CLACSO en IV Congreso Latinoamericano de Estudios Chinos

Fernanda Pampín, Directora de Producción Editorial de CLACSO, participó del panel de cierre del IV Congreso Latinoamericano de Estudios Chinos celebrado en agosto de 2026 en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Argentina. El encuentro se estructuró bajo el eje principal: “China y América Latina ante los desafíos de la gobernanza global contemporánea: Construyendo una Comunidad Global de Destino Compartido” y reunió a unos 250 especialistas, investigadoras e investigadores de más de 17 países de América Latina, China y otras regiones.
El Congreso coincidió con el 30 aniversario del Centro de Estudios Chinos (CeChino) de la UNLP.

Los ejes y temáticas centrales abordadas incluyeron el análisis del rol de China en la diplomacia internacional y la configuración del orden multipolar; la cooperación académica y científica, como ser el lanzamiento e impulso de nuevos marcos de colaboración interuniversitaria y proyectos conjuntos de ciencia y tecnología entre China y la región; las relaciones económicas y comerciales que incluyeron debates sobre cadenas globales de valor, proyectos de infraestructura vinculados a la iniciativa de la Franja y la Ruta de la Seda e intercambio comercial; y las perspectivas sobre literatura, patrimonio, turismo e intercambios socioculturales para profundizar el diálogo transcultural.

Fernanda Pampín junto a Gabriel Merino
Destacó Fernanda Pampín que este aniversario del CeChino de la UNLP “es un testimonio del esfuerzo sostenido por descentralizar el conocimiento y construir puentes directos entre nuestras regiones y coincide con un momento de profunda transición global, donde se vuelve imperativo repensar a qué nos referimos cuando hablamos de modernización y desarrollo en el Sur Global. Durante siglos, nuestras sociedades han operado bajo el mito eurocéntrico de que la modernización es sinónimo de occidentalización. Se nos impuso la idea de que existe un único molde válido de progreso, basado en la primacía del capital, la polarización social y la explotación desmedida de la naturaleza. Sin embargo, la trayectoria de la relación entre China y América Latina y el Caribe en las últimas décadas ha venido a fracturar ese determinismo histórico”.
Y destacó tres hitos que marcan esta nueva etapa:
“El primer hito es más político-conceptual: la reconfiguración de un multilateralismo más justo. En las últimas décadas, el vínculo entre China y nuestra región ha dejado de ser un mero intercambio de bienes para convertirse en un factor clave de la reconfiguración del orden mundial. La emergencia de espacios de articulación del Sur Global, potenciados por iniciativas como los BRICS, ha abierto una ventana de oportunidad histórica para disputar el multilateralismo tradicional. Ya no debatimos solo sobre balanzas de pagos; hoy discutimos sobre transiciones civilizatorias, gobernanza global, planificación sistémica y las implicaciones de la modernización china en el desarrollo soberano de nuestros países.
El segundo remite al conocimiento: la consolidación de canales propios de diálogo y co-creación académica. Durante mucho tiempo, la comprensión mutua estuvo mediada por la academia del Norte Global. Un hito fundamental de los últimos años ha sido la ruptura de esa intermediación a través del intercambio académico, científico y cultural directo. En el caso de CLACSO, esto se traduce en una sólida trayectoria de cooperación: desde la labor de nuestros Grupos de Trabajo (como el de ‘China y el mapa del poder mundial’ y el de ‘Geopolítica, integración regional y sistema mundial”, por mencionar dos de equipos más comprometidos con los estudios sobre China, y de los cuales varios de sus integrales participaron de este congreso), pasando por alianzas con diferentes instituciones que forman parte de la Academia China de Ciencias Sociales, con diversas universidades, hasta el trabajo conjunto con universidades argentinas como la UBA, la UNLP y la UNPAZ, que muchas veces se traduce además en términos de proyectos de investigación conjunto con investigadores chinos que dialogan con sus pares latinoamericanos.
Además, la publicación y coedición constante de obras con editoriales chinas clave (como Chongqing Publishing House y la Social Sciences Academic Press of China, por poner algunos ejemplos) nos ha permitido dejar de lado los sesgos occidentalistas para empezar a ser co-creadores activos de conocimiento situado. Sin lugar a dudas, este punto se vincula con una cuestión más bien epistemológica: romper las mediaciones interpretativas. Históricamente, América Latina y el Caribe interpretaron la realidad china a través de paradigmas y narrativas construidas en el Norte Global, que tendieron a simplificar y distorsionar su complejidad. Uno de los mayores hitos recientes ha sido la construcción de un diálogo directo, situado y sin intermediarios. No podemos diseñar políticas soberanas basándonos en traducciones ajenas. La consolidación de intercambios directos entre nuestras universidades, el trabajo de nuestros Grupos de Trabajo de CLACSO en proyectos comunes y las coediciones con editoriales chinas clave demuestran que hoy nos pensamos mutuamente desde nuestras propias realidades.
Por último, un hito de carácter institucional: La creación de nuestro Centro de Estudios e Intercambio CLACSO-China. Como culminación de este camino de maduración institucional, desde CLACSO celebramos su creación en 2025. Un centro que no fue concebido solo como un programa académico, sino como una plataforma estratégica de cooperación, en tanto conecta activamente a universidades, redes intelectuales y actores sociales y políticos comprometidos con la transformación de nuestras sociedades. Es un espacio creado específicamente para producir pensamiento propio desde el Sur Global, visibilizar nuestros desafíos comunes y asegurar que la cooperación internacional sea verdaderamente equitativa, inclusiva y simétrica. En definitiva, es nuestra apuesta para consolidar una alianza para la transformación regional y global.”
Cerró Pampín haciendo “énfasis en que el porvenir de la cooperación académica debe trascender el estudio unidireccional y consolidarse como una verdadera alianza para la transformación social. El propósito de CLACSO es y será potenciar la investigación de nuestros desafíos comunes, impulsar las publicaciones multilingües, fortalecer la formación académica y, sobre todo, consolidar la red que conecta a universidades, intelectuales, decisores políticos y actores sociales de ambas regiones. La relación de los próximos 30 años no se definirá únicamente en las distribuciones comerciales; se escribirá también en nuestras aulas, en nuestros centros de investigación y en el diálogo entre nuestros pueblos. El amplio camino recorrido por CLACSO en alianza con China nos demuestra que la construcción de este pensamiento crítico y situado no solo es posible, sino indispensable para el futuro de nuestra región. No queremos ser meros espectadores del cambio global, sino co-creadores del porvenir. Desde CLACSO, asumimos el compromiso de que nuestro Centro de Estudios e Intercambio CLACSO-China sea la usina de este pensamiento crítico.”