En defensa de la soberanía cubana, la paz y la autodeterminación en el Gran Caribe
El Grupo de Trabajo CLACSO Crisis, respuestas y alternativas en el Gran Caribe y los integrantes del Seminario Virtual «Problemas y Encrucijadas de la democracia y la soberanía en el Caribe insular latinoamericano» del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), nos dirigimos a la comunidad internacional, a los pueblos de Nuestra América y a la opinión pública para expresar nuestra más enérgica condena ante las recientes amenazas de agresión militar y la escalada represiva del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba. Asimismo, invitamos a otros Grupos de Trabajo y Centros Miembros de CLACSO a compartir este pronunciamiento.
En este contexto de creciente tensión, hacemos un llamado a respetar estrictamente el derecho inalienable de los pueblos a la soberanía, la integridad territorial y la libre determinación, consagrados en el Derecho Internacional y en los principios de la Carta de las Naciones Unidas. La Carta de Naciones Unidas prohíbe categóricamente el uso o la amenaza del uso de la fuerza, así como cualquier injerencia en los asuntos internos de otros Estados. En un mundo donde el derecho internacional debe prevalecer, Cuba se ha erigido como un promotor del verdadero multilateralismo, defendiendo la premisa fundamental de que todos los países son iguales y tienen los mismos derechos, sin importar su tamaño o poderío económico.
Cuba no es una amenaza para los Estados Unidos ni para ningún país del mundo; por el contrario, su historia reciente y su proyección internacional la convierten en una fuente permanente de solidaridad y cooperación.
Cuba no auspicia el terrorismo; por el contrario, ha demostrado su voluntad política al cooperar con otros países, incluido el propio Estados Unidos, en la preservación de su seguridad nacional y del Gran Caribe, en particular en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Resulta una ironía trágica que precisamente Cuba haya sido, durante décadas, víctima de actos de terrorismo originados y financiados desde territorio estadounidense.
Frente a cualquier intento de justificar la violencia, declaramos que no existe excusa alguna que avale una agresión militar de un país a otro. La paz es un bien superior que debe ser protegido por encima de cualquier interés geopolítico.
Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos no solo amenaza con agredir a Cuba, sino que ejecuta una política de asfixia a través de un bloqueo económico y energético reforzado. Esta medida unilateral impacta en el deterioro de las condiciones de vida del pueblo cubano, afectando gravemente el acceso a servicios públicos esenciales como la salud, el transporte y la educación, y particularmente en la generación de electricidad. El bloqueo y el arreciamiento de las sanciones constituyen una forma de castigo colectivo que ilegalmente perjudica a la población civil cubana, violando los más elementales principios humanitarios.
El mismo gobierno que hoy amenaza a Cuba, es responsable por el asesinato extrajudicial de alrededor de 200 personas en aguas del Caribe y del Pacífico, sin que mediaran procesos judiciales que demostraran su alegado vínculo con operaciones de narcotráfico.
Ante esta grave situación, reafirmamos con firmeza que ni Cuba, ni el Caribe, ni América Latina son el patio trasero de ninguna potencia. Rechazamos cualquier vestigio de la Doctrina Monroe, reconociéndola como una política anacrónica, profundamente intervencionista y cargada de pretensiones hegemónicas que atentan contra la dignidad de nuestros pueblos.
Desde el ámbito académico y científico-social que nos convoca en CLACSO:
Exigimos el cese inmediato de las amenazas de guerra, el levantamiento del bloqueo y el respeto a la libre determinación de Cuba y de toda la región
La paz y la soberanía son innegociables
22 de mayo de 2026
Grupo de Trabajo CLACSO Crisis, respuestas y alternativas en el Gran Caribe
Integrantes del Seminario Virtual «Problemas y Encrucijadas de la democracia y la soberanía en el Caribe insular latinoamericano»
Este texto expresa la posición del mencionado Grupos de Trabajo y no necesariamente la de los centros e instituciones que componen la red internacional de CLACSO, su Comité Directivo o su Secretaría Ejecutiva.