Declaración en contra de la violencia que derivó en la masacre de 14 personas en San Mateo del Mar, en el istmo de Tehuantepec, Oaxaca, México
Los coordinadores del Grupo de Trabajo “Fronteras, regionalización y globalización” del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, basándonos en los principios y objetivos de este Grupo de Trabajo, nos manifestamos en contra de la violencia ejercida por un grupo armado vinculado al Presidente Municipal que llegó al cargo mediante el fraude electoral e impuesto por autoridades electorales estatales en 2019 (de manera similar a lo ocurrido en 2017); y que produjo la masacre de 14 personas el 21 de junio de 2020. El presidente Municipal señala como culpables de estos lamentables sucesos a los ciudadanos que apoyan a la Asamblea del Pueblo y sus Autoridades, electas de acuerdo al sistema normativo interno de San Mateo del Mar que incluye a las Agencias Municipales y la Cabecera Municipal en el Istmo de Tehuantepec, estado de Oaxaca, México, quienes iban a realizar una asamblea comunitaria ese día.
Esta masacre se suma a los mecanismos violentos que se han venido llevando a cabo en la última década, desde 2012, contra la Asamblea del Pueblo, que en ese tiempo decidió no aceptar el megaproyecto eólico de la empresa PRENEAL y, posteriormente, logró junto con la Asamblea General de San Dionisio del Mar, y la Asamblea de la Colonia Álvaro Obregón, la expulsión de la empresa Mareña Renovables, S.A.P.I. que pretendía instalar 104 aerogeneradores en la Barra Santa Teresa, que es un ecosistema muy frágil y un lugar sagrado, ancestral, del Pueblo Ikoots.
San Mateo del Mar, junto con otras comunidades, como San Dionisio del Mar, se localizan en una zona estratégica de lagunas y barras litorales, codiciada por el capital transnacional, pues ahí soplan los potentes vientos que cruzan el continente a través del Istmo de Tehuantepec hacia la costa del Océano Pacífico. Se trata de una región donde se han instalado 26 parques eólicos en los últimos 20 años, provocando impactos ecológicos, sociales y culturales muy amplios, incluida la violencia generalizada, pero los habitantes de dichas comunidades, organizados en Asambleas del Pueblo y aliados con otras comunidades y organizaciones, han logrado frenar su avance en la zona lagunar porque afectarían su territorio, su economía pesquera lacustre y su forma de vida y cultura ancestral. Sin embargo, el interés de impulsar nuevamente la instalación de megaproyectos en la zona mencionada vuelve a tomar fuerza, a partir de que el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador emitiera su Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, en el cual plantea que se hace necesaria una nueva política energética, así como el establecimiento de tres proyectos regionales como prioritarios para impulsar nuevamente el desarrollo económico del país, uno de los cuales se ubica precisamente en el Istmo de Tehuantepec, lo que ha provocado que los conflictos y la violencia se hayan agudizado en esta región.
Este proyecto es el “Programa para el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec”, cuyo objetivo es:
impulsar el crecimiento de la economía regional (…) Su eje será el Corredor
Multimodal Interoceánico, que aprovechará la posición del Istmo para competir en los mercados mundiales de movilización de mercancías, a través del uso combinado de diversos medios de transporte. En este marco se modernizará el ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca, para que puedan ofrecer servicios de carga, transporte, almacenaje, embalaje y servicios logísticos diversos; se fortalecerá la infraestructura carretera y de caminos rurales y la red aeroportuaria y se construirá un gasoducto para abastecer a empresas y consumidores domésticos. A lo largo del recorrido entre ambos océanos se crearán zonas libres para atraer inversiones del sector privado, las cuales se dotarán de infraestructura y se garantizará el abasto de energía, agua, conectividad digital y otros insumos básicos para cubrir las necesidades de las empresas y de la población trabajadora (pp.53-54)
Según el gobierno federal, el proyecto buscaría proveer servicios educativos, vivienda, movilidad e infraestructura para la investigación y el desarrollo tecnológico, además de disminuir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Sobre la Renta (ISR) en toda esa región, de rebajar el precio del combustible, y de construir infraestructura. Supuestamente, según esa misma fuente, a fines de marzo de 2019 se realizó una consulta
libre e informada mediante asambleas regionales, “donde se obtuvo la autorización del proyecto por parte de los pueblos de la región –binnizá o zapoteco, ayuuk o mixe, zoque, ikoots o huave, chontal, chinanteco, mazateco, mixteco, popoluca, náhuatl y afromexicano” (p.54), pero dicho proceso de consulta no cumplió con los estándares jurídicos internacionales (1).
