Ambiente, cambio climático y desarrollo social
América Latina y el Caribe conforman una región profundamente heterogénea, injusta y llena de conflictos socio-ecológicos. Es también la región más biodiversa del planeta. En ella se originaron alimentos fundamentales para la humanidad, como el maíz, la papa, la yuca, el tomate o el maní.
Sus condiciones geográficas, ecológicas y geológicas, hacen que sea una región con un interés geo-político-económico en el contexto de los flujos de poder y las disputas hegemónicas globales. De esa manera, la región ha jugado un rol de proveedora de materias primas para abastecer las demandas globales del momento histórico correspondiente. Hoy se perfila como proveedora, tanto de los minerales metálicos y no metálicos que la transición digital y energética requieren, como de otros materiales, como, por ejemplo, la madera de balsa, que esas mismas transiciones necesitan. Todo esto en el contexto de una economía global atada al capitalismo, al crecimiento del PIB, y a las hegemonías (y sus privilegios) que buscan mantenerse como tales.
Todos estos procesos atraviesan a las sociedades latinoamericanas y caribeñas generando más privilegios para los deciles más ricos, sostenidos en más injusticia social, y vulneración de los Derechos Humanos y colectivos de los deciles más pobres. Injusticia social, por supuesto, atravesada por otras injusticias, como las de género, de etnicidad y de ruralidad y, además, por la vulneración permanente de los derechos de la naturaleza.
Esto debe ser enfrentado desde la sociedad con políticas claras y efectivas, pero para esto se necesita una coalición de los movimientos sociales, con el resto de la sociedad civil, y con todos los poderes del Estado (ejecutivo, legislativo, judicial y de participación ciudadana y control social), en sus diferentes niveles de gobierno.
Lo que ahora es llamado colapso ecológico global –también nombrado como Antropoceno, Tecnoceno, Capitaloceno o Chthuluceno– ha sido descrito en diez macroprocesos que han superado los límites del planeta y, que en conjunto forman lo que ha sido llamado como cambio global. Aunque entre estos macroprocesos el más conocido y mediático es el calentamiento global con su consecuente cambio climático, los otros son igualmente graves. Sin embargo, los temas más urgentes para América Latina y el caribe podrían ser –además del cambio climático– la sexta extinción en masa de especies (pérdida de biodiversidad o ecocidio) y el cambio de uso de suelo. Son los más urgentes por sus impactos directos en la dignidad y en la calidad de vida de la gente: entre muchas otras cosas, amenazan la seguridad y la soberanía alimentaria, el acceso al agua (como medio de vida, como derecho humano y como factor productivo), el derecho a la vivienda, y el derecho a un ambiente sano. Por supuesto, también amenazan directa y severamente los derechos de la naturaleza.
Entre las conceptualizaciones clave para poder comprender estructuralmente el colapso ecológico global, nos parece importante considerar la noción de acumulación por desposesión de David Harvey, la de traslado exitoso de los costos y el PIB de los/las pobres de H. Gundimeda y P. Sukhdev. La noción de acumulación por desposesión (D. Harvey) plantea que la acumulación capitalista se consigue gracias a la desposesión ya no sólo del trabajo, sino también de los medios de producción. A esta idea, J. M. Alier, suma la de acumulación por contaminación, que Federico Demaria, define también como acumulación por desposesión, pero ahora de los medios de existencia. Un tercer tipo de acumulación que puede aquí mencionarse es por desposesión, que es la de la persona misma, en relación a su salud. Esta es provocada por las condiciones laborales y por la contaminación ambiental, de alimentos y del agua, uso de compuestos químicos no catalogados como contaminantes en la producción de alimentos, y por el capitalismo cognitivo, donde las personas, su vida y su existencia se convierten en información que es extraída y convertida en mercancía.
La acumulación capitalista también se produce porque los costos son trasladados a las personas, a la sociedad y al sistema ecológico. Así cuando una actividad contamina el agua, al hacerlo, ha trasladado sus costos a la naturaleza, a quienes consumen y usan ese agua y a la sociedad, en general, que debe remediar el daño y limpiar el agua.
El concepto de PIB de los pobres (H. Gundimeda y P. Sukhdev) permite entender los procesos de resistencia a los proyectos de desarrollo, por medio de la defensa y protección de los territorios y bienes comunes por parte de la gente que depende de ellos para su supervivencia y existencia.
_________ (1- Cambio climático, acidificación de los océanos, alteración de los ciclos de fósforo y nitrógeno, carga de aerosoles en la atmósfera, uso del agua dulce, cambio en el uso del suelo, pérdida de biodiversidad y contaminación química)
Sus condiciones geográficas, ecológicas y geológicas, hacen que sea una región con un interés geo-político-económico en el contexto de los flujos de poder y las disputas hegemónicas globales. De esa manera, la región ha jugado un rol de proveedora de materias primas para abastecer las demandas globales del momento histórico correspondiente. Hoy se perfila como proveedora, tanto de los minerales metálicos y no metálicos que la transición digital y energética requieren, como de otros materiales, como, por ejemplo, la madera de balsa, que esas mismas transiciones necesitan. Todo esto en el contexto de una economía global atada al capitalismo, al crecimiento del PIB, y a las hegemonías (y sus privilegios) que buscan mantenerse como tales.
