuperación económica, social y política acorde con la voluntad popular.