El 13 de junio de 2019, el Presidente López Obrador emitió un DECRETO por el que se crea el organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, no sectorizado, denominado Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec para instrumentar una plataforma logística que integre “la prestación de servicios de administración portuaria en los Puertos de Coatzacoalcos, Veracruz de Ignacio de la Llave y de Salina Cruz, Oaxaca y su interconexión mediante transporte ferroviario, así como cualquier otra acción que permita contribuir al desarrollo de la región del Istmo de Tehuantepec, con una visión integral, sustentable, sostenible e incluyente, fomentando el crecimiento económico, productivo y cultural”. Para ello deberá realizar, entre otras acciones, las siguientes:
I. Procurar, mediante inversión pública y privada, la construcción de la
infraestructura física, social y productiva necesaria para fortalecer la base
económica de la región del Istmo de Tehuantepec;
II. Promover, a través de la realización de los actos jurídicos necesarios, la
modernización de la infraestructura física y la capacidad productiva de la
región del Istmo de Tehuantepec;
III. Mejorar, a través de la coordinación de entidades públicas y privadas, la
infraestructura, la seguridad y la actividad productiva para superar el rezago de la región del Istmo de Tehuantepec;
Con un discurso nacionalista que argumenta que para lograr un desarrollo que beneficie a las mayorías es necesario el crecimiento económico, el Presidente López Obrador busca impulsar las inversiones de capitales transnacionales, mediante el aumento de las Inversiones Extranjeras Directas (IED), para lo cual es necesario crear o renovar la infraestructura energética y del transporte mediante la inversión pública, reuniendo recursos financieros al aplicar una supuesta austeridad republicana y atacando la corrupción. Sin embargo, al analizar sus planes y proyectos para el desarrollo, encontramos que hay en ellos una continuidad de las políticas neoliberales aplicadas por gobiernos anteriores, aunque él haya declarado la muerte del neoliberalismo. En realidad estos planes y proyectos buscan establecer las condiciones para la expansión de los capitales transnacionales en territorio mexicano, principalmente en el Sur Sureste.
En los planes de inversión del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, se prevé la integración de 6 Polígonos de Desarrollo en Innovación (PDI), en ellos se atraerá inversión para el desarrollo económico y social de la región. Un Polígono de Desarrollo e Innovación es una zona creada para el desarrollo e innovación industrial, comercial o de servicios. Es decir, son zonas donde se impulsan procesos de industrialización,
comercialización y servicios empresariales.
Estos son los Polígonos de Desarrollo e Innovación:
PDI-1. Acayucan (Acayucan).
PDI-2. Minatitlán (Minatitlán y Cosoleacaque).
PDI-3. Matías Romero (Matías Romero y El Barrio de la Soledad).
PDI-4. Ciudad Ixtepec (Ciudad Ixtepec, El Espinal y Asunción Ixtepec).
PDI-5. Coatzacoalcos (Coatzacoalcos).
PDI-6. Salina Cruz (Salina Cruz).
Se incluyen 79 municipios: 33 de Veracruz y 46 de Oaxaca
Sin embargo, el 7 de junio pasado, durante su gira por la región para supervisar el avance en las obras del Tren Transístmico, el Presidente López Obrador declaró en Sayula de Alemán, Veracruz, que este Corredor Transístmico irá acompañado de 10 polígonos para complejos industriales con facilidades fiscales, y que servirá como cortina antimigración.
Esta región del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec no es una zona aislada. Ante todo, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el corredor es el punto de acceso a la región Sur-Sureste de México, la cual comprende la cuarta parte de las entidades Federativas.
Pero, este acceso no se queda en el sur-sureste de México, sino se extiende hasta Centroamérica, por algo esta región está dentro del Proyecto de Desarrollo e Integración de Mesoamérica (Proyecto Mesoamérica), que abarca 9 estados del sur-sureste de México, todos los países de Centroamérica y hasta Colombia (e incluye a la República Dominicana en El Caribe).