Todos estos procesos atraviesan a las sociedades latinoamericanas y caribeñas generando más privilegios para los deciles más ricos, sostenidos en más injusticia social, y vulneración de los Derechos Humanos y colectivos de los deciles más pobres. Injusticia social, por supuesto, atravesada por otras injusticias, como las de género, de etnicidad y de ruralidad y, además, por la vulneración permanente de los derechos de la naturaleza.
Esto debe ser enfrentado desde la sociedad con políticas claras y efectivas, pero para esto se necesita una coalición de los movimientos sociales, con el resto de la sociedad civil, y con todos los poderes del Estado (ejecutivo, legislativo, judicial y de participación ciudadana y control social), en sus diferentes niveles de gobierno.
Lo que ahora es llamado colapso ecológico global –también nombrado como Antropoceno, Tecnoceno, Capitaloceno o Chthuluceno– ha sido descrito en diez macroprocesos que han superado los límites del planeta y, que en conjunto forman lo que ha sido llamado como cambio global. Aunque entre estos macroprocesos el más conocido y mediático es el calentamiento global con su consecuente cambio climático, los otros son igualmente graves. Sin embargo, los temas más urgentes para América Latina y el caribe podrían ser –además del cambio climático– la sexta extinción en masa de especies (pérdida de biodiversidad o ecocidio) y el cambio de uso de suelo. Son los más urgentes por sus impactos directos en la dignidad y en la calidad de vida de la gente: entre muchas otras cosas, amenazan la seguridad y la soberanía alimentaria, el acceso al agua (como medio de vida, como derecho humano y como factor productivo), el derecho a la vivienda, y el derecho a un ambiente sano. Por supuesto, también amenazan directa y severamente los derechos de la naturaleza.
Entre las conceptualizaciones clave para poder comprender estructuralmente el colapso ecológico global, nos parece importante considerar la noción de acumulación por desposesión de David Harvey, la de traslado exitoso de los costos y el PIB de los/las pobres de H. Gundimeda y P. Sukhdev. La noción de acumulación por desposesión (D. Harvey) plantea que la acumulación capitalista se consigue gracias a la desposesión ya no sólo del trabajo, sino también de los medios de producción. A esta idea, J. M. Alier, suma la de acumulación por contaminación, que Federico Demaria, define también como acumulación por desposesión, pero ahora de los medios de existencia. Un tercer tipo de acumulación que puede aquí mencionarse es por desposesión, que es la de la persona misma, en relación a su salud. Esta es provocada por las condiciones laborales y por la contaminación ambiental, de alimentos y del agua, uso de compuestos químicos no catalogados como contaminantes en la producción de alimentos, y por el capitalismo cognitivo, donde las personas, su vida y su existencia se convierten en información que es extraída y convertida en mercancía.
La acumulación capitalista también se produce porque los costos son trasladados a las personas, a la sociedad y al sistema ecológico. Así cuando una actividad contamina el agua, al hacerlo, ha trasladado sus costos a la naturaleza, a quienes consumen y usan ese agua y a la sociedad, en general, que debe remediar el daño y limpiar el agua.
El concepto de PIB de los pobres (H. Gundimeda y P. Sukhdev) permite entender los procesos de resistencia a los proyectos de desarrollo, por medio de la defensa y protección de los territorios y bienes comunes por parte de la gente que depende de ellos para su supervivencia y existencia.
_________ (1- Cambio climático, acidificación de los océanos, alteración de los ciclos de fósforo y nitrógeno, carga de aerosoles en la atmósfera, uso del agua dulce, cambio en el uso del suelo, pérdida de biodiversidad y contaminación química)
A partir de la convicción de que en América Latina y el Caribe es prioritario dirigirse hacia la construcción de un proceso de transición ecológica y energética regional, en el que la dignidad, la calidad de vida de la gente y la justicia social sean elementos centrales para poder garantizar los derechos de la naturaleza, nos planteamos los siguientes contenidos generales. Esperamos que estos contenidos sean alimentados, enriquecidos y ampliados por medio de una participación activa de la comunidad de participantes de la red CLACSO:
a) Construcción de un modo de acumulación que garantice el bienestar social ecológicamente sostenible sin romper el intercambio desigual centro-periferia en las relaciones comerciales mundiales.
b) Ecología política de la transición energética latinoamericana y justicia social, de cara a garantizar el bienestar social de los pueblos de la región en la transición sin extractivismo.
c) Límites políticos y económicos de la transición. Rupturas en la economía política de nuestros países necesarias para garantizar una transición ecológica y energética justa.
d) Pactos territoriales necesarios para que sea viable la transición energética con la cosmovisión de los pueblos ancestrales de la región.
e) Territorio, sustentabilidad ecológica, agua y soberanía alimentaria.
f) Bienes comunes, extractivismo, desarrollo y conflictos socio-ecológicos.
a) Construcción de un modo de acumulación que garantice el bienestar social ecológicamente sostenible sin romper el intercambio desigual centro-periferia en las relaciones comerciales mundiales.
b) Ecología política de la transición energética latinoamericana y justicia social, de cara a garantizar el bienestar social de los pueblos de la región en la transición sin extractivismo.
c) Límites políticos y económicos de la transición. Rupturas en la economía política de nuestros países necesarias para garantizar una transición ecológica y energética justa.
d) Pactos territoriales necesarios para que sea viable la transición energética con la cosmovisión de los pueblos ancestrales de la región.
e) Territorio, sustentabilidad ecológica, agua y soberanía alimentaria.
f) Bienes comunes, extractivismo, desarrollo y conflictos socio-ecológicos.