Podemos ver, por ejemplo, cómo se extiende el proyecto energético desde esta región hasta Centroamérica, bajo diversos supuestos. Así, para hacer frente a la migración de centroamericanos que cruzan en caravanas por territorio mexicano hacia Estados Unidos, el Gobierno de México solicitó a principio de 2019 a la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) un diagnóstico sobre la situación en los países de El Salvador, Guatemala y Honduras, donde se estableciera un Plan de Desarrollo Integral, mediante el cual se crearán las condiciones para evitar que personas de esas naciones sigan migrando hacia el norte de sus países de origen. Según este Plan de Desarrollo, se trata de impulsar la creación de un espacio dinámico con beneficios compartidos entre el sur de
México y los países del norte de Centroamérica vía inversión, comercio, integración energética y digital. Para la integración energética, logística y digital, se busca:
• Consolidar el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC) y promover su interconexión con México.
• Impulsar proyectos de infraestructura regionales de gas natural y de integración logística.
• Profundizar la cooperación en materia de programas y normas de eficiencia energética.
• Diversificar la matriz energética mediante inversiones estratégicas regionales que usen fuentes de energía renovables y autóctonas.
• Universalizar y bajar los precios de la energía.
• Establecer el mercado digital regional asociado a SIEPAC.
Para impulsar el primer punto, la Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC) y promover su interconexión con México, los parques eólicos de Chiapas y Oaxaca tienen un papel importante. Pero también es necesario mencionar que la energía eléctrica producida en estos parques eólicos es importante para las regiones central y norte del país, misma que sería enviada mediante una línea de corriente directa de ultra-alta tensión en un circuito que recorrerá 1200 km desde Ixtepec en el Istmo Oaxaqueño, a la zona del Plan Integral Morelos en Yautepec. Este proyecto que quedó pendiente en el sexenio anterior, queda en espera dado el reordenamiento del sector eléctrico en el sexenio actual, ya que los capitales transnacionales involucrados mantienen presión jurídica para que se cumplan sus planes de expansión sobre el territorio sur del Istmo de Tehuantepec.
En este contexto se puede ubicar el por qué se profundizan los conflictos y se vuelven más violentos en contra de los pueblos y comunidades que se han opuesto al avance de estos megaproyectos en su territorio, pues con el avance de las obras del Tren Transístmico y de los Polos de Desarrollo e Innovación, que conllevará la localización de industrias, los requerimientos de energía son importantes, y se busca a toda costa avanzar sobre dichos territorios para la instalación de más parques eólicos.
Por todo lo anterior, reiteramos nuestra condena a la masacre y a la violencia constante que en diversas formas se expresa en contra del pueblo Ikoots de la región que lucha por la defensa de su territorio y en contra de los intereses del capital transnacional.
Exigimos a las autoridades mexicanas federales y estatales:
1. El respeto y reconocimiento de la Asamblea del Pueblo del municipio de San Mateo del Mar, que es la instancia normativa que de forma tradicional ha reconocido el Pueblo Ikoots.
2. Garantizar elecciones libres y autónomas de acuerdo a la forma de gobierno tradicional indígena de San Mateo del Mar, en concordancia con las decisiones que tome su Asamblea de manera soberana sobre el procedimiento electoral, incluyente de todas sus agencias municipales, sus colonias y su cabecera municipal.
3. Que no consideren como caso aislado el surgimiento de esta violencia en este municipio, y que se observe que la misma tiene carácter estructural, ya que se presenta recurrentemente, en los procesos electorales y de toma de decisiones sobre megaproyectos, en los otros municipios ikoots, de San Dionisio del Mar y San Francisco del Mar.
Reiteramos nuestra condena y repudio a esta masacre y la violencia ejercida de diversas formas contra el Pueblo Ikoots, y reafirmamos nuestro apoyo y compromiso siempre en favor de los movimientos populares y de trabajadores de este país, del Continente y del mundo.
1 de Julio de 2020
Coordinadores del Grupo de Trabajo CLACSO
Fronteras, regionalización y globalización
Juan Manuel Sandoval Palacios (México)
Luis Manuel Martínez Estrada (Honduras)
Alejandro Fabián Schweitzer (Argentina)
Esta declaración expresa la posición de los coordinadores del Grupo de Trabajo Fronteras, regionalización y globalización y no necesariamente la de los centros e instituciones que componen la red internacional de CLACSO, su Comité Directivo o su Secretaría Ejecutiva